La reforma sanitaria de Estados Unidos

Fidel Castro

Barack Obama es un fanático creyente del sistema capitalista imperialista impuesto por Estados Unidos al mundo. “Dios bendiga a Estados Unidos”, concluye sus discursos.

Algunos de sus hechos hirieron la sensibilidad de la opinión mundial, que vio con simpatías la victoria del ciudadano afroamericano frente al candidato de la extrema derecha de ese país. Apoyándose en una de las más profundas crisis económicas que ha conocido el mundo, y en el dolor causado por los jóvenes norteamericanos que perdieron la vida o fueron heridos o mutilados en las guerras genocidas de conquista de su predecesor, obtuvo los votos de la mayoría del 50% de los norteamericanos que se dignan acudir a las urnas en ese democrático país.

Por elemental sentido ético, Obama debió abstenerse de aceptar el Premio Nobel de la Paz, cuando ya había decidido el envío de cuarenta mil soldados a una guerra absurda en el corazón de Asia.

La política militarista, el saqueo de los recursos naturales, el intercambio desigual de la actual administración con los países pobres del Tercer Mundo, en nada se diferencia de la de sus antecesores, casi todos de extrema derecha, con algunas excepciones, a lo largo del pasado siglo.

El documento antidemocrático impuesto en la Cumbre de Copenhague a la comunidad internacional ­-que había dado crédito a su promesa de cooperar en la lucha contra el cambio climático- fue otro de los hechos que desilusionaron a muchas personas en el mundo. Estados Unidos, el mayor emisor de gases de efecto invernadero, no estaba dispuesto a realizar los sacrificios necesarios a pesar de las palabras zalameras previas de su Presidente.

Sería interminable la lista de contradicciones entre las ideas que la nación cubana ha defendido con grandes sacrificios durante medio siglo y la política egoísta de ese colosal imperio.

A pesar de eso, no albergamos ninguna animadversión contra Obama, y mucho menos contra el pueblo de Estados Unidos. Consideramos que la Reforma de Salud ha constituido una importante batalla y un éxito de su gobierno. Parece sin embargo algo realmente insólito que 234 años después de la Declaración de Independencia, en Filadelfia en el año 1776, inspirada en las ideas de los enciclopedistas franceses, el gobierno de ese país haya aprobado la atención médica para la inmensa mayoría de sus ciudadanos, algo que Cuba alcanzó para toda su población hace medio siglo a pesar del cruel e inhumano bloqueo impuesto y todavía vigente por parte del país más poderoso que existió jamás. Antes, después de casi un siglo de independencia y tras sangrienta guerra, Abraham Lincoln pudo lograr la libertad legal de los esclavos.

No puedo, por otro lado, dejar de pensar en un mundo donde más de un tercio de la población carece de atención médica y de medicamentos esenciales para garantizar la salud, situación que se agravará en la medida en que el cambio climático, la escasez de agua y de alimentos sean cada vez mayores, en un mundo globalizado donde la población crece, los bosques desaparecen, la tierra agrícola disminuye, el aire se hace irrespirable, y la especie humana que lo habita -que emergió hace menos de 200 mil años, es decir 3 500 millones de años después que surgieron las primeras formas de vida en el planeta- corre el riesgo real de desaparecer como especie.

Admitiendo que la reforma sanitaria significa un éxito para el gobierno de Obama, el actual Presidente de Estados Unidos no puede ignorar que el cambio climático significa una amenaza para la salud y, peor todavía, para la propia existencia de todas las naciones del mundo, cuando el aumento de la temperatura -más allá de límites críticos que están a la vista- diluya las aguas congeladas de los glaciares, y las decenas de millones de kilómetros cúbicos almacenados en las enormes capas de hielo acumuladas en la Antártida, Groenlandia y Siberia se derritan en unas pocas decenas de años, dejando bajo las aguas todas las instalaciones portuarias del mundo y las tierras donde hoy vive, se alimenta y labora una gran parte de la población mundial.

Obama, los líderes de los países ricos y sus aliados, sus científicos y sus centros sofisticados de investigación conocen esto; es imposible que lo ignoren.

Comprendo la satisfacción con que se expresa y reconoce, en el discurso presidencial, el aporte de los miembros del Congreso y la administración que hicieron posible el milagro de la reforma sanitaria, lo cual fortalece la posición del gobierno frente a lobbistas y mercenarios de la política que limitan las facultades de la administración. Sería peor si los que protagonizaron las torturas, los asesinatos por contrato y el genocidio ocuparan nuevamente el gobierno de Estados Unidos. Como persona incuestionablemente inteligente y suficientemente bien informada, Obama conoce que no hay exageración en mis palabras. Espero que las tonterías que a veces expresa sobre Cuba no obnubilen su inteligencia.

Tras el éxito en esta batalla por el derecho a la salud de todos los norteamericanos, 12 millones de inmigrantes, en su inmensa mayoría latinoamericanos, haitianos y de otros países del Caribe reclaman la legalización de su presencia en Estados Unidos, donde realizan los trabajos más duros y de los cuales no puede prescindir la sociedad norteamericana, en la que son arrestados, separados de sus familiares y remitidos a sus países.

La inmensa mayoría emigraron a Norteamérica como consecuencia de las tiranías impuestas por Estados Unidos a los países del área y la brutal pobreza a que han sido sometidos como consecuencia del saqueo de sus recursos y el intercambio desigual. Sus remesas familiares constituyen un elevado porcentaje del PIB de sus economías. Esperan ahora un acto de elemental justicia. Si al pueblo cubano se le impuso una Ley de Ajuste, que promueve el robo de cerebros y el despojo de sus jóvenes instruidos, ¿por qué se emplean métodos tan brutales con los emigrantes ilegales de los países latinoamericanos y caribeños?

El devastador terremoto que azotó a Haití -el país más pobre de América Latina, que acaba de sufrir una catástrofe natural sin precedentes que implicó la muerte de más de 200 mil personas- y el terrible daño económico que otro fenómeno similar ocasionó a Chile, son pruebas elocuentes de los peligros que amenazan a la llamada civilización y la necesidad de drásticas medidas que otorguen a la especie humana la esperanza de sobrevivir.

La Guerra Fría no trajo ningún beneficio para la población mundial. El inmenso poder económico, tecnológico y científico de Estados Unidos no podría sobrevivir a la tragedia que se cierne sobre el planeta. El presidente Obama debe buscar en su computadora los datos pertinentes y conversar con sus científicos más eminentes; verá cuán lejos está su país de ser el modelo que preconiza para la humanidad.

Por su condición de afroamericano, allí sufrió las afrentas de la discriminación, según narra en su libro “Los sueños de mi padre”; allí conoció la pobreza en que viven decenas de millones de norteamericanos; allí se educó, pero allí también disfrutó como profesional exitoso los privilegios de la clase media rica, y terminó idealizando el sistema social donde la crisis económica, las vidas de norteamericanos inútilmente sacrificadas y su indiscutible talento político le dieron la victoria electoral.

A pesar de eso, para la derecha más recalcitrante Obama es un extremista al que amenazan con seguir dando la batalla en el Senado para neutralizar los efectos de la reforma sanitaria y sabotearla abiertamente en varios Estados de la Unión, declarando inconstitucional la Ley aprobada.

Los problemas de nuestra época son todavía mucho más graves.

El Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y otros organismos internacionales de créditos, bajo control estricto de Estados Unidos, permiten que los grandes bancos norteamericanos -creadores de los paraísos fiscales y responsables del caos financiero en el planeta- sean sacados a flote por los gobiernos de ese país en cada una de las frecuentes y crecientes crisis del sistema.

La Reserva Federal de Estados Unidos emite a su antojo las divisas convertibles que costean las guerras de conquista, las ganancias del Complejo Militar Industrial, las bases militares distribuidas por el mundo y las grandes inversiones con las que las transnacionales controlan la economía en muchos países del mundo. Nixon suspendió unilateralmente la conversión del dólar en oro, mientras en las bóvedas de los bancos de Nueva York se guardan siete mil toneladas de oro, algo más del 25% de las reservas mundiales de ese metal, cifra que al final de la Segunda Guerra Mundial superaba el 80%. Se argumenta que la deuda pública sobrepasa los 10 millones de millones de dólares, lo cual supera el 70% de su PIB, como una carga que se transfiere a las nuevas generaciones. Eso se afirma cuando en realidad es la economía mundial la que costea esa deuda con los enormes gastos en bienes y servicios que aporta para adquirir dólares norteamericanos, con los cuales las grandes transnacionales de ese país se han apoderado de una parte considerable de las riquezas del mundo, y sostienen la sociedad de consumo de esa nación.

Cualquiera comprende que tal sistema es insostenible, y por qué los sectores más ricos en Estados Unidos y sus aliados en el mundo defienden un sistema sólo sustentable con la ignorancia, las mentiras y los reflejos condicionados sembrados en la opinión mundial a través del monopolio de los medios de comunicación masiva, incluidas las redes principales de Internet.

Hoy el andamiaje se derrumba ante el avance acelerado del cambio climático y sus funestas consecuencias, que ponen a la humanidad ante un dilema excepcional.

Las guerras entre las potencias no parecen ser ya la solución posible a las grandes contradicciones, como lo fueron hasta la segunda mitad del siglo XX; pero, a su vez, han incidido de tal forma sobre los factores que hacen posible la supervivencia humana, que pueden poner fin prematuramente a la existencia de la actual especie inteligente que habita nuestro planeta.

Hace unos días expresé mi convicción de que, a la luz de los conocimientos científicos que hoy se dominan, el ser humano deberá resolver sus problemas en el planeta Tierra, ya que jamás podrá recorrer la distancia que separa el Sol de la estrella más próxima, ubicada a cuatro años luz, velocidad que equivale a 300 mil kilómetros por segundo -como conocen nuestros alumnos de secundaria básica-, si alrededor de ese sol existiera un planeta parecido a nuestra bella Tierra.

Estados Unidos invierte fabulosas sumas para comprobar si en el planeta Marte hay agua, y si existió o existe alguna forma elemental de vida. Nadie sabe para qué, como no sea por pura curiosidad científica. Millones de especies van desapareciendo a ritmo creciente en nuestro planeta y sus fabulosas cantidades de agua constantemente se están envenenando.

Las nuevas leyes de la ciencia -a partir de las fórmulas de Einstein sobre la energía y la materia, y la teoría de la gran explosión como origen de los millones de constelaciones e infinitas estrellas u otras hipótesis- han dado lugar a profundos cambios en conceptos fundamentales como el espacio y el tiempo, que ocupan la atención y los análisis de los teólogos. Uno de ellos, nuestro amigo brasileño Frei Betto, aborda el tema en su libro “La obra del artista: Una visión holística del Universo”, presentado en la última Feria Internacional del Libro de La Habana.

Los avances de la ciencia en los últimos cien años han impactado los enfoques tradicionales que prevalecieron a lo largo de miles de años en las ciencias sociales e incluso en la Filosofía y la Teología.

No es poco el interés que los más honestos pensadores prestan a los nuevos conocimientos, pero no sabemos absolutamente nada de lo que piensa el presidente Obama sobre la compatibilidad de las sociedades de consumo y la ciencia.

Mientras tanto, vale la pena dedicarse de vez en cuando a meditar sobre esos temas. Con seguridad no dejará por ello de soñar el ser humano y tomar las cosas con la debida serenidad y acerados nervios. Es el deber, al menos, de aquellos que escogieron el oficio de políticos, el noble e irrenunciable propósito de una sociedad humana solidaria y justa.

Fidel Castro Ruz
Marzo 24 de 2010
6 y 40 p.m.

ERA FRANCIA LA LIBRE LA HEROICA… LA HISTORIA SE REPITE EN HONDURAS.

Escrito por: Carolina Bardales Salazar

A finales del siglo XVIII Francia vivía una época caracterizada por grandes desigualdades sociales, marcadas por el absolutismo de la monarquía francesa (que no cesaba de derrochar los fondos provenientes del impuesto cobrado al pueblo); una serie de privilegios otorgados a la nobleza y al clero –(quienes eran los propietarios de grandes latifundios de tierra y gozaban de toda una gama de prebendas, entre las que figuran la exención del pago de impuestos y el pago forzoso del diezmo que la iglesia exigía a sus feligreses); la creciente inflación palpable con la abrupta subida del precio del pan (alimento por excelencia de los franceses); y finalmente, la gota que haría rebalsar el vaso, el intento Luís XVI de acallar la voz de protesta del pueblo y el malestar generalizado haciendo uso de la represión y la fuerza militar. Todos estos factores provocaron que el 14 de julio de 1789 el pueblo francés -cansado ya de soportar tanto abuso- tomara las armas y estallara un movimiento que marcará un hito en la historia de la humanidad: la revolución francesa.



Este acontecimiento socavaría las bases del sistema monárquico -basado en el poder absoluto de los reyes otorgado “por mandato Divino”-, y conduciría a la refundación de Francia a través de la promulgación de una nueva constitución en la que se abolían los privilegios que por siglos habían gozado los miembros del clero y la nobleza. En esta constitución se otorgaban derechos iguales a todos los ciudadanos, se reconoce el sufragio universal, el derecho al trabajo y a la educación, nacía de esta forma “La primera Republica”.



En honduras, al igual que el la Francia de aquella época, los privilegios y las desigualdades sociales son más palpables que nunca. La clase político-empresarial-religioso-militar, ha carcomido el poder político, a través del uso de una serie de artimañas sucias e inescrupulosas y sonados escándalos de corrupción. Estas personas se valen del despotismo mas vil para auto-condonarse el pago de impuestos y de servicios públicos, utilizan acciones dolosas para acaparar las ayudas internacionales y para otorgarse a si mismos, en supuestos procesos de “licitación publica” contratos con costos inflados; se han adueñado a través del uso de la fuerza y de las armas de la mayor parte de las tierras del país.

Todas estas estratagemas sucias, hacen posible que dichos individuos, vivan en palacios, dignos de un emperador, viajen constantemente a Europa y Estados Unidos -donde tienen sus casas vacacionales-, sean propietarios de helicópteros, yates y jet privados y por supuesto, tengan cuentas de ahorro en bancos suizos. Lo anterior, solo por citar unos pocos ejemplos la obscena opulencia en que viven.



En la otra cara de la moneda, observamos que 80% de los hondureños vive por debajo de la línea de la pobreza, el campesinado carece de tierras para cultivar, lo que lo obliga a una economía de subsistencia. Los obreros que trabajan en las fábricas ni siquiera devengan el salario mínimo. Paradójicamente, y a pesar de las diferencias abismales en su nivel de ingreso, son los pobres quienes pagan puntualmente sus impuestos y los servicios públicos.



Hasta éste momento, el pueblo ha exigido de manera pacífica que se convoque a una asamblea nacional constituyente en la que ningún sector sea excluido, a fin de promulgar una constitución mas justa, en la que se eliminen todos estos privilegios que de antaño han tenido los más poderosos. La respuesta de quienes han secuestrado el poder político y económico en nuestro país, ha sido reprimir, amenazar, secuestrar, torturar, asesinar...etc. a las personas que no han hecho más que reclamar lo que por derecho les corresponde.

En Francia, el rey Luís XVI pagó con su cabeza por su imprudencia al negarse a satisfacer las peticiones de su pueblo. Ojala que quienes se han auto-proclamado “gobernantes” en nuestro país, sean mas sensatos que el soberano francés, y no continúen cometiendo barbaries, que obliguen al pueblo hondureño a recurrir a las armas para llevar a cabo las reformas que esta nación necesita de manera urgente. Esperemos que nuestros gobernantes reflexionen y no sufran el mismo destino que la monarquía Francesa.

LA PARTE Y EL TODO: EL SINDICATO Y EL FRENTE

Gustavo Zelaya

Una discusión importante que a veces surge y por ratos se oculta , que
provoca celos y desconfianza en algunos, en otros se notan actitudes
tolerantes, flexibles y también sectarismo y rigidez cuando salen a
flote nociones como la del sujeto de la revolución, el de la
vanguardia y el papel hegemónico de la clase obrera; tal polémica se
desarrolla alrededor de la manera en que está constituido el Frente
Nacional de Resistencia Popular, de él participan miembros de los
partidos legalmente inscritos (liberales, pinuistas, UD y posiblemente
algunos nacionalistas), militantes de partidos de izquierda de
tendencias variadas que tienen en común el definirse como herederos de
Marx; hay también movimientos indigenistas, campesinos, feministas,
ecologistas, religiosos, empleados públicos, pobladores, patronatos,
pequeños empresarios, organizaciones gay-lesbicas, frentes
estudiantiles de secundaria y universitarios, grupos
afrodescendientes, profesionales organizados y otros autónomos,
centrales sindicales, gremios magisteriales y muchas personas
independientes indignadas con el golpe de estado y pronunciándose
contra el autoritarismo. No sé si aquí se agota la lista, tal vez
falten algunos, pero si quiero resaltar la diversidad presente en este
movimiento social. Con distintos intereses particulares pero
coincidiendo en lo principal: en lo inmediato, con la instalación de
una Asamblea Nacional Constituyente que conduzca a la transformación
del país.

Es complicado referirse a tantas expresiones sociales ya que cada una
de ellas ha generado estilos propios de resistencia. Dentro de ellas
destaca el papel que debe jugar el Frente de Resistencia respecto a
los conflictos sindicales, gremiales o campesinos. ¿Cuál puede ser la
respuesta sobre asuntos que en apariencia no son competencia del
Frente? Por ejemplo, en la lucha magisterial por el estatuto del
docente, en el conflicto entre el SITRAUNAH y la Universidad o con la
lucha por la tierra y la vida que llevan a cabo los campesinos del
Aguan. La dificultad es mayor cuando el sistema capitalista nos ha
condicionado para hacer creer que hay ciertos conflictos sociales que
no se relacionan entre sí, que tenemos que ver los fenómenos como si
fueran autónomos, y así, la política no se vincula con la tecnología,
el salario mínimo está separado del golpe de estado, la lucha por la
constituyente nada tiene que ver con la delincuencia común, la cultura
es independiente del derecho, el feminismo no se corresponde con el
ejercicio del poder político, el auge del dengue no está ligado con la
corrupción y el saqueo de los fondos públicos, la explotación
irracional de los recursos naturales no se corresponde con la
alteración del clima . La concepción que genera el sistema quiere que
interpretemos la realidad parcialmente y vivamos en este mundo sin
darnos cuenta que existe una estrecha interrelación entre todos los
fenómenos sociales.


Para el caso, desde los días previos al golpe de estado se desató una
fuerte campaña desde los medios de comunicación desacreditando a
líderes magisteriales y sindicales, se censuraba su participación en
las protestas porque tenían un matiz “político”. Insistían en que el
problema no era gremial y que los políticos resolverían el asunto.
Todo debía quedar en manos de los expertos. Eso es parte de una visión
del mundo internalizada en muchos y que hace ver las cosas como
puestas en parcelas separadas, sin conexión entre ellas y que impide
concebir la realidad como una totalidad. Aquí se reproduce el esquema
de la fábrica y de la oficina que coloca a la cabeza de los procesos a
los gerentes y a los funcionarios, después están los empleados; es la
cadena de producción que conduce a un fin útil: generar mercancías de
consumo y preservar el sistema.

Todo debe ejecutarse y realizarse conforme lo indique ese sistema y
será más eficaz si sus unidades se mantienen dentro de los límites
señalados. Esto es lo esencial de todo este orden fabril y social:
mantenerse dentro de las funciones establecidas. De tal modo que el
sindicato sólo puede luchar por los problemas con su patrono; el solo
debe ser capaz de activar por defender su fuero y no tiene que rendir
cuentas a nadie más a que a sus agremiados. Pero las luces se
encienden cuando alguien salta sobre las funciones estipuladas por la
ley y la costumbre. Así, los profesores tienen que exigir y activar
por temas exclusivos de su colectividad, el sindicalista interesarse
en su contrato de trabajo y la dirigencia del Frente no meterse en
esos conflictos. Pero si dirigimos nuestra acción por esas reglas, si
reducimos la realidad a visiones particulares se provoca una perdida
de la independencia de participar, discutir, señalar y protestar por
las injusticias y las desigualdades sociales. Y el problema se vuelve
más profundo cuando desconfiamos del dirigente y creemos ver pruebas
de manejos oscuros de las cuotas sindicales, contubernios con la
patronal, privilegios obtenidos debido al control monopólico de la
dirigencia sindical y formas caprichosas en la dirección del
sindicato.


Todo lo anterior está relacionado con lo que ocurre en la universidad.
Hay personas que les gustaría ver a las cabezas visibles del SITRAUNAH
en prisión por un buen rato y amenazado el fuero sindical, de ser
posible hasta podría desaparecer el sindicato con tal de poner en
cintura a su dirigencia y frenar supuestos abusos cometidos por Marco
Moreno y compañía. Y cuidado si no tomamos en cuenta los antecedentes
de esta persona. Se trata de personalizar los eventos. La pretensión
es crear la opinión que el problema es Moreno, René Andino y sus
cercanos seguidores. La cuestión es delicada porque no hay forma de
desligar la lucha sindical, los conflictos agrarios, los problemas de
los docentes y la educación pública con la existencia de un sistema
social explotador en donde, con las políticas públicas de tinte
neoliberal y encubiertas con el “humanismo cristiano”, se ha
profundizado la represión, se ha dado continuidad a las muertes
selectivas de dirigentes populares, y los servicios de salud y
educación pública están en decadencia, lo mismo ocurre con la
infraestructura nacional, descuidada y sirviendo de pretexto para
acrecentar fortunas. Sistema de salud, educación pública, puertos,
carreteras dejadas en el olvido para ir preparando los procesos de
privatización de esos servicios.

Los conflictos generados en el país sólo pueden ser enfrentados
considerándolos como un todo, sólo pueden ser resueltos con la
transformación del sistema. La defensa del fuero sindical es parte de
la lucha por refundar el país, la libre sindicalización sigue siendo
justa a pesar de quien sea el dirigente del sindicato en cuestión.
Del
mismo modo que la refundación de Honduras y la instauración de la
Asamblea Nacional Constituyente es y seguirá siendo una de las causas
más nobles emprendidas por el movimiento popular independientemente de
quienes sean las personas que la conduzcan. El problema no está en la
personalidad y la conducta de alguien en particular, o en las dudas y
el recelo que provoque su diario accionar, se trata entonces, de no
ver de forma aislada ese aspecto y ponerlo en un contexto más general,
de defender las distintas expresiones de organización popular y
considerar en todo momento el fin último: la construcción de una
Honduras más justa y solidaria que logre superar el sistema
capitalista neoliberal.

25 de marzo de 2010.

Ultraderecha venezolana ataca a campesinos hondureños del Bajo Aguan

26/03/2010 06:05:00El Libertador

La campaña mediática que se viene dando en contra de los grupos campesinos del Bajo Aguan cobra una nueva dimensión, cuando la "periodista" venezolana Marieanella Salazar publicó en el portal NoticieroDigital.com, que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, estarían entrenando a 22 hondureños para desestabilizar Honduras.

Días después, el once de marzo, visitó el país el venezolano Alejandro Peña Esclusa, Presidente de la organización UNO América, supuestamente para presentar su libro intitulado "EL Foro de Sao Paulo" y de paso, para hacer eco a las aseveraciones de la Sra. Salazar. Peña Esclusa puso en relieve que una de las mayores problemáticas impulsadas por el Foro de Sao Paolo, son las invasiones de tierra, refiriéndose específicamente al Bajo Aguan.

El Foro de Sao Paolo, es un cónclave de partidos de la izquierda latinoamericana, fundado por el Partido de los Trabajadores en Sao Paolo Brasil en el año de 1990, con miras políticas sin implicaciones geo-expansionistas o militares, como delira Peña Esclusa.

El día doce de marzo, el diario La Prensa propiedad de Jorge Canahuati Larach, publicó un artículo intitulado "Las FARC preparan a 22 Hondureños", citando como fuente a la Sra. Salazar, la que cita "fuentes de inteligencia".

¿Pero quién es Marianella Salazar, y cuáles son las fuentes de inteligencia?
La Sra. Salazar suele publicar una columna en el diario El Nacional de Caracas, con el nombre de "Artillería de Oficio", en la que suele denigrar sistemáticamente al gobierno de Hugo Chávez, situación que ha derivado en demandas por difamación. En el año de 1986 publicó un libro intitulado "La Seducción Culinaria", siendo mayormente su reputación basada en las célebres relaciones que mantuvo en los años 80 con el expresidente Carlos Andrés Perez y el magnate de los medios de comunicación Rafael Poleo. Ahora bien, sus "fuentes de inteligencia" permanecen en el misterio, de repente pueden ser de forma retroactiva las famosas computadoras de Reyes, tan usadas hoy en día como pruebas fehacientes después de haber "resistido" los infames discos duros el bombardeo en el Ecuador.

Parece ser que la Sra. Salazar practica el periodismo al estilo de Judith Miller del New York Times, y las famosas armas de destrucción masiva en Irak. Es decir no importan que fidedigna sean las fuentes de información siempre y cuando la noticia logre crear un alud mediático.

Mientras tanto, en Honduras el empresario Jorge Canahuati ratifica su campaña en contra de los campesinos del Bajo Aguan, defendiendo al latifundista y empresario palmero Miguel Facusse. El Sr. Canahuiati utilizó sus periódicos desde el año 2006 para crear las condiciones del golpe de estado que se produjo en Honduras el 28 de junio del año pasado.

Miguel Facusse es conocido como el voraz empresario que ha venido sembrando el Valle del Aguan con Palma Africana en compañía de René Morales Carazo, hermano del Vicepresidente de Nicaragua Jaime Morales Carazo. Facusse se puede considerar como el poder fáctico en Honduras, dueño de miles hectáreas de extensiones de tierra no cuantificadas en el país, mientras innumerables familias se encuentran desposeídas en el Bajo Aguan.

En entrevista concedida por Alejandro Peña Esclusa al diario La Prensa (15-3-2010), señaló los supuestos objetivos del Foro de Sao Paulo, indicando que su Plan A con Honduras fracasó y ahora aplican el Plan B. Según él, consiste en fomentar grupos irregulares e invadir fincas productivas. Uno de los objetivos de su viaje fue explicar los supuestos pormenores de ese Plan B, entre los cuales supone ataques mediáticos, tales como el desvirtuar que en Honduras se asesinan miembros de la resistencia, crímenes que él insinúa no son más que actos publicitarios de la resistencia . Entre el repertorio de acciones del supuesto Plan B, la que más le preocupa a Peña es la "invasión" de fincas productivas, porque da la impresión que hay detrás de los hechos una estructura internacional.

Peña Esclusa aseveró: Creo que El Aguan para mi, si no se le pone coto utilizando la ley y la constitución, podría ser el inicio de un movimiento como el Movimiento de Tierra que ya existe en Brasil". Concluye Peña que si el Foro de Sao Paolo no está ya detrás de la movida, según el la terminará utilizando para crear un foco subversivo.

La UNO América surgió en el año 2008 en Colombia, bajo el auspicio de la National Endowment for Democracy (NED), organización estadounidense ligada a los organismos de seguridad y espionaje de ese país. La NED tiene enorme influencia con su distribución de fondos económicos, favoreciendo a varias instituciones que trabajan el tema de "derechos humanos" y organizaciones ligadas a supuestos periodistas.

El año pasado UNO América estuvo ligada a un grupo de mercenarios en Santa Cruz, Bolivia, que planificaban una serie de asesinatos; al mismo tiempo que UNO América pretendió elaborar un informe distorsionado sobre la masacre efectuada por grupos de derecha en Pando.

A los pocos días del golpe de estado en Honduras, Uno América fue una de las primeras delegaciones en visitar el país y ponerse a disposición del dictador Roberto Micheletti y la política hegemónica de los Estados Unidos. Parece ser que en este viaje el objetivo de Peña Esclusa, más que presentar un libro, fue el satanizar y señalar a los campesinos del Bajo Aguan como foco subversivo.

La iniquidad que existe en Honduras es una de las mayores del continente, siendo ya de por sí América Latina el lugar donde hay las discrepancias más grandes del planeta en los ingresos poblacionales. En Honduras la miseria en que viven buena parte de los campesinos no tiene parangón en el resto del continente.

Peña Esclusa, excandidato a la presidencia en Venezuela, contienda donde obtuvo 2424 votos (0.02%), ahora se ha convertido en un analista de geoestrategia, y viene a dar lecciones en Honduras de como matar el gusano. Señala Peña que "hay que estar prestos a reconocer las señales de las acciones desestabilizadoras de Hugo Chávez para que Honduras siga defendiendo su democracia".

Por supuesto, la democracia quiere decir para la UNO América mantener los privilegios de una pequeña minoría la cual ha venido saqueando el continente, en detrimento de la enorme mayoría que sucumbe ante las políticas imperiales y la docilidad de un grupúsculo de títeres que defienden sus intereses.

EL ALBA ES EL CAMINO

Por Fernando Ramón Bossi

Nueva ofensiva independentista

En estos años, estamos transitando el Bicentenario de la primera gran ofensiva independentista de nuestra América. Nos referimos a los 200 años de ese medio siglo que abarcó entre 1780 a 1830, y donde los latinoamericanos caribeños nos enfrentamos a las fuerzas colonialistas en busca de la independencia y la unidad de la Patria Grande. El objetivo no se alcanzó en aquella época, las fuerzas patrióticas y revolucionarias fueron derrotadas por el accionar de fuerzas exógenas asociadas a las élites locales. La era de las repúblicas oligárquicas abría paso a la conformación de países semicoloniales, tributarios de los países capitalistas metropolitanos ya entrando en su fase imperialista.

Fue así que la mayor parte del siglo XIX y el siglo XX en su totalidad, se caracterizó por la hegemonía casi absoluta de las políticas dictadas desde los centros mundiales del poder del capital, siendo su corolario el sistema neoliberal impuesto en las últimas décadas para toda la región –exceptuando Cuba, por supuesto-.

Pero en todo ese largo período de sumisión al imperialismo nunca estuvo ausente la resistencia popular. Movimientos de liberación nacional y fuerzas revolucionarias de distinto carácter emergieron en todo el territorio grannacional, aportando su cuota de dignidad, patriotismo y entrega.

La acumulación histórica de esta vasta experiencia de lucha, ha decantado hoy, comenzando el siglo XXI, en una nueva ofensiva independentista y revolucionaria, coincidiendo con el bicentenario de aquella conducida, entre otros, por Tupac Amaru, Tupac Catari, José Antonio Galán, Jean-Jacques Dessalines, Toussaint L'Overture, Alejandro Petión, Francisco Miranda, Simón Bolívar, Antonio José de Sucre, Gaspar Rodríguez de Francia, Antonio Nariño, Miguel Hidalgo, Francisco Morazán, José María Morelos, Manuel Belgrano, José de San Martín, Bernardo O’Higgins y José Gervasio Artigas.

Y decimos una nueva ofensiva independentista porque claro está que los pueblos latinoamericanos caribeños desde hace unos años han irrumpido al escenario político a través de gobiernos populares de tilde antineoliberal, como son los casos de Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Y Cuba, que gracias a la revolución se mantuvo soberana, a pesar de las agresiones y el bloqueo.

Vale decir, que una nueva correlación de fuerzas se ha configurado en nuestra América, con diferencias políticas notorias entre unos y otros de los países mencionados, pero todos ellos con la intención de salir de la órbita neoliberal. La lucha por la soberanía, entonces, vuelve a revitalizarse, como asimismo la tarea de integración entre los países de la región.

Estrategias y alianzas

Si, como consecuencia de nuestra primera ofensiva, lo único que se logró fue una independencia política de tipo formal, la segunda ofensiva independentista tendrá como objetivo alcanzar definitivamente la soberanía y la unidad, objetivos políticos que implican, insoslayablemente, la independencia económica y cultural de nuestra América. Solo así, la independencia política será plena.

Una primera visión general del panorama, nos revela a dos corrientes con peso propio en las políticas integracionistas. Una, liderada por el proyecto del capitalismo autónomo y la otra que se propone el camino al socialismo. Ambas visualizan, con diferentes matices, como oponente principal a sus aspiraciones, al imperialismo yanqui y sus aliados del norte. Una tiende a negociar, la otra a confrontar; una la lideriza el gobierno en alianza con la burguesía nacional y la otra el gobierno con el protagonismo de las fuerzas populares.

En la primera corriente ubicamos a Brasil y Argentina, y en la segunda a Venezuela, Bolivia, Cuba, Nicaragua y Ecuador. Uruguay y Paraguay parecen inclinarse más hacia la primera corriente. Algunas pequeñas islas del Caribe a la segunda.

Alcanzar la independencia e integración a través de la vía capitalista (autónoma) o de la vía socialista, es la discusión necesaria de la hora actual, que no solo deberá darse en el plano de la retórica, sino fundamentalmente a través de los hechos.

Mercosur y ALBA

Mercosur y ALBA son dos expresiones de esta realidad. Dos espacios que no disputan, pero donde se expresan claramente las corrientes antes citadas. El Mercosur, por ahora, es una organización donde el centro neurálgico se deposita en lo económico, en lo comercial; el ALBA se rige por lo político, sin descuidar lo económico sin duda, pero priorizando lo social a partir de la directiva política. “Debemos poner por delante la verdadera política, porque es la política la que debe regir el destino de los pueblos y orientar los proyectos de desarrollo nacionales”, sostuvo Chávez en varias oportunidades refiriéndose al tema de la integración, agregando: “No es a través del comercio que nos vamos a unir, es a través de la política y, sobre todo, con la participación de nuestros pueblos”.

En el caso del Mercosur entonces, la dupla preponderante se constituirá entre gobiernos y empresarios. En el ALBA, la tendencia es a conformar un eje entre gobiernos y pueblos. Por eso es que el exitoso plan de alfabetización sólo se pudo realizar en el espacio ALBA, y no en el Mercosur, dado que los empresarios, una vez más, se despreocupan de todo aquello que no implique el crecimiento rápido de sus ganancias. De ahí también es que vemos en el ALBA una movilización enorme de fuerzas volcadas hacia lo social (educación salud, deporte, turismo, vivienda) y no así en el Mercosur.

Cabe aclarar también que el ALBA no expresa una alternativa al Mercosur, ni mucho menos pretende ser una opción superadora de dicho espacio. El ALBA, podríamos decir, es aliada al Mercosur, complementaria en muchos casos, pero con perfil y personalidad propios.

El ALBA es antiimperialista y el imperialismo es anti-Alba

El ALBA, desde sus orígenes, al confrontar directamente contra el ALCA, irrumpió como un espacio de lucha antiimperialista. Y así lo percibieron los pueblos. Podríamos afirmar que nació con conciencia de ser una herramienta de lucha por la unidad latinoamericana caribeña, enfrentada al imperialismo y heredera de las jornadas heroicas protagonizada por los pueblos en su camino por la liberación.

Y es tan claro el carácter antiimperialista del ALBA, que en sus pocos años de existencia, ha tenido que sufrir el embate de la agresión imperialista de la forma más descarada: golpe de estado en Honduras, intentos separatistas en Bolivia, acoso al gobierno popular de Correa y Ortega, incremento de hostilidades a Cuba y permanente estado de beligerancia contra Venezuela.

Al gobierno estadounidense le duele el ALBA, porque entiende que con ella nació una herramienta de liberación muy poderosa. Y lo es, más por sus ideas que por el tamaño de las economías de los países que la integran. Esto es lo que en su momento no pudieron percibir los think tank al servicio del imperio.

¿Y cuáles son las ideas que tanto molestan al gran capital? Sin duda que las ideas rectoras del modelo de integración propuestas por el ALBA. Esos principios, basados en la cooperación, complementación y solidaridad, configuran un cuerpo ideológico que, de ser implementados con precisión podrían conformarse como modelo de integración de corte socialista y popular, mostrando al mundo y a los otros países de la región los beneficios de la unidad construida en base al respeto, la ayuda mutua y la satisfacción de las necesidades de las grandes mayorías.

Aunque este modelo es incipiente, rompe con la lógica del capital, ubica a la economía al servicio del pueblo, desata los poderes creativos e innovadores de los trabajadores y trabajadoras como asimismo convoca a la construcción de una sociedad libre e igualitaria. ¡Un verdadero peligro para el imperialismo y sus aliados!

Cuando la política marca los objetivos, como es el caso del ALBA, y esos objetivos son claros, porque se fundamentan en una ideología socialista de profundas raíces autóctonas, obliga al enemigo imperialista a desplegar sus fuerzas para matar a la criatura antes que se desarrolle. Así lo ha entendido la Casa Blanca y una suerte de herodismo (por el Rey Herodes), parece signar la táctica imperialista actual con respecto al ALBA.

El ALBA es ofensiva grannacional

El ALBA dio pasos agigantados en muchos sentidos. El poner en evidencia la inviabilidad de la OEA como organismo no representativo de los intereses de los latinoamericanos caribeños, impulsó la decisión tomada por el Grupo Río de conformar un nuevo organismo sin los Estados Unidos y Canadá. Si el ALBA había enterrado al ALCA en Mar del Plata hacía unos años, ahora ayuda a sepultar la vetusta organización al servicio del Pentágono. El CIADI, la DEA, el FMI y otros mecanismos de sujeción al imperio ya han sido desterrados, en mayor o menos medida, del espacio ALBA. El dólar parece seguir el mismo camino.

En la VIII Cumbre, el comandante Raúl Castro afirmó: “En América Latina y el Caribe se manifiestan hoy con peculiar nitidez las contradicciones entre el progreso y la reacción, entre los derechos y reivindicaciones de los pueblos históricamente vilipendiados y los intereses del gran capital transnacional y las oligarquías tradicionales. Es una contradicción antagónica, que no se resuelve de la noche a la mañana y que no se puede enfrentar con ingenuidad o descuido”.

Vale decir que lo que señala Raúl Castro es claro y preciso, la lucha contra la reacción y la agresión imperialista será un proceso largo que deberá ser abordado con conciencia y atención. Cabe aquí la recomendación de Bolívar cuando decía: “Planificar con audacia y ejecutar con prudencia”.

Pero al hecho de tener que actuar con suma precisión y eficacia, debemos sumarle la necesidad de acelerar el proceso, consolidar espacios e ir materializando proyectos que ya están consensuados por los presidentes del ALBA. La confrontación contra los históricos enemigos de la unidad e independencia se agudiza y esto obliga a los gobiernos y pueblos a redoblar esfuerzos en la tarea. Como decía Eloy Alfaro: “En la demora está el peligro”.

Con el ALBA se construye plena independencia y justicia social

“No habrá independencia en Venezuela si no hay integración de estos países y de estos pueblos de Suramérica y del Caribe”, señaló el Comandante Hugo Chávez. Y podríamos cambiar el nombre de Venezuela por el de cualquier país de la región. Sin Unidad Latinoamericana Caribeña no habrá plena independencia para ninguno de nuestros países. Pero tampoco alcanzaremos esa independencia por la vía capitalista. “El socialismo es el camino a la patria, el otro camino (el capitalismo) es a la muerte de la patria”, nos dice también Chávez. Vale decir que para alcanzar la independencia es necesario transitar simultáneamente el camino del socialismo y la unidad nuestroamericana, siendo esa la senda elegida por el ALBA.

Construir la Patria Grande, entonces, es la tarea que la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, ya enunciada el 14 de diciembre de 2004 en la Declaración Conjunta para la creación del ALBA, documento político de la Primera Cumbre realizada en La Habana. Allí se lee: “Afirmamos que el principio cardinal que debe guiar el ALBA es la solidaridad mas amplia entre los pueblos de América Latina y el Caribe, que se sustenta con el pensamiento de Bolívar, Martí, Sucre, O’Higgins, San Martín, Hidalgo, Petión, Morazán, Sandino, y tantos otros próceres, sin nacionalismos egoístas ni políticas nacionales objetivas que nieguen el objetivo de construir una Patria Grande en la América Latina, según lo soñaron los héroes de nuestras luchas emancipadoras”.

Ayer como hoy

Si ayer Suipacha, Las Piedras, Salta, Tucumán, Chacabuco, Maipú, Taguanes, La Victoria, San Félix, Bomboná, Boyacá, Carabobo, Riobamba, Pichincha, Junín y Ayacucho fueron las batallas que llevaron al pueblo sudamericano a expulsar al colonialismo español; hoy, las nuevas batallas se vislumbran en la materialización de los proyectos grannacionales que plantea el ALBA.

Como el ALBA alcanzó el triunfo en una batalla de singular relevancia, la de la alfabetización, de igual manera deberá lograr la victoria en todos los diferentes proyectos grannacionales en marcha. Telesur es otra batalla ganada para las fuerzas nuestroamericanas, el SUCRE es otro escenario de lucha donde el despliegue de fuerzas revolucionarias se encuentra bien posicionado. Porque cada uno de los proyectos grannacionales que se desarrollen y consoliden, serán avances sustanciales hacia el objetivo principal: lograr la definitiva independencia y la unidad de la Patria Grande y en consecuencia, expulsar al imperialismo de nuestra región.

Los Proyectos Grannacionales enunciados hasta el momento, muchos de ellos en marcha y otros en estudio, deberán ser el eje estructurante de un verdadero programa de unidad y liberación, donde la planificación no puede estar ausente y mucho menos el involucramiento y compromiso de las organizaciones populares.

Gobiernos y pueblos

Los gobiernos revolucionarios del ALBA, fundamentalmente a través de la acción política desplegada por sus presidentes y cancilleres, ha motorizado hasta el momento al proyecto unionista. Es necesario ahora, ante la arremetida imperialista, incorporar activamente al movimiento popular organizado, tanto político como social.

Si el avión ALBA ha volado hasta el momento con una sola turbina (gobiernos), y lo ha hecho bien pese a las turbulencias propias de la ruta elegida, se hace insoslayable en la actualidad el encendido de la otra turbina (pueblos), para ganar en fuerza, estabilidad y aceleración. El Consejo de Movimientos Sociales del ALBA deberá ser esa turbina, hasta ahora escasamente utilizada.

Lo importante es afianzar la unidad monolítica entre gobiernos y pueblos, ya que el protagonismo popular se vuelve esencial. Y así lo ha señalado el Presidente Chávez: “Muchos factores harán falta (para lograr la Patria Grande) pero hay uno que es fundamental, esencial, como el oxígeno: los pueblos. Los pueblos conscientes, los pueblos convertidos en pueblos, es decir los habitantes de esta tierra convertidos en pueblos con conciencia común del pasado y con proyecto común de futuro”.

Cada Proyecto Grannacional es una batalla en pleno desarrollo

La dialéctica que impone la transición del modo de producción capitalista al modo de producción socialista en cada país del ALBA, no permite -como afirmaba el Comandante Raúl Castro- “la ingenuidad ni el descuido”. Y ese tránsito recibe un apoyo de primer orden en la materialización de los Proyectos Grannacionales en curso. Nada menos ajeno a la marcha hacia el socialismo para cada país del ALBA que los Proyectos Grannacionales.

En el área financiera, vital para desarrollar los proyectos en curso, se cuenta hoy con dos herramientas indispensables: el Banco del ALBA y el SUCRE. De ir consolidándose estos dos espacios, tanto la banca imperialista como los organismos de crédito internacional (Banco Mundial y FMI) recibirán un duro golpe, siendo el dólar, la moneda estadounidense, progresivamente desplazada en las operaciones entre los países del ALBA.

En el área económica productiva, se sientan las bases para avanzar hacia la soberanía tan anhelada. La defensa de los recursos naturales, con su explotación racional al servicio de las grandes mayorías populares, conllevará a una dura puja contra las empresas transnacionales imperialistas. La Empresa Grannacional de Energía, una vez que esté en pleno funcionamiento, reviste carácter estratégico para la región. Las potencialidades en petróleo, gas y energía eléctrica son inmensas e indispensables para el desarrollo de las fuerzas productivas endógenas. La Empresa Grannacional de Minería, Metalúrgica y Acero, la de Aluminio y la de Cemento jugarán también un rol primordial para la explotación racional de nuestros recursos mineros, frenando el saqueo y la depredación ambiental que impone el modelo extractivo de las multinacionales, como también irá configurando una cadena de industrias básicas orientadas al pleno desarrollo con soberanía. Asimismo la Empresa Grannacional Forestal y de la Industria de la Madera lograrán impulsar esta área de la economía de manera sustentable y controladas por los ministerios del ambiente.

Un renglón no menos importante es el avance hacia una Empresa Grannacional Agroalimentaria, direccionada a alcanzar la soberanía y seguridad en esta materia. La Empresa Mixta Pesquera ALBA es un ejemplo en este sentido.

El eje económico-productivo se interrelaciona con las finanzas, el comercio, la ciencia y la tecnología, la capacitación del personal, las nuevas relaciones sociales de producción, la infraestructura y el bienestar social en general. Todos estos aspectos, aunque a veces no ordenados con la rigurosidad que se requiere, están contemplados en la implementación del ALBA.

La Empresa Grannacional ALBAEXIM (Exportadora e Importadora), como la práctica del Comercio Justo contemplada en el Tratado de Comercio de los Pueblos (TCP), complementará y agilizará el desarrollo productivo de la región. Asimismo los proyectos grannacionales de infraestructura (aeropuertos, puertos y estructura ferroviaria) pondrán en condiciones las vías de comunicación entre nuestros países y de éstos con la región y el mundo.

En el área del desarrollo tecnológico y científico, vital para liberarnos de la dependencia de los grandes centros de poder capitalistas, se ha avanzado significativamente. El Satélite Simón Bolívar (Venezuela) ya en órbita, y el Satélite Tupac Katari (Bolivia) que estará funcionando en la brevedad, son muestras verificables del desarrollo en la materia. A esto debemos sumarle la construcción del cable submarino entre Cuba y Venezuela llevada a cabo por la Empresa Mixta para el desarrollo de aplicaciones informáticas Guardianes del ALBA; el Polo Científico ALBA-TCP, el Instituto Grannacional de Investigación, Prospección y Servicios Geológicos (INGEOALBA) y otros proyectos que están en estudio, confirman que se camina por el buen rumbo.

También cabe mencionar aquí que el ALBA, al considerar a la economía no como un fin en sí mismo, sino como un área al servicio del pueblo, contempla como elemento principal la capacitación de los profesionales, técnicos y trabajadores involucrados en el proceso productivo integral. UNIALBA, la Universidad del ALBA; el Convenio de Reconocimiento de Títulos Universitarios, la Certificación de Competencias Laborales ALBA-TCP, la Escuela Superior de Ciencias Básicas del Polo Científico, apuntan hacia esa dirección.

Pero sabemos que si hay algo que caracteriza a la Alianza y lo diferencia de otros espacios de integración, es el acento que se ha puesto en el campo social. La educación, la salud, la vivienda, el deporte, la cultura y el turismo social son rubros donde el ALBA hace hincapié cubriendo la deuda social con los pueblos que se ha heredado de tantos años de colonialismo y explotación. Mencionar los avances en esta materia implicaría un artículo en particular, y esto será materia de otra entrega.

Temas no menores, pero que merecerían un tratamiento especial por su importancia estratégica, solo los mencionaremos, dejando al buen lector su interpretación del mismo: Comité Ministerial de Defensa de la Naturaleza ALBA-TCP y Derechos de la Madre Tierra; Comité Ministerial de Mujeres e Igualdad de Oportunidades; Instancia para Derecho Internacional, Autodeterminación, respeto a la Soberanía y Derechos Humanos, Comité Permanente de Soberanía y Defensa del ALBA-TCP, Observatorio de Medios, Telesur, Radio del Sur, Agencia de Noticias del ALBA-TCP.

En síntesis, cada Proyecto Grannacional en curso constituye una parte del todo, una parte del programa de liberación y unidad que propone el ALBA para lograr sus objetivos. Es necesario atender a cada una de esas partes pero siempre con una clara visión del conjunto, ya que son batallas de una misma guerra contra el imperialismo y las oligarquías nativas, batallas contra el atraso, la miseria y la dependencia.

¿Sería posible desarrollar estos proyectos por la vía capitalista (autónoma) en pleno siglo XXI? La respuesta es obvia.

Planificación socialista: arma para la liberación

La solidaridad, complementación y cooperación entre los países integrantes del ALBA, principios rectores de la Alianza, hacen posible que estos proyectos se vayan desarrollando, con diferentes ritmos y tiempos, pero todos orientados hacia un mismo fin. La planificación socialista Grannacional entonces, tendrá que desempeñar un papel crucial en esta etapa de desarrollo, sabiendo armonizar cada uno de los Proyectos Grannacionales, relacionando las partes entre sí y con el todo.

Para que esto sea posible, es necesario contar con un gabinete de planificación Grannacional, no sólo una coordinación entre los países del ALBA, sino un espacio de seguimiento y control, de estudio e investigación, de administración de recursos de acuerdo a las necesidades y equilibrios, de articulación permanente entre las partes y el todo, de medición de impacto, de estadística y permanente monitoreo.

Sin Chacabuco no habría existido Maipú; sin Boyacá, tampoco Carabobo; sin Junín es poco probable que hubiera habido Ayacucho. Cada una de estas batallas fueron los hitos de la primera ofensiva independentista, cada una de estas batallas abrió el camino a otras. De igual manera cada Proyecto Grannacional deberá constituirse en un hito de esta nueva ofensiva liberadora. Hoy como ayer, el factor fundamental a tener en cuenta será la conciencia revolucionaria de nuestros pueblos, la claridad en los objetivos, la unidad de acción y la sabiduría de nuestros comandantes.

Portal Alba: www.alianzabolivariana.org