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Igualito que en Honduras

 "HAY QUE PENSAR ANTES DE ACTUAR"































ESTA INFORMACION SI DEBE SER UNA CADENA, NUESTRO PUEBLO NO SE MERECE ESTO... ¡SALUDOS!
"La única verdad es la realidad, aunque hoy la verdad la fabrican los medios de comunicación. Que no te instalen lo que tenés que pensar."

Irlanda: de "tigre celta" a gato tercermundista

Por Raúl Arroyave Arango, Director del Departamento de Relaciones Internacionales

Informaciones de la CUT editadas en Rebanadas:
Rebanadas de Realidad - CUT, Bogotá, 24/11/10.-

Introducción

Después de ocho siglos de dominio inglés, Irlanda proclamó su independencia en 1919. Guerras, hambrunas y emigración identifican al sufrido pueblo irlandés. El largo conflicto con los británicos por su liberación continuó a lo largo del siglo XX y una de sus provincias, Ulster o Irlanda del Norte, terminó de facto anexionada. Irlanda forma parte de la Unión Europea desde la creación de esta a fines de 1993, habiendo pertenecido antes a la Comunidad Económica Europea.
Con una población equivalente a la mitad de la población bogotana, Irlanda tiene la segunda tasa de desempleo más alta de Europa, con el 13 por ciento, superada sólo por España, donde llega al 19.8%. En la actualidad es uno de los países que padecen con más acritud el ensañamiento de la crisis hipotecaria que, habiendo estallado a finales de 2008 en Nueva York, sigue estremeciendo los cimientos del sistema capitalista.
Hasta hace pocos años su economía se consideraba pujante y estable. Llegó a comparársela con la situación, también de ficticio esplendor, de los llamados “tigres asiáticos” a principios de la década de los 90, en los albores del neoliberalismo.Para el año 1999 Irlanda registró un crecimiento del PIB del 11%, un auge económico que a la postre resultó falso e inflado artificialmente por la especulación financiera, pues los bancos desembolsaron préstamos a granel y sin regulación alguna generando las burbujas hipotecarias. Además, la inversión extranjera directa de las multinacionales fue atraída con gabelas y exenciones tributarias exorbitantes y con la proliferación de zonas francas. El crecimiento se produjo al mismo ritmo de la burbuja inmobiliaria que explotó junto con la crisis del otoño de 2008. La piñata de préstamos, hipotecas e inmensas deudas de los constructores terminó con una nacionalización bancaria al costo de 45 mil millones de euros con cargo al erario, la clásica movida de “socializar las pérdidas”. Todo ello contribuyó a la acumulación de un abultado déficit fiscal del 32% del PIB en el presente año y al estallido de la crisis que clama por oneroso rescate.
El dólar, abundante y barato, vehículo principal de la especulación financiera

La política monetaria expansiva adelantada por la Reserva Federal de los Estados Unidos desde hace dos años raya en la irresponsabilidad hacia el resto de las economías del mundo. Los Estados Unidos han inyectado desde el estallido de la crisis de las hipotecas subprime, 2.35 millones de millones de dólares. Para empeorar las cosas, Obama interviene el mercado emitiendo otros 600.000 millones de dólares para forzar la devaluación de su moneda. Se propone así aumentar las exportaciones que subsanarían su tremendo déficit comercial, reactivar el aparato productivo y resolver el grave problema del empleo, que hoy supera el 10%.
La deliberada devaluación del dólar, ha dado lugar a la llamada “guerra de divisas”, pues los efectos contrarios de monedas revaluadas, se observan en el resto de países. Como es lógico, al nerviosismo natural de los tenedores de devaluados dólares como reservas internacionales, se suma la revaluación de las otras monedas, el deterioro de los términos de intercambio, la pérdida de competitividad de los demás países, la caída de sus exportaciones y los aumentos de tasas desempleo, es decir, la recesión económica contagiada por todas partes por la política monetarista expansiva de los Estados Unidos. Todas estas contradicciones se están tornando insolubles por la vía diplomática. Por eso fracasó estruendosamente la reciente cumbre del G20 en Corea, al no encontrar fórmulas viables para paliar tales antagonismos.
Los bonos del tesoro norteamericano eran considerados hasta ahora el activo libre de riesgo por excelencia. ¿Hasta cuándo? Aunque las reservas internacionales a escala mundial han crecido de forma sostenida desde 2009, su valor real se ha reducido, precisamente por el debilitamiento del dólar. Las fórmulas keynesianas para expandir el mercado y generar mayor demanda de los consumidores apuntaban al aumento del gasto público en momentos de recesión. Esto rompe con los dogmas neoliberales y erróneamente se ha creído que inyectarle dinero a los bancos y expandir la base monetaria es lo mismo que aumentar el gasto de los consumidores. Por el contrario, so pretexto de contener la inflación se han aplicado políticas restrictivas al crédito. De hecho, las peticiones del capital financiero apuntan a que se declaren libres las tasas de usura, con lo cual se encarecerán aún más los créditos y se ahogará la capacidad de consumo de las masas. Con estas políticas restrictivas al mando y con dinero abundante y barato, queda el camino abierto para dedicarse a la formación de burbujas y a la especulación financiera en gran escala en los mercados mundiales de bonos y portafolios.

Así, la crisis desatada por el capital financiero, al que nadie se atreve a controlar, ha afectado en mayor o menor medida a casi todos los países de la Eurozona: a los tres duros paquetes de ajuste contra Grecia se suman los recortes fiscales de un 25% en Inglaterra, la congelación del gasto público por tres años en Francia y la imposición de una regresiva reforma pensional, como también los recortes presupuestales por 80 mil millones de euros en Alemania, a más de las alzas en los impuestos, los recortes salariales, jubilatorios y de inversión pública aplicados en España, Irlanda, Portugal y casi todos los países de la periferia europea. Las cosas son tan graves que hay quienes vaticinan el fin del euro como moneda y hasta de la propia UE como proceso de integración.

Los especuladores financieros ganan creando las burbujas y ganan “rescatando” a quienes padecen sus estallidos
La crisis económica se ha extendido desde el 2008 y sus efectos no dan signos de amainarse. Por el contrario, si algo nuevo hay en la actual situación es que la crisis ha golpeado con fuerza en las economías del primer mundo y las ha sumido en irreversible recesión.

El índice de crecimiento del PIB es negativo o muy bajo en las principales economías. En los Estados Unidos, las cifras de desempleo no ceden del 10% y uno de cada siete norteamericanos, es decir unos 45 millones, viven bajo la línea de pobreza.En la orgullosa Albión, las casas de empeño han experimentado un boom en el último período, con un crecimiento del 62,5%, de tal forma que hace siete años había 800 establecimientos de este tipo frente a los 1.300 de la actualidad. La pobreza recorre como fantasma a Europa y afecta en la actualidad al 16% de su población, unos 85 millones de los 501 millones que la habitan, situación que se exacerba con la xenofobia, el nacionalismo, la derechización y la adopción de reformas neoliberales, todas encaminadas a golpear el trabajo y favorecer al capital.
Se supone que en momentos de crisis los especuladores se refugian en compras de activos que tengan valor intrínseco y más seguro como minerales, commodities, cosechas a futuro, recursos energéticos, etc. Sin embargo, si continúan sus inversiones sobre activos tóxicos que alimentan las burbujas especulativas, es por la excesiva liquidez de los mercados y por la posibilidad de obtener dólares a tasas de interés realmente negativas, con lo cual vale la pena correr cualquier riesgo.
El ataque de los especuladores siempre es contra los eslabones más débiles de la cadena, es decir, aquellos países de la prosperidad al debe y de una economía real débil, o lo que es lo mismo, la ficción de pobres pretendiendo vivir como los ricos. Tal es el caso del cinturón de países denominados peyorativamente PIGS (cerdos) en un juego de palabra con sus iniciales y que corresponden al cinturón compuesto por Portugal, Irlanda, Grecia y España, pasando por Italia.
El primer gran rescate a un costo de 110 mil millones de euros fue el de Grecia. A España, previendo lo peor, se le impuso un riguroso plan de ajuste desde el mes de mayo del presente año, que provocó la Huelga General del 29 de septiembre. Irlanda es el segundo país en ser rescatado y Portugal tiene sus barbas en remojo, pues todo indica que será la próxima víctima de los especuladores, aunque su clase obrera y demás sectores sindicales respondieron el desafío con una formidable Huelga General el pasado 24 de noviembre. Los temores de la extensión de las bancarrotas no paran ahí. Italia está en problemas y qué no decir de Rumania, los países de la Europa del Este y los mismos territorios bálticos, que tampoco están inmunes al contagio.
El ciclo especulativo es simple y brutal: se detecta al país con mayor déficit fiscal, deuda, debilidad bancaria, burbujas y con una economía incapaz de responder oportunamente el ataque. Seguidamente aparece el concierto para delinquir conformado por los corredores de bolsa, las calificadoras de riesgo y los inversionistas (léase especuladores). Después de haber apostado al alza de los valores en bolsa, promoviendo las burbujas, se precipita la venta masiva de esas acciones y títulos. Por la inercia del mercado sus precios tiendan a la baja. Seguidamente las todopoderosas calificadoras le elevan la condición de riesgo a la de por sí cuantiosa deuda del país en cuestión. Los intereses por la obtención de recursos frescos suben exponencialmente para cubrir el riesgo de los especuladores ante la evidente debilidad económica. Esta insolvencia genera el pánico que hunde la bolsa donde los que antes apostaron al alza, hacen su agosto comprando las acciones a la baja, en la seguridad de que los Estados acudirán con recursos de los contribuyentes a rescatar la economía antes de que esta se hunda definitivamente, rescate que viene siempre acompañado con dolorosos planes de ajuste que golpean inmisericordemente a la población entera y sobre todo a los trabajadores.

Ese es el ciclo. Siempre habrá un país por atacar. En 1992 fue la todopoderosa Inglaterra, en la actualidad es Irlanda y seguirán, sin duda alguna, Portugal y demás naciones de la periferia de la zona euro. Las cifras son contundentes: Portugal pagaba por su deuda al principio del año intereses del 0.96%; paga ahora 4.81%, un incremento del 501%. Irlanda, que pagaba menos del 1% en enero de 2010, no consigue ahora recursos por menos del 8%, lo que acrecienta el temor de que los bonos de deuda pasen de ser una inversión especulativa a una inversión basura, mientras más crezca el riesgo de insolvencia y no pago.
Como la crisis es la misma, las recetas para los planes de ajuste son idénticas
No fue suficiente para Irlanda adoptar planes de ajuste, siendo el primer país europeo en hacerlo desde el mes de octubre de 2009, el tercero desde 2008, y que le permitió recibir 55.000 mil millones de euros para salvar algunos de sus bancos. Como consecuencia, mientras la Eurozona mostró un leve crecimiento, el PIB de Irlanda cayó en 1.2% haciendo aún más gravosa la situación.
Después del rescate de Grecia sobre la base de radical ajuste, al igual que el de España, la Unión Europea, el Banco Central Europeo y el FMI se le vinieron encima a Irlanda para que acepte junto con el plan de salvamento todas las medidas del recetario neoliberal para el ajuste fiscal y estructural de su economía.
Los irlandeses estuvieron reacios a aceptar el plan de rescate, temerosos de las duras condiciones que se impondrán en las políticas de ajuste. Se trata no sólo de la reestructuración del sistema bancario, sino también de la conminación para que ceda su soberanía económica, forzándola a elevar el impuesto de establecimiento de industrias extranjeras en su territorio y el desmonte al dadivoso sistema de zonas francas para las multinacionales, que los demás países europeos consideran competencia desleal.
Al final, terminaron por aceptar la “ayuda”. El rescate está calculado en otros 30 mil millones de euros. Se trata de impedir que la crisis irlandesa arrastre a España y Portugal y que resulte infectivo el duro ajuste aplicado hace seis meses a Grecia. Las medidas propuestas son tan duras que aspiran a retrotraer el déficit fiscal del actual 32% al 3% del PIB en el 2014, aplicando ajustes y recortes en los próximos 4 años por 15.000 millones de euros. Incluyen además de los reclamos por la permisiva política fiscal frente a las multinacionales, la adopción de nuevos impuestos sobre la propiedad, los ingresos y las rentas, la nacionalización de algunos bancos y los estímulos al sector real de la economía.
En resumen, se trata de recortar 3.000 millones de euros en el próximo presupuesto para disminuir la inversión social del Estado, volviendo a niveles de gasto del 2007, suprimir cerca de 25.000 empleos públicos, rebajar en un euro el salario por hora, quedando a 7.65, incrementar el IVA del 21 al 22% en 2013 y 23% en 2014, encarecer las tasas del sector educativo,quedando las universitarias en 500 euros más hasta los 2.000 anuales, instalar contadores de agua en los hogares para imponer un nuevo tributo antes del 2014, elevar la edad de jubilación a 66 años en el 2014, 67 años en 2021 y 68 años en 2028. Entretanto, los niveles del impuesto sobre la renta volverán a los niveles del 2006 y se mantiene intocable el impuesto a las multinacionales en 12.5%, a pesar de las críticas que ha suscitado entre los demás miembros de la UE.

Epílogo
Lo que en verdad está en crisis es el modelo económico impuesto en el mundo por el neoliberalismo, basado en la globalización, el libre mercado y el Estado gendarme para el mantenimiento del orden público y para dictar normas que favorezcan siempre al capital frente al trabajo. Es el fracaso de una ideología que estableció como dogma que bancos centrales y economistas tenían que ocuparse de la inflación y el crecimiento, pero nunca del empleo y el desarrollo democrático de los pueblos y naciones.
Los mismos males que se consideraban exclusivos del tercer mundo afectan al primero: endeudamiento, déficit presupuestales y fiscales, desempleo, informalidad, pobreza, e inequidad. En verdad, es el fracaso de un sistema que, cabalgando en desarrollos sin precedentes de las fuerzas productivas y en una producción socializada más que en ninguna época de la historia, permite que la apropiación de la riqueza se continúe rigiendo por las leyes de la propiedad privada, generando escandalosas desigualdades en un mundo en el cual, al lado de una ínfima minoría de magnates, con riquezas jamás antes vistas, languidecen millones de seres humanos en absoluta miseria.
Las contradicciones se están tornando insolubles y la actual crisis económica dará lugar a profundas crisis políticas. Cuando los escenarios de la diplomacia y las cumbres deban cerrarse ante su incapacidad para abordar seriamente los problemas y resolverlos, se dará paso a mayores confrontaciones en los campos de batalla. Entonces vendrá la guerra, esa forma predilecta de política de choque que las grandes burguesías de la época moderna han encontrado para destruir los excedentes de las fuerzas productivas y llevar al matadero a los ejércitos industriales de reserva, pero también ese culmen de la crisis internacional que hoy, como otras veces en la pasado, dará pábulo a la erupción de procesos revolucionarios que habrán de reconfigurar definitivamente la faz del planeta en bien de los desposeídos. La consigna de la hora es estar atentos a los estallidos de crisis, confrontaciones y sus desenlaces, en la seguridad de que, como tantas otras veces, las transformaciones nacionales progresivas sólo serán posibles en los marcos de crisis generales que ocupen irremediablemente a las potencias de la hora.
El presente material se edita en Rebanadas por gentileza de Ingrid Gámez, de la Oficina de comunicaciones de la CUT nacional
Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, Argentina
Redacción: redaccion@rebanadasderealidad.com.ar

Celular: (11) 15 5 0480714 / MSN: casadoledo@hotmail.com

Policía y ejército preparan desalojo de campesinos para las próximas horas en el Bajo Aguán

29/03/2010 03:05:00El Libertador
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Desde ya se maneja información por parte de fuentes de entero crédito, que elementos del XI, XIV batallón de infantería, y la base naval de Puerto Castilla, se encuentran concentrados en las fábricas del empresario Miguel Facussé Barjum, enTocoa, Colón, con el propósito de reprimir en las primeras horas de la mañana a los campesinos que se encuentran acampados en las plantaciones de palma africana situados en dicha región.

El empresario Miguel Facussé ha concentrado a efectivos de las bases militares y policiales situadas en el departamento de Colón, con la intención de reprimir a los grupos campesinos que se encuentran en las fincas de palma africana en las últimas horas de hoy domingo, y la madrugada de mañana lunes, así lo revelaron hace algunos minutos fuentes confidenciales, que por motivos de seguridad, obviamos sus nombres.

La cacería emprendida por los latifundistas Miguel Facussé, René Morales Carazo y Reinaldo Canales contra los miembros del Movimiento Campesino Unificado del Aguán (MUCA) se viene aplicando de manera sistemática desde enero anterior, cuando policías, militares y el ejército sin decir palabra alguna, reprimió y torturó a los miembros de las cooperativas campesinas, con la venia del dictador Micheletti y del silencio cómplice del cardenal Oscar Rodríguez, autor intelectual del golpe de Estado Militar de junio de 2009.

Por otro lado, el presidente del Comité para la Defensa de los Derechos Humanos en Honduras (Codeh), Andrés Pavón, ha denunciado que policías preventivos los han sacados de sus regiones bajo engaño, y que en este momento están encerrados en Tocoa, sin probar alimentos, para que al salir agredan con brutalidad a los campesinos, quienes desde ya responsabilizan a Facussé y a la cúpula policial de cualquier acto de agresión contra ellos.

Impidamos la profundización de hechos violentos en el Bajo Aguán

La Plataforma de Derechos Humanos en su gira para conocer in situ las condiciones de violencia en el Valle del Aguán y las que viven  las familias campesinas agrupadas en el Movimiento Unificado Campesino del Aguán  (MUCA), visitó las cooperativas La providencia de la Concepción, La Aurora, La Confianza y Los Camarones, ubicadas en la margen derecha, y Guanchías en la margen izquierda del Rio Aguán.
De esta visita resumimos nuestro informe en los siguientes puntos:
  • Los hechos conocidos desmienten la campaña mediática que criminaliza la acción de MUCA, relacionándolos con grupos guerrilleros asesorados por extranjeros que supuestamente operan en la zona;
  • Constatamos en las tomas de tierra  la presencia de familias que incluyen niños y niñas (recién nacidos), mujeres embarazadas,  personas de la tercera edad, discapacitados y discapacitadas viviendo en condiciones deplorables;
  • La Plataforma de Derechos Humanos ha documentado denuncias que reflejan una condición de zozobra, estados de impotencia y ansiedad, causada por la presencia de grupos armados con equipo militar sofisticado (armas con rayos láser y visión nocturna) que hostigan a los pobladores de la zona, violentos desalojos, y constantes  amenazas a muerte a integrantes de las diferentes cooperativas
  • Los testimonios destacan que producto de los violentos desalojos y acciones de intimidación han resultado  varias personas heridas, detenciones ilegales en donde se incurrió en una serie de anomalías como son: captura y detención de menores (niños entre 5 y 8 años); confinamiento en lugares de detención no autorizados por la ley (caso en el que se menciona privación de libertad de los detenidos en una unidad militar de la zona); la supuesta autoridad no se identificó al momento de la captura, y obvió la lectura de derechos y supuestos cargos.
·         Denunciamos la precaria situación en que se encuentran las familias que demandan su derecho a la tierra en el Bajo Aguan. Dentro de nuestros hallazgos encontramos que en los asentamientos humanos hay escasa alimentación, severos cuadros de desnutrición, insalubridad, chozas hechas de ramas de palma y/o plástico, donde viven familias enteras; todo esto sumado a la falta de atención médica oportuna puede causar problemas en el desarrollo de los niños y las niñas. Además, preocupa a la Plataforma de Derechos Humanos la imposibilidad de adquirir ingresos por su trabajo mientras permanece la crisis.

·         En el caso de la cooperativa Guanchías, las familias que ocupan esta finca se encuentran viviendo en bodegas con residuos tóxicos lo que representa un atentado contra su salud. Sumado a esto, se han identificado 10 personas, entre campesinos y campesinas, con rabia producto de mordidas de murciélagos.

·         Además de la violación a los derechos a la vida, a la integridad física y psíquica,  se violan los derechos  a la educación, la salud y la alimentación.

Como Plataforma de Derechos Humanos  nos declaramos en constante vigilancia ante la problemática surgida en el Valle del Bajo Aguán habida cuenta que demanda atención prioritaria en el tema de los derechos humanos.

Exigimos que la fiscalía de derechos humanos le preste especial atención al conflicto que se plantea en esta región y alentamos a la comunidad nacional e internacional y a los organismos internacionales de derechos humanos a pronunciarse en relación con las observaciones expuestas en este comunicado.

Tegucigalpa 24 de marzo de 2010.

Pensamientos y CIENCIA POPULAR

“El verdadero hombre no mira de qué lado se vive mejor, sino de qué lado está el deber; y ese es el verdadero hombre, el único hombre práctico, cuyo sueño de hoy será la ley de mañana, sabe que el porvenir, sin una sola excepción, está del lado del deber”. Jose Marti

“Primero vinieron por los comunistas, y yo no los defendí, porque yo no era comunista. Después vinieron por los judíos, y yo no los defendí, porque yo no era judío. Entonces vinieron por los católicos, y yo no los defendí, porque yo no era católico. Finalmente vinieron a por mí, y para entonces, ya no quedaba nadie para defenderme”. -Beltor Brecht-

CIENCIA POPULAR
“Saber para prever, prever para actuar”.
http://www.nodo50.org/ciencia_popular/

Paul McGarr: EL ORDEN DEL CAOS.
Caos es hoy la palabra más de moda en la ciencia. Desde las matemáticas a
la física, la química o  la biología, casi todas las ramas de la ciencia
han sido alcanzadas por el auge de la “teoría del caos”. Es el centro de
una serie de desarrollos que, unidos, significan que nuestro conocimiento
de la naturaleza se encuentra en la etapa más emocionante desde la
revolución científica del primer cuarto del siglo XX. Esa revolución,
asociada sobre todo con el nombre de Albert Einstein, dio a luz la teoría
de la relatividad y la mecánica cuántica, las que transformaron y
profundizaron radicalmente nuestro conocimiento de la naturaleza.

Tiktaalik y la evolución de los animales terrestres.
En abril, la revista científica Nature dio a conocer un descubrimiento
emocionante: un grupo de paleontólogos encontró esqueletos fosilizados de
un pez de hace 375 millones de años, que es un intermediario evolutivo
entre los peces y los primeros anfibios. (Los anfibios son vertebrados de
sangre fría que viven la mayor parte del tiempo en la tierra pero se
reproducen en el agua, como por ejemplo las ranas y las salamandras).
A partir del análisis de los fósiles, los científicos saben desde hace
tiempo que los primeros anfibios que conquistaron la tierra (de los que
más tarde evolucionaron los reptiles, aves y mamíferos, entre ellos los
seres humanos) descienden de peces de aletas lobuladas. Estas aletas
tienen un apéndice central (compuesto de huesos y músculos) que puede
sostener el cuerpo en la tierra. Algunos peces de aletas lobuladas
adquirieron la capacidad de respirar aire.

Eduardo Galeano: Las venas abiertas de América Latina.
Esta magnífica obra, contiene crónicas y narraciones que dan pruebas del
constante saqueo de recursos naturales que sufrió el continente
latinoamericano a lo largo de su historia a manos de naciones
colonialistas, del siglo XV al siglo XIX, e imperialistas, del siglo XX en
adelante.
Nos muestra de una forma clara y sencilla pero abundantemente documentada,
el brutal y despiadado saqueo al que los imperialistas han sometido el
continente no poniendo reparos a su avaricia insaciable. En este proceso
no han dudado en esclavizar y destruir pueblos enteros esquilmando todas
las riquezas posibles. Primero los, el horror del tráfico de esclavos y la
extracción masiva de recursos minerales. Después del proceso de
independencia los ingleses y los norteamericanos, de una forma más sutil y
pero igualmente efectiva, mediante el intercambio desigual. En nombre de
la democracia, la libertad y el progreso dan golpes de estado para
instaurar dictaduras reaccionarias, todo con tal de mantener y ampliar su
margen de beneficios, todo con el beneplácito y la complicidad de las
burguesías de los respectivos países. Hoy América Latina arde. Hartos de
décadas por no decir siglos, de opresión y de miseria las masas vuelven a
mostrarnos el camino de la lucha y de la dignidad.

http://www.nodo50.org/ciencia_popular/
Además:
Gordon Childe: Los orígenes de la civilización
Misael Pérez: A cien años de la teoría de la relatividad
Faustino Cordón: La biología evolucionista y la dialéctica
Paul Lafargue: El Origen de las Ideas Abstractas
Eric Hobsbawm: Las ciencias naturales
Albert Einstein: ¿Por qué socialismo?
Pablo Rieznik: “La máquina de Dios”
Alan Woods: Una alternativa el Big Bang, “El universo no tuvo principio ni
tendrá final”
L. Vlasov y D. Trifonov: Quimica Recreativa
León Lederman, (Premio Nobel de Física): ¡Detengan el siglo. No estamos
preparados!
Federico Engels: El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre
Ernesto Suarez y Olga Delfiore: Evolución del universo y modelos explicativos
A.I.Oparin: El origen de la vida
León Trotsky: El materialismo dialéctico y la ciencia.
Juan Luis Arsuaga/ Ignacio Martínez, LA ESPECIE ELEGIDA
Juan Ortiz: El Materialismo Dialéctico y el Cálculo
Stephen Jay Gould, La postura hizo al hombre
Giordano Bruno, Filosofo y Cientifico, Quemado en la Hoguera hace 400 años
Isaac Asimov: Grandes Ideas de la Ciencia
Ilia Prigogine. (Premio Nobel de Química): El desorden creador.
Ardea Skybreak: La ciencia de la evolución
León Trotsky: Radio, ciencia, técnica y sociedad
L. Vlasov y D. Trifonov: Quimica Recreativa
Steven Weinberg, (Premio Nobel de Fisica): ¿Un Universo Diseñado?
Y muchos otros temas más:
Lee y difunde!
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El proyecto ITT en Ecuador.

El proyecto ITT en Ecuador: ¿hacia un ecosocialismo?



La Iniciativa Yasuní-ITT, una propuesta de la sociedad civil ecuatoriana retomada por el gobierno, nos induce a preguntarnos sobre múltiples problemáticas como la economía postpetrolera, la deuda ecológica et histórica de los países ricos, un nuevo modelo de desarrollo, etc. Este proyecto consiste en dejar bajo tierra unos 920 millones de barriles de petróleo con el fin de evitar la emisión de 410 millones de toneladas de CO2 y la desaparición de una importante fauna y flora, considerando que esta es la región con más biodiversidad en el mundo. A cambio, como co-responsabilidad común, el Ecuador pide una contribución financiera a los países que más contaminan, como un reconocimiento de su deuda ecológica histórica.

Esta propuesta se inscribe totalmente en lo que podríamos llamar el ecosocialismo[1] que retoma dos conceptos políticos, el ecologismo y el socialismo, para crear un nuevo modelo de civilización que permitiría que se articulen la justicia social y la urgencia ecológica. Esa última solo podrá resolverse cuestionando radicalmente la sociedad capitalista en la cual vivimos, ya que las crisis económicas, financieras, energéticas y climáticas están estrechamente ligadas. El crecimiento económico no es sinónimo de desarrollo y este ya no debe ser entendido como mera acumulación de riquezas; acumulación que se hace frecuentemente en detrimento de la naturaleza. La satisfacción de nuestras necesidades ya no debe pasar por el consumo de bienes materiales. La riqueza ya no puede ser ligada a la abundancia. El crecimiento material desenfrenado nos conduce a graves riesgos ecológicos y sociales. Hoy, entendemos cada vez más que el modo de desarrollo dominante, capitalista, ya no es globalmente viable.

Durante los años 1990, los neoliberales celebraban su victoria ideológica y al mismo tiempo el fin de la historia. Otros se lamentaban, con la caída del muro de Berlín, del fin de las ideologías. Eso era verdad para los grandes partidos de izquierda actuando en coaliciones gubernamentales, alineados todos con la economía de mercado (aunque algunos propusieron ciertas reformas sociales, más bien periféricas, para “humanizar” al neoliberalismo). Sin embargo, no se puede decir esto de todas las izquierdas y sobre todo no del movimiento altermundialista cuyos debates, múltiples y diversos, demuestran, como su lema lo indica, que “otro mundo es posible”. Basta también examinar las numerosas experiencias en las sociedades latinoamericanas (particularmente en lo que concierne la gestión participativa de los gobiernos locales conducidos por alcaldes progresistas o a los procesos de autogestión y movilización colectiva) para demostrar lo contrario. Es en este conjunto que se inscribe la Iniciativa Yasuní-ITT, y es en las luchas de las sociedades civiles nacional e internacional que este proyecto podrá demostrar no solo su viabilidad sino, también, su potencial para construir un verdadero movimiento eco-socialista a escala mundial.

Sí, el socialismo puede ser ecologista mediante la transición hacia una economía postpetrolera, el cambio radical de la matriz energética y productiva (reduciendo la utilización de combustibles fósiles sustituyéndolos por formas renovables de energía hidráulica, geotérmica, eólica o solar), el fin de la deforestación y la reforestación con el apoyo de las comunidades locales, etc. Sí, el socialismo puede ser democrático (al contrario de los viejos socialismos burocráticos de la URSS, China, Corea del Norte o aún Cuba) con la participación de la población en la definición de sus necesidades reales, en la toma de decisión y en la implementación de los diferentes proyectos que la conciernen: educación, salud, vivienda, medio ambiente, etc. Debe respetar la elección de dos pueblos indígenas, los Tagaeri y los Taromenane, de vivir en aislamiento voluntario, pues su territorio está, en parte, en la zona del ITT. El Ecuador quiere hacer del proyecto ITT un pilar del nuevo modelo de desarrollo que debe seguir el país. Dicho modelo no estaría ya basado exclusivamente en la explotación del rico patrimonio natural nacional sino en el desarrollo de otros sectores de la economía en armonía con la naturaleza. Hay que esperar que el Presidente ecuatoriano, Rafael Correa, no ceda ante las fuertes presiones de los lobbies petroleros pero que tampoco inscriba el proyecto en las modalidades propias del ambientalismo neoliberal (mercado de carbono o mecanismos de desarrollo limpios). Cabe esperar además que la iniciativa ITT no sea pieza de cambio en relación a la aceptación de una acuerdo comercial tipo TLC con la Unión europea (algo por lo que la derecha está presionando) y que la sociedad civil ecuatoriana se apropie efectivamente de este proyecto y participe en él (al igual que la sociedad civil internacional) para que aquello que emergió inicialmente como una utopía se vuelva realidad. Ello constituiría un paso en firme hacia el Socialismo del siglo XXI.

El autor es Doctorante en ciencia política al Instituto de Estudios Politícos de Aix-en-Provence. Investigador invitado a la FLACSO-Ecuador.

[1] Ver la entrevista de Mauricio Becerra con Franck Gaudichaud, “Crear un movimiento eco-socialista mundial desde ‘abajo’”, El Ciudadano, 03/02/2010, http://www.rebelion.org/noticias/2010/2/99665.pdf
Venezuela, líder revolucionario no tiene a quien emular
Por: Raúl Crespo
Fecha de publicación: 27/03/10
El constante cambio de las técnicas, manifiesta al menos, se pensara, una vitalidad, una originalidad que vale mas que la rutina, de los que todos las búsquedas y todos los refinamientos de detalle no tendían mas que a satisfacer mejor el gusto del pueblo. Su originalidad es contagiosa.

El conocimiento y experiencia de estos años nos dice que, los partidos comunistas chinos y rusos practican un capitalismo salvaje, no hay nada que emular por allá. Naciones con poder económico y bélico compitiendo con los europeos y japoneses por los segundos y terceros puestos para ser los abanderados del imperialismo y cómplices de la coexistencia pacifica sosteniendo la burguesía del capital bancario. Naciones que dependen del resto del mundo para sostener la economía y su industria.

Estados dirigistas viven como parásitos disfrazados de animadores aprovechándose de una alianza para que la globalización haga mas productivas sus economías en la repartición del mundo. Estados frívolos e irresponsables con la miseria de las naciones del sur buscan crear un nuevo capitalismo negro mucha más inconsciente con un espíritu de niño malcriado y exigente, mientras se imagina portadora de una revolución por incluir economías emergentes en el G33, como brazo de una justicia social con dinero chino y armas rusas para un lacayismo superior.

En esas condiciones América del Sur pese a todos los esfuerzos de Venezuela, emprende un conjunto de revoluciones: Petrocaribe, ALBA, UNASUR, Banco del Sur, Sucre, pueblos ilusionados combaten la especulación financiera poderosa sostenida por el capitalismo mundial con sus típicas oligarquías que las revoluciones todavía sostienen. Revoluciones con una nueva clase socialista aparece claramente como lo que es, “la forma nueva de viejas explotaciones políticas, tan viejas como la humanidad”.

Revelan además lo difícil que resulta el manejo de la economía, impide el nacimiento de una nueva economía socialista diversificada, autónoma y soberana. Las naciones amigas solo con capitales para invertir en energía, minerales o armas para sostener la dominación por medio de la carrera armamentista son parte de una alianza imperial concretada en Londres, el año pasado en la cumbre del G8-9, vitrina que sirvió a Obama para congratularse con el mundo y mejorar la imagen del imperialismo tan venido a menos con George Bush.

Venezuela, Cuba, Irán, Bolivia, Ecuador, Afganistán, Ecuador, Yemen, Irak, Colombia, por todos lados la misma presión de intereses de la burguesía a favor del capital bancario, lacra que ni el mismo Obama puede desarticular.

Marx como Proudhom vieron esta verdad cuando describe en “dieciocho brumario” de Luís Napoleón, el poder ejecutivo con su inmensa organización burocrática y militar con un mecanismo estático, complejo y artificial en ejércitos de funcionarios y su otro ejército, mascara política de la economía.

Marx pensaba que, la revolución económica no es una revolución política como las otras, porque, para esta, no se trata de conquistar ese inmenso edificio de poder para hacer de el su presa y perfeccionarlo, si no que, lo suprime o la hace morir. Hoy, la economía globalizada acerco las ideologías políticas a pesar que hay líderes que niegan esta evidencia. Los que lo vieron claro como Trosky o Djilas pagaron su lucidez con la carcel. Mao Tse Tung, reto lo imposible, sirviéndose para luchar contra la nueva burguesía de una misma fracción de esta burguesía como lo hace actualmente los comunistas en Rusia y China o como los procesos latinos actuales que no pueden suprimir la injerencia burguesa capitalista que dirigen comercialmente a las masas con métodos diferentes y con el apoyo técnico de los bancos incrustados en los procesos, corrigiendo de inmediato los cambios que decreta el gobierno para un porvenir socialista.

Marx vio en la revolución francesa la sustitución de una clase económicamente dominante, todavía políticamente dominante en los procesos de cambio por supervivencia, nuevas revoluciones anacrónicas fáciles de detener por dentro como nos demostró Rusia, China, Yugoslavia, Nicaragua, Chile.

Empresarios y obreros capitalistas “participaron solidariamente en los procesos de cambio” que haya o no convicción ideológica es otra cosa, continúan siendo una minoría privilegiada con tiempo y con posibilidades de frenar la revolución. Así fue antes, así continua hoy.

El liderazgo revolucionario hay que compartirlo con los obreros, los campesinos y con el pueblo en general administrando el poder político, contribuyendo en la transición al socialismo. De no hacerlo así, esta revolución será como las otras que ya terminaron, la apasionada ideología política en posesión del poder económico no socialista, tiene costumbres mentales, concepciones y aptitudes muy diferentes, aferradas al siglo XIX donde surgió el capitalismo con mayor nitidez.

Los pueblos subdesarrollados que desean reparar su atraso, aprenden muy rápido a servirse de la tecnología del automóvil, de la computadora, de los celulares, de los centros comerciales, elementos que ayudan a cambiar con facilidad la cultura, y las apariencias técnicas de los países desarrollados nos envuelven, también proporcionan mucho mas trabajo a las economías locales que deben adaptarse al consumismo como fase de desarrollo ya que no son capaces de progresar sin ella. Se impone el miedo a las revolucionarias empresas socialistas, la inercia y la molestia conducen a un estado de conmoción y de experimentación sobre un fondo de rutina en todos los niveles. Lo nuevo se da cuando llegan las crisis económicas, lectura global del libre mercado en la corrupción bancaria capitalista en complicidad con las modas impuestas por la tecnología en una masa escéptica que finalmente es arrastrada al consumismo en fechas espirituales, navidad, año nuevo, cumpleaños, día de los difuntos, de la madre, de la monja o del cura, todos los días son buenos para comprar, y sin dejar de lado la vanidad politiquera que nada cambia fundamentalmente.

Y las universidades no consiguen poner en práctica una verdadera enseñanza científica, y el partido no consigue crear su escuela ideológica de unión y solidaridad. En EEUU, Cuba y Europa, se puede comprobar que la frontera de las clases esta fijad por el criterio de haber cursado estudios superiores. En América Latina subsiste el prestigio económico como requisito para las clases media y alta, así, la igualdad es una pirámide difícil de escalar.

Liderazgo revolucionario que no tiene a quien emular.

rcpuma061@yahoo.com
Diputados obreros, campesinos y populares para una verdadera Asamblea Nacional revolucionaria
Por: Roberto Miguel Bartolomé Andara
Fecha de publicación: 26/03/10
El PSUV ha decidido ir a primarias para sus candidatos a diputados. El anuncio fue hecho por el presidente Chávez, con aclamación del Congreso Extraordinario. Esta forma de escogencia propicia una mayor participación y debate. Ofrece condiciones más favorables para enfrentar políticamente a los partidos de la contrarrevolución. Es un método superior y más democrático que transferir la competencia de tal decisión a la Dirección Nacional o al propio Comandante. Ni siquiera el Congreso hubiera tenido la necesaria legitimidad para resolver esta cuestión. Dada la situación política en que estamos, nada puede sustituir a la voluntad de la base y al respaldo de las patrullas territoriales, sectoriales y frentes sociales. La libre postulación y el voto de todos los militantes permitirán mejores oportunidades para el contraste de opiniones y la elevación de la conciencia colectiva.

La oposición, en cuyos planes está la combinación del “consenso” cogollérico con unas primarias limitadas a los lugares de mayor discordia, tendrá que ver si se atreve a medirse con la misma amplitud con que lo hará el PSUV.

Claro que, para que haya una participación y democracia genuinas, la reglamentación de las primarias del PSUV debe respetar el espíritu de la consulta, sin segundas intenciones que puedan terminar secuestrando la voluntad de la base. En eso debemos estar muy vigilantes, porque no somos inmunes a trampas y manipulaciones. Debería elegirse una Comisión Electoral en el Congreso, que confeccione las reglas con apego a los criterios discutidos con los delegados y delegadas, en contacto con las asambleas de base, en lugar de considerar esto como competencia exclusiva de la DN. No podemos estar por debajo de los sindicatos, donde estatutariamente se establece una diferenciación entre la dirección sindical y la comisión electoral, ya que no debe, un mismo factor, pagarse y darse el vuelto al mismo tiempo, como se dice en criollo.

Sin embargo, antes de dar a conocer la metodología definitiva, hubo en la dirección del PSUV y en el congreso, quienes defendieron enfáticamente otras opciones no tan democráticas. Entre ellas estaba la auto-postulación de precandidaturas, pero no para que las patrullas y los frentes decidiesen, sino para ser revisadas por el congreso y escogidas por el líder del partido. Así se informó en las asambleas parroquiales y esto no entusiasmó a los militantes. Pero elecciones sin entusiasmo llevan plomo en el ala y a última hora vino un golpe de timón, para tomar un mejor rumbo y levantar los ánimos.

Ahora bien; la cuestión del método debió ser precedida de los postulados y tesis programáticas del partido, así como de la formulación de su política electoral, para poder establecer los lineamientos generales a ser seguidos por los futuros candidatos, su perfil revolucionario y los criterios de escogencia. Pero se hizo antes de tener esas claves y sin contar todavía con los estatutos y las reglas disciplinarias que deberían normar el comportamiento de los diputados del PSUV. Se puede hacer esto después, pero es como tratar de guindar el tejado en el aire antes de plantar sólidamente las columnas de la casa. Algunos lo advertimos e insistimos, pero no logramos cambiar las cosas esta vez. No obstante, aún así, la discusión sobre este tema ha sido bastante productiva en el congreso.

La clara definición de los sujetos sociales de la revolución venezolana, es elemental para un partido que se declara socialista y cuyo liderazgo ha proclamado que asume el marxismo, que convoca a la construcción de una nueva internacional socialista. Si el sujeto de la revolución es, en primer lugar, la clase trabajadora, como uno de los actores centrales de la lucha de clases, de la lucha social anticapitalista, junto a los sectores populares, campesinos y pueblos originarios, y reconociendo también el papel de los militares bolivarianos en nuestro proceso; entonces, eso debe manifestarse en la composición del partido y de su dirección. Allí, sin embargo, hay un predominio exagerado de militancia y dirigencia vinculada al funcionariado público, a la burocracia, al aparato de ese Estado burgués cuyo control le ha sido parcialmente arrebatado a la burguesía, pero que nos proponemos desmontar y reemplazar por el poder obrero, campesino y popular.

En concordancia con los principios fundacionales del PSUV y de los nuevos rumbos del “Socialismo del Siglo XXI”, el partido debería darle más peso a la clase obrera en su conducción, junto a los movimientos sociales que están en la lucha. Y en esta coyuntura, en la que volveremos a pelearle a la burguesía el control de la Asamblea Nacional, para continuar la labor transformadora y defender al presidente, líder del proceso, de cualquier intentona de golpe “parlamentario” estilo Honduras; debemos llevar a los dirigentes que permitan configurar una verdadera AN revolucionaria, a la altura de este combate.

Necesitamos asegurar al menos dos tercios de la AN. Pero para despertar el fervor y la confianza de las masas, es importantísimo que los aspirantes sean verdaderos impulsores e impulsoras de la revolución, que estén comprometidos con la lucha anticapitalista radical, que pongan su labor intelectual al servicio del pueblo, que sean parte real o tengan conexión firme con los sujetos sociales de la revolución socialista. Deben contar con el respaldo de las bases del partido, de los trabajadores, de la vanguardia luchadora que activa en los movimientos sociales y que construye el poder popular, de los estudiantes revolucionarios, de la causa femenina, de los campesinos que se movilizan contra el latifundismo y por la posesión de la tierra…

Una AN, donde por un lado esté la bancada burguesa y que, por el otro, predomine la pequeña burguesía y la burocracia gestada dentro de la V República, no será garantía para la lucha por la profundización del proceso revolucionario, por la aplicación de las “3 R”, por la propulsión de leyes y medidas de transición al socialismo, ni para la movilización revolucionaria del pueblo. No será, tampoco, garantía de fidelidad hacia la clase trabajadora y los sectores sociales oprimidos, hacia la revolución y hacia el presidente Chávez. No basta con ganar, en números y proporciones. Hay que ganar ¡cualitativamente!

Porque si no, podríamos llevar a nombres supuestamente “ganadores”, pero que utilicen el “portaviones chavista” de manera oportunista, para que luego nos vuelvan a salir los Peña, los Miquilena, los Dávila, los “masistas”, los “podemos”, “pepetecos” de la calaña de Manuit o volteados como el gobernador Henry Falcón que prefirió someterse al Grupo Polar. Unas cuantas figuras como estas llegaron a las instituciones en las filas del chavismo y hasta aupadas por sus líderes principales, pero en cambio, se les cerró el paso a excelentes luchadores, por ser críticos y antiburocráticos.

Entonces, lo esencial es la vinculación orgánica y concreta con las luchas del pueblo, además de las virtudes personales, condiciones intelectuales, formación política-ideológica, trayectoria, liderazgo, capacidad de trabajo, obra realizada, integridad moral, etc. Esa vinculación con las instancias del movimiento obrero, popular o campesino, además del partido, es lo que podría permitir el ejercicio de una contraloría social sobre los candidatos y sobre los nuevos diputados y diputadas que podamos llevar a la AN.

En esto, no se trata simplemente de confiar en el criterio del Comandante. Hay tendencias que exhiben un equivocado sentido de la “lealtad”, que no les gusta ni la consulta a la base ni la crítica y acatan al presidente por adular o mientras les conviene. De lo que se trata es de que todos, junto con Chávez, como cabeza de esta gesta histórica, confiemos en la verdadera participación democrática y protagónica del pueblo explotado, el del 27 F y del 13 de abril, el pueblo que derrotó al sabotaje petrolero y al paro patronal, en ese sujeto social del proceso, con su instinto anti-burocrático, con su repudio a la corrupción y a ese reformismo negociador que nos quiere embaucar con caricaturas de la revolución.

De ahí que, la importancia de que los auto-postulados cuenten con el aval y respaldo de la base; de los trabajadores del PSUV y sus diversas corrientes, de los frentes campesinos y otros movimientos sociales, así como de los militantes incorporados en el poder popular. Hagamos este debate y asumamos nuestro protagonismo. Postulemos e impulsemos nuestros candidatos y candidatas del PSUV a la Asamblea Nacional.

robert_228_@hotmail.com

SamuelBarinasVarela-Corfisocial

La reforma sanitaria de Estados Unidos

Fidel Castro

Barack Obama es un fanático creyente del sistema capitalista imperialista impuesto por Estados Unidos al mundo. “Dios bendiga a Estados Unidos”, concluye sus discursos.

Algunos de sus hechos hirieron la sensibilidad de la opinión mundial, que vio con simpatías la victoria del ciudadano afroamericano frente al candidato de la extrema derecha de ese país. Apoyándose en una de las más profundas crisis económicas que ha conocido el mundo, y en el dolor causado por los jóvenes norteamericanos que perdieron la vida o fueron heridos o mutilados en las guerras genocidas de conquista de su predecesor, obtuvo los votos de la mayoría del 50% de los norteamericanos que se dignan acudir a las urnas en ese democrático país.

Por elemental sentido ético, Obama debió abstenerse de aceptar el Premio Nobel de la Paz, cuando ya había decidido el envío de cuarenta mil soldados a una guerra absurda en el corazón de Asia.

La política militarista, el saqueo de los recursos naturales, el intercambio desigual de la actual administración con los países pobres del Tercer Mundo, en nada se diferencia de la de sus antecesores, casi todos de extrema derecha, con algunas excepciones, a lo largo del pasado siglo.

El documento antidemocrático impuesto en la Cumbre de Copenhague a la comunidad internacional ­-que había dado crédito a su promesa de cooperar en la lucha contra el cambio climático- fue otro de los hechos que desilusionaron a muchas personas en el mundo. Estados Unidos, el mayor emisor de gases de efecto invernadero, no estaba dispuesto a realizar los sacrificios necesarios a pesar de las palabras zalameras previas de su Presidente.

Sería interminable la lista de contradicciones entre las ideas que la nación cubana ha defendido con grandes sacrificios durante medio siglo y la política egoísta de ese colosal imperio.

A pesar de eso, no albergamos ninguna animadversión contra Obama, y mucho menos contra el pueblo de Estados Unidos. Consideramos que la Reforma de Salud ha constituido una importante batalla y un éxito de su gobierno. Parece sin embargo algo realmente insólito que 234 años después de la Declaración de Independencia, en Filadelfia en el año 1776, inspirada en las ideas de los enciclopedistas franceses, el gobierno de ese país haya aprobado la atención médica para la inmensa mayoría de sus ciudadanos, algo que Cuba alcanzó para toda su población hace medio siglo a pesar del cruel e inhumano bloqueo impuesto y todavía vigente por parte del país más poderoso que existió jamás. Antes, después de casi un siglo de independencia y tras sangrienta guerra, Abraham Lincoln pudo lograr la libertad legal de los esclavos.

No puedo, por otro lado, dejar de pensar en un mundo donde más de un tercio de la población carece de atención médica y de medicamentos esenciales para garantizar la salud, situación que se agravará en la medida en que el cambio climático, la escasez de agua y de alimentos sean cada vez mayores, en un mundo globalizado donde la población crece, los bosques desaparecen, la tierra agrícola disminuye, el aire se hace irrespirable, y la especie humana que lo habita -que emergió hace menos de 200 mil años, es decir 3 500 millones de años después que surgieron las primeras formas de vida en el planeta- corre el riesgo real de desaparecer como especie.

Admitiendo que la reforma sanitaria significa un éxito para el gobierno de Obama, el actual Presidente de Estados Unidos no puede ignorar que el cambio climático significa una amenaza para la salud y, peor todavía, para la propia existencia de todas las naciones del mundo, cuando el aumento de la temperatura -más allá de límites críticos que están a la vista- diluya las aguas congeladas de los glaciares, y las decenas de millones de kilómetros cúbicos almacenados en las enormes capas de hielo acumuladas en la Antártida, Groenlandia y Siberia se derritan en unas pocas decenas de años, dejando bajo las aguas todas las instalaciones portuarias del mundo y las tierras donde hoy vive, se alimenta y labora una gran parte de la población mundial.

Obama, los líderes de los países ricos y sus aliados, sus científicos y sus centros sofisticados de investigación conocen esto; es imposible que lo ignoren.

Comprendo la satisfacción con que se expresa y reconoce, en el discurso presidencial, el aporte de los miembros del Congreso y la administración que hicieron posible el milagro de la reforma sanitaria, lo cual fortalece la posición del gobierno frente a lobbistas y mercenarios de la política que limitan las facultades de la administración. Sería peor si los que protagonizaron las torturas, los asesinatos por contrato y el genocidio ocuparan nuevamente el gobierno de Estados Unidos. Como persona incuestionablemente inteligente y suficientemente bien informada, Obama conoce que no hay exageración en mis palabras. Espero que las tonterías que a veces expresa sobre Cuba no obnubilen su inteligencia.

Tras el éxito en esta batalla por el derecho a la salud de todos los norteamericanos, 12 millones de inmigrantes, en su inmensa mayoría latinoamericanos, haitianos y de otros países del Caribe reclaman la legalización de su presencia en Estados Unidos, donde realizan los trabajos más duros y de los cuales no puede prescindir la sociedad norteamericana, en la que son arrestados, separados de sus familiares y remitidos a sus países.

La inmensa mayoría emigraron a Norteamérica como consecuencia de las tiranías impuestas por Estados Unidos a los países del área y la brutal pobreza a que han sido sometidos como consecuencia del saqueo de sus recursos y el intercambio desigual. Sus remesas familiares constituyen un elevado porcentaje del PIB de sus economías. Esperan ahora un acto de elemental justicia. Si al pueblo cubano se le impuso una Ley de Ajuste, que promueve el robo de cerebros y el despojo de sus jóvenes instruidos, ¿por qué se emplean métodos tan brutales con los emigrantes ilegales de los países latinoamericanos y caribeños?

El devastador terremoto que azotó a Haití -el país más pobre de América Latina, que acaba de sufrir una catástrofe natural sin precedentes que implicó la muerte de más de 200 mil personas- y el terrible daño económico que otro fenómeno similar ocasionó a Chile, son pruebas elocuentes de los peligros que amenazan a la llamada civilización y la necesidad de drásticas medidas que otorguen a la especie humana la esperanza de sobrevivir.

La Guerra Fría no trajo ningún beneficio para la población mundial. El inmenso poder económico, tecnológico y científico de Estados Unidos no podría sobrevivir a la tragedia que se cierne sobre el planeta. El presidente Obama debe buscar en su computadora los datos pertinentes y conversar con sus científicos más eminentes; verá cuán lejos está su país de ser el modelo que preconiza para la humanidad.

Por su condición de afroamericano, allí sufrió las afrentas de la discriminación, según narra en su libro “Los sueños de mi padre”; allí conoció la pobreza en que viven decenas de millones de norteamericanos; allí se educó, pero allí también disfrutó como profesional exitoso los privilegios de la clase media rica, y terminó idealizando el sistema social donde la crisis económica, las vidas de norteamericanos inútilmente sacrificadas y su indiscutible talento político le dieron la victoria electoral.

A pesar de eso, para la derecha más recalcitrante Obama es un extremista al que amenazan con seguir dando la batalla en el Senado para neutralizar los efectos de la reforma sanitaria y sabotearla abiertamente en varios Estados de la Unión, declarando inconstitucional la Ley aprobada.

Los problemas de nuestra época son todavía mucho más graves.

El Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y otros organismos internacionales de créditos, bajo control estricto de Estados Unidos, permiten que los grandes bancos norteamericanos -creadores de los paraísos fiscales y responsables del caos financiero en el planeta- sean sacados a flote por los gobiernos de ese país en cada una de las frecuentes y crecientes crisis del sistema.

La Reserva Federal de Estados Unidos emite a su antojo las divisas convertibles que costean las guerras de conquista, las ganancias del Complejo Militar Industrial, las bases militares distribuidas por el mundo y las grandes inversiones con las que las transnacionales controlan la economía en muchos países del mundo. Nixon suspendió unilateralmente la conversión del dólar en oro, mientras en las bóvedas de los bancos de Nueva York se guardan siete mil toneladas de oro, algo más del 25% de las reservas mundiales de ese metal, cifra que al final de la Segunda Guerra Mundial superaba el 80%. Se argumenta que la deuda pública sobrepasa los 10 millones de millones de dólares, lo cual supera el 70% de su PIB, como una carga que se transfiere a las nuevas generaciones. Eso se afirma cuando en realidad es la economía mundial la que costea esa deuda con los enormes gastos en bienes y servicios que aporta para adquirir dólares norteamericanos, con los cuales las grandes transnacionales de ese país se han apoderado de una parte considerable de las riquezas del mundo, y sostienen la sociedad de consumo de esa nación.

Cualquiera comprende que tal sistema es insostenible, y por qué los sectores más ricos en Estados Unidos y sus aliados en el mundo defienden un sistema sólo sustentable con la ignorancia, las mentiras y los reflejos condicionados sembrados en la opinión mundial a través del monopolio de los medios de comunicación masiva, incluidas las redes principales de Internet.

Hoy el andamiaje se derrumba ante el avance acelerado del cambio climático y sus funestas consecuencias, que ponen a la humanidad ante un dilema excepcional.

Las guerras entre las potencias no parecen ser ya la solución posible a las grandes contradicciones, como lo fueron hasta la segunda mitad del siglo XX; pero, a su vez, han incidido de tal forma sobre los factores que hacen posible la supervivencia humana, que pueden poner fin prematuramente a la existencia de la actual especie inteligente que habita nuestro planeta.

Hace unos días expresé mi convicción de que, a la luz de los conocimientos científicos que hoy se dominan, el ser humano deberá resolver sus problemas en el planeta Tierra, ya que jamás podrá recorrer la distancia que separa el Sol de la estrella más próxima, ubicada a cuatro años luz, velocidad que equivale a 300 mil kilómetros por segundo -como conocen nuestros alumnos de secundaria básica-, si alrededor de ese sol existiera un planeta parecido a nuestra bella Tierra.

Estados Unidos invierte fabulosas sumas para comprobar si en el planeta Marte hay agua, y si existió o existe alguna forma elemental de vida. Nadie sabe para qué, como no sea por pura curiosidad científica. Millones de especies van desapareciendo a ritmo creciente en nuestro planeta y sus fabulosas cantidades de agua constantemente se están envenenando.

Las nuevas leyes de la ciencia -a partir de las fórmulas de Einstein sobre la energía y la materia, y la teoría de la gran explosión como origen de los millones de constelaciones e infinitas estrellas u otras hipótesis- han dado lugar a profundos cambios en conceptos fundamentales como el espacio y el tiempo, que ocupan la atención y los análisis de los teólogos. Uno de ellos, nuestro amigo brasileño Frei Betto, aborda el tema en su libro “La obra del artista: Una visión holística del Universo”, presentado en la última Feria Internacional del Libro de La Habana.

Los avances de la ciencia en los últimos cien años han impactado los enfoques tradicionales que prevalecieron a lo largo de miles de años en las ciencias sociales e incluso en la Filosofía y la Teología.

No es poco el interés que los más honestos pensadores prestan a los nuevos conocimientos, pero no sabemos absolutamente nada de lo que piensa el presidente Obama sobre la compatibilidad de las sociedades de consumo y la ciencia.

Mientras tanto, vale la pena dedicarse de vez en cuando a meditar sobre esos temas. Con seguridad no dejará por ello de soñar el ser humano y tomar las cosas con la debida serenidad y acerados nervios. Es el deber, al menos, de aquellos que escogieron el oficio de políticos, el noble e irrenunciable propósito de una sociedad humana solidaria y justa.

Fidel Castro Ruz
Marzo 24 de 2010
6 y 40 p.m.

Justicia social - Justicia ecológica

2010-03-19


Entre los muchos problemas que azotan a la humanidad, dos son de especial gravedad: la injusticia social y la injusticia ecológica. Ambos deben ser abordados conjuntamente si queremos poner en ruta segura a la humanidad y al planeta Tierra.


La injusticia social es cosa antigua, derivada del modelo económico que, además de saquear la naturaleza, genera más pobreza de la que puede manejar y superar. Implica gran acumulación de bienes y servicios por un lado, a costa de clamorosa pobreza y miseria, por el otro. Los datos hablan por sí mismos: hay mil millones de personas que viven al límite de la supervivencia con sólo un dólar al día, y 2.600 millones de personas (40% de la humanidad) que vive con menos de dos dólares diarios. Las consecuencias son perversas. Basta citar un hecho: existen de 350 a 500 millones de casos de malaria, con un millón de víctimas anuales, evitables.


Esta anti-realidad se ha mantenido invisible durante mucho tiempo para ocultar el fracaso del modelo económico capitalista, hecho para crear riqueza para unos pocos y no bienestar para la humanidad.


La segunda injusticia, la ecológica, está ligada a la primera. La devastación de la naturaleza y el actual calentamiento planetario afectan a todos los países, no respetando los límites nacionales ni los niveles de riqueza o de pobreza. Lógicamente, los ricos tienen más medios para adaptarse y mitigar los efectos dañinos del cambio climático. Ante los eventos extremos, poseen refrigeradores o calentadores, y pueden crear defensas contra las inundaciones que destruyen regiones enteras. Pero los pobres no tienen cómo defenderse. Sufren los daños de un problema que no han creado.


Fred Pierce, autor de El terremoto poblacional, escribió en el New Scientist de noviembre de 2009: «los 500 millones de los más ricos (7% de la población mundial) son responsables del 50% de las emisiones de gases productores de calentamiento, mientras que el 50% de los más pobres (3.400 millones de la población) son responsables de sólo el 7% de las emisiones.


Esta injusticia ecológica difícilmente pueden hacerla invisible como la otra, porque las señales están en todas partes, ni puede ser resuelta sólo por los ricos, pues es mundial y les afecta también a ellos. La solución debe nacer de la colaboración de todos de forma diferenciada: los ricos, por ser más responsables en el pasado y en el presente, deben contribuir mucho más con inversiones y con la transferencia de tecnologías, y los pobres tienen derecho a un desarrollo ecológicamente sostenible, que los saque de la miseria.


Seguramente no podemos descuidar las soluciones, pero ellas solas son insuficientes, pues la solución global remite a una cuestión previa: al paradigma de sociedad que se refleja en la dificultad de cambiar estilos de vida y hábitos de consumo. Precisamos de solidaridad universal, de responsabilidad colectiva y de cuidado de todo lo que vive y existe (no somos los únicos que vivimos en este planeta y usamos la biosfera). Es fundamental la conciencia de la interdependencia entre todos y de la unidad entre Tierra y humanidad.


¿Se puede pedir a las generaciones actuales que se rijan por tales valores si nunca antes han sido vividos globalmente? ¿Cómo operar este cambio que debe ser urgente y rápido?


Tal vez solamente después de una gran catástrofe que afligiera a millones y millones de personas se podría contar con este cambio radical, hasta por instinto de supervivencia. La metáfora que se me ocurre es ésta: si nuestro país fuera invadido y amenazado de destrucción por alguna fuerza externa, todos nos uniríamos más allá de las diferencias. Como en una economía de guerra, todos se mostrarían cooperativos y solidarios, y aceptarían renuncias y sacrificios a fin de salvar la patria y la vida. Hoy la patria es la vida y la Tierra amenazadas. Tenemos que hacer todo para salvarlas.



Leonardo Boff

Los peligros que nos amenazan

Un mensaje ambienta lista y humano
Fidel Castro


No se trata de una cuestión ideológica relacionada con la esperanza irremediable de que un mundo mejor es y debe ser posible. Es conocido que el homo sapiens existe desde hace aproximadamente 200 mil años, lo que equivale a un minúsculo espacio del tiempo transcurrido desde que surgieron las primeras formas de vida elementales en nuestro planeta hace alrededor de tres mil millones de años.
Las respuestas ante los insondables misterios de la vida y la naturaleza han sido fundamentalmente de carácter religioso. Carecería de sentido pretender que fuese de otra forma, y tengo la convicción de que nunca dejará de ser así. Mientras más profundiza la ciencia en la explicación del universo, el espacio, el tiempo, la materia y la energía, las infinitas galaxias y las teorías sobre el origen de las constelaciones y estrellas, los átomos y fracciones de los mismos que dieron origen a la vida y la brevedad de la misma, y los millones y millones de combinaciones por segundo que rigen su existencia, más preguntas se hará el hombre en busca de explicaciones que serán cada vez más complejas y difíciles.

Mientras más se enfrascan los seres humanos en buscar respuestas a tan profundas y complejas tareas que se relacionan con la inteligencia, más valdrán la pena los esfuerzos por sacarlos de su colosal ignorancia sobre las posibilidades reales de lo que nuestra especie inteligente ha creado y es capaz de crear. Vivir e ignorarlo es la negación total de nuestra condición humana.

Algo, sin embargo, es absolutamente cierto, muy pocos se imaginan cuán cerca puede estar la desaparición de nuestra especie. Hace casi 20 años, en una Cumbre Mundial sobre el Medio Ambiente en Río de Janeiro, abordé ese peligro ante un público selecto de Jefes de Estado y de Gobierno que escuchó con respeto e interés, aunque nada preocupado por el riesgo que veía a distancia de siglos, tal vez milenios. Para ellos, con seguridad, la tecnología y la ciencia, más un sentido elemental de responsabilidad política, serían capaces de enfrentarlo. Con una gran foto de personajes importantes, los más poderosos e influyentes entre ellos, concluyó feliz aquella importante Cumbre. No había peligro alguno.

Del cambio climático apenas se hablaba. George Bush, padre, y otros relumbrantes líderes de la Alianza Atlántica, disfrutaban la victoria sobre el campo socialista europeo. La Unión Soviética fue desintegrada y arruinada. Un inmenso caudal del dinero ruso pasó a los bancos occidentales, su economía se desintegró, y su escudo defensivo frente a las bases militares de la OTAN, había sido desmantelado.

A la antigua superpotencia que aportó la vida de más de 25 millones de sus hijos en la segunda guerra mundial, le quedó solo la capacidad de respuesta estratégica del poder nuclear, que se había visto obligada a crear después que Estados Unidos desarrolló en secreto el arma atómica lanzada sobre dos ciudades japonesas, cuando el adversario vencido por el avance incontenible de las fuerzas aliadas no estaba ya en condiciones de combatir.

Se inició así la Guerra Fría y la fabricación de miles de armas termonucleares, cada vez más destructivas y precisas, capaces de aniquilar varias veces la población del planeta. El enfrentamiento nuclear sin embargo continuó, las armas se hicieron cada vez más precisas y destructivas. Rusia no se resigna al mundo unipolar que pretende imponer Washington. Otras naciones como China, India y Brasil emergen con inusitada fuerza económica.

Por primera vez, la especie humana, en un mundo globalizado y repleto de contradicciones, ha creado la capacidad de destruirse a sí misma. A ello se añaden armas de crueldad sin precedentes, como las bacteriológicas y químicas, las de napalm y fósforo vivo, que son usadas contra la población civil y disfrutan de total impunidad, las electromagnéticas y otras formas de exterminio. Ningún rincón en las profundidades de la tierra o de los mares quedaría fuera del alcance de los actuales medios de guerra.

Se conoce que por estas vías han sido creados decenas de miles de artefactos nucleares, incluso de carácter portátil.

El mayor peligro deriva de la decisión de líderes con tales facultades en la toma de decisión, que el error y la locura, tan frecuentes en la naturaleza humana, pueden conducir a increíbles catástrofes.

Han transcurrido casi 65 años desde que estallaron los dos primeros artefactos nucleares, por la decisión de un sujeto mediocre que tras la muerte de Roosevelt quedó al mando de la poderosa y rica potencia norteamericana. Hoy son ocho los países que, en su mayoría por el apoyo de Estados Unidos, disponen de esas armas, y varios más disfrutan de la tecnología y los recursos para fabricarlas en un mínimo de tiempo. Grupos terroristas, enajenados por el odio, podrían ser capaces de acudir a ellas, del mismo modo que gobiernos terroristas e irresponsables no vacilarían en usarlas dada su conducta genocida e incontrolable.

La industria militar es la más próspera de todas y Estados Unidos el mayor exportador de armas.

Si de todos los riesgos mencionados se libera nuestra especie, existe uno todavía mayor, o al menos más ineludible: el cambio climático.

La humanidad cuenta hoy con siete mil millones de habitantes, y pronto, en un plazo de 40 años, alcanzará nueve mil millones, una cifra nueve veces mayor que hace apenas 200 años. En tiempos de la antigua Grecia, me atrevo a suponer que éramos alrededor de 40 veces menos en todo el planeta.

Lo asombroso de nuestra época es la contradicción entre la ideología burguesa imperialista y la supervivencia de la especie. No se trata ya de que exista la justicia entre los seres humanos, hoy más que posible e irrenunciable; sino del derecho y las posibilidades de supervivencia de los mismos.

Cuando el horizonte de los conocimientos se amplía hasta límites jamás concebidos, más se acerca el abismo adonde la humanidad es conducida. Todos los sufrimientos conocidos hasta hoy son apenas sombra de lo que la humanidad pueda tener por delante.

Tres hechos ocurrieron en solo 71 días, que la humanidad no puede pasar por alto.

El 18 de diciembre de 2009, la comunidad internacional sufrió el mayor descalabro de la historia, en su intento de buscar solución al más grave problema que amenaza el mundo en este instante: la necesidad de poner fin con toda urgencia a los gases de efecto invernadero que están provocando el más grave problema enfrentado hasta hoy por la humanidad. Todas las esperanzas habían sido puestas en la Cumbre de Copenhague después de años de preparación con posterioridad al Protocolo de Kyoto, que el Gobierno de Estados Unidos —el más grande contaminador del mundo— se había dado el lujo de ignorar. El resto de la comunidad mundial, 192 países, esta vez incluyendo a Estados Unidos, se habían comprometido a promover un nuevo acuerdo. Fue tan vergonzoso el intento norteamericano de imponer sus intereses hegemónicos que, violando elementales principios democráticos, intentó establecer condiciones inaceptables para el resto del mundo de forma antidemocrática, en virtud de compromisos bilaterales con un grupo de los países más influyentes de las Naciones Unidas.

A los Estados que integran la organización internacional se les invitó a firmar un documento que constituye una burla, en el que se habla de aportes futuros meramente teóricos para frenar el cambio climático.

No habían transcurrido todavía tres semanas cuando, al atardecer del 12 de enero, Haití, el país más pobre del hemisferio y el primero en poner fin al odioso sistema de la esclavitud, sufrió la mayor catástrofe natural en la historia conocida de esta parte del mundo: un terremoto de 7,3 grados en la escala Richter, a solo 10 kilómetros de profundidad y a muy corta distancia de la orilla de sus costas, golpeó la capital del país, en cuyas débiles casas de barro vivían la inmensa mayoría de las personas que resultaron muertas o desaparecidas. Un país montañoso y erosionado de 27 mil kilómetros cuadrados, donde la leña constituye prácticamente la única fuente de combustible doméstica para nueve millones de personas.

Si en algún lugar del planeta una catástrofe natural ha constituido una inmensa tragedia es Haití, símbolo de pobreza y subdesarrollo, donde viven los descendientes trasladados de África por los colonialistas para trabajar como esclavos de los amos blancos.

El hecho conmocionó al mundo en todos los rincones del planeta, estremecido por las imágenes fílmicas divulgadas que rayaban en lo increíble. Los heridos, sangrantes y graves, se movían entre los cadáveres clamando por auxilio. Bajo los escombros yacían los cuerpos de sus seres queridos sin vida. El número de víctimas mortales, según cálculos oficiales, superó las 200 mil personas.

El país ya estaba intervenido por fuerzas de la MINUSTAH, que las Naciones Unidas enviaron para restablecer el orden subvertido por fuerzas mercenarias haitianas que, instigadas por el Gobierno de Bush, se lanzaron contra el Gobierno elegido por el pueblo haitiano. Algunos edificios donde moraban soldados y jefes de las fuerzas de paz también se desplomaron, causando dolorosas víctimas.

Los partes oficiales estiman que, aparte de los muertos, alrededor de 400 mil haitianos fueron heridos y varios millones, casi la mitad de la población total, sufrieron afectaciones. Era una verdadera prueba para la comunidad mundial, que después de la bochornosa Cumbre de Dinamarca estaba en el deber de mostrar que los países desarrollados y ricos serían capaces de enfrentar las amenazas del cambio climático a la vida en nuestro planeta. Haití debe constituir un ejemplo de lo que los países ricos deben hacer por las naciones del Tercer Mundo ante el cambio climático.

Se puede creer o no, desafiando los datos, a mi juicio irrebatibles, de los más serios científicos del planeta y la inmensa mayoría de las personas más instruidas y serias del mundo, quienes piensan que al ritmo actual de calentamiento, los gases de efecto invernadero elevarán la temperatura no solo 1,5 grados, sino hasta 5 grados, y que ya la temperatura media es la más alta en los últimos 600 mil años, mucho antes de que los seres humanos existieran como especie en el planeta.

Es absolutamente impensable que nueve mil millones de seres humanos que habitarán el mundo en el 2050 puedan sobrevivir a semejante catástrofe. Queda la esperanza de que la propia ciencia encuentre solución al problema de la energía que hoy obliga a consumir en 100 años más el resto del combustible gaseoso, líquido y sólido que la naturaleza tardó 400 millones de años en crear. La ciencia tal vez puede encontrar solución a la energía necesaria. La cuestión sería saber cuánto tiempo y a qué costo los seres humanos podrán enfrentar el problema, que no es el único, ya que otros muchos minerales no renovables y graves problemas requieren solución. De una cosa podemos estar seguros, a partir de todos los conceptos hoy conocidos: la estrella más próxima está a cuatro años luz de nuestro Sol, a una velocidad de 300 mil kilómetros por segundo. Una nave espacial tal vez recorra esa distancia en miles de años. El ser humano no tiene otra alternativa que vivir en este planeta.

Parecería innecesario abordar el tema si a solo 54 días del terremoto de Haití, otro increíble sismo de 8,8 grados de la escala Richter, cuyo epicentro estaba a 150 kilómetros de distancia y 47,4 de profundidad al noroeste de la ciudad de Concepción, no ocasionara otra catástrofe humana en Chile. No fue el mayor de la historia en ese hermano país, se dice que otro alcanzó 9 grados, pero esta vez no fue solo un fenómeno de efecto sísmico; mientras en Haití durante horas se esperó un maremoto que no se produjo, en Chile el terremoto fue seguido por un enorme tsunami, que apareció en sus costas entre casi 30 minutos y una hora después, según la distancia y datos que todavía no se conocen con toda precisión y cuyas olas llegaron hasta Japón. De no ser por la experiencia chilena frente a los terremotos, sus construcciones más sólidas y sus mayores recursos, el fenómeno natural habría costado la vida a decenas de miles o tal vez cientos de miles de personas. No por ello dejó de ocasionar alrededor de mil víctimas mortales, según datos oficiales divulgados, miles de heridos y tal vez más de dos millones de personas sufrieron daños materiales. Casi la totalidad de su población de 17 millones 94 mil 275 habitantes, sufrió terriblemente y aún padece las consecuencias del sismo que duró más de dos minutos, sus reiteradas réplicas, y las terribles escenas y sufrimientos que dejó el tsunami a lo largo de sus miles de kilómetros de costa. Nuestra Patria se solidariza plenamente y apoya moralmente el esfuerzo material que la comunidad internacional está en el deber de ofrecerle a Chile. Si algo estuviera en nuestras manos, desde el punto de vista humano, por el hermano pueblo chileno, el pueblo de Cuba no vacilaría en hacerlo.

Pienso que la comunidad internacional está en el deber de informar con objetividad la tragedia sufrida por ambos pueblos. Sería cruel, injusto e irresponsable dejar de educar a los pueblos del mundo sobre los peligros que nos amenazan.

¡Que la verdad prevalezca por encima de la mezquindad y las mentiras con que el imperialismo engaña y confunde a los pueblos!

Fidel Castro Ruz
Marzo 7 de 2010
9 y 27 p.m.
Fecha: 08/03/2010
Fuente: Cuba Debate