EL ALBA ES EL CAMINO

Por Fernando Ramón Bossi

Nueva ofensiva independentista

En estos años, estamos transitando el Bicentenario de la primera gran ofensiva independentista de nuestra América. Nos referimos a los 200 años de ese medio siglo que abarcó entre 1780 a 1830, y donde los latinoamericanos caribeños nos enfrentamos a las fuerzas colonialistas en busca de la independencia y la unidad de la Patria Grande. El objetivo no se alcanzó en aquella época, las fuerzas patrióticas y revolucionarias fueron derrotadas por el accionar de fuerzas exógenas asociadas a las élites locales. La era de las repúblicas oligárquicas abría paso a la conformación de países semicoloniales, tributarios de los países capitalistas metropolitanos ya entrando en su fase imperialista.

Fue así que la mayor parte del siglo XIX y el siglo XX en su totalidad, se caracterizó por la hegemonía casi absoluta de las políticas dictadas desde los centros mundiales del poder del capital, siendo su corolario el sistema neoliberal impuesto en las últimas décadas para toda la región –exceptuando Cuba, por supuesto-.

Pero en todo ese largo período de sumisión al imperialismo nunca estuvo ausente la resistencia popular. Movimientos de liberación nacional y fuerzas revolucionarias de distinto carácter emergieron en todo el territorio grannacional, aportando su cuota de dignidad, patriotismo y entrega.

La acumulación histórica de esta vasta experiencia de lucha, ha decantado hoy, comenzando el siglo XXI, en una nueva ofensiva independentista y revolucionaria, coincidiendo con el bicentenario de aquella conducida, entre otros, por Tupac Amaru, Tupac Catari, José Antonio Galán, Jean-Jacques Dessalines, Toussaint L'Overture, Alejandro Petión, Francisco Miranda, Simón Bolívar, Antonio José de Sucre, Gaspar Rodríguez de Francia, Antonio Nariño, Miguel Hidalgo, Francisco Morazán, José María Morelos, Manuel Belgrano, José de San Martín, Bernardo O’Higgins y José Gervasio Artigas.

Y decimos una nueva ofensiva independentista porque claro está que los pueblos latinoamericanos caribeños desde hace unos años han irrumpido al escenario político a través de gobiernos populares de tilde antineoliberal, como son los casos de Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Y Cuba, que gracias a la revolución se mantuvo soberana, a pesar de las agresiones y el bloqueo.

Vale decir, que una nueva correlación de fuerzas se ha configurado en nuestra América, con diferencias políticas notorias entre unos y otros de los países mencionados, pero todos ellos con la intención de salir de la órbita neoliberal. La lucha por la soberanía, entonces, vuelve a revitalizarse, como asimismo la tarea de integración entre los países de la región.

Estrategias y alianzas

Si, como consecuencia de nuestra primera ofensiva, lo único que se logró fue una independencia política de tipo formal, la segunda ofensiva independentista tendrá como objetivo alcanzar definitivamente la soberanía y la unidad, objetivos políticos que implican, insoslayablemente, la independencia económica y cultural de nuestra América. Solo así, la independencia política será plena.

Una primera visión general del panorama, nos revela a dos corrientes con peso propio en las políticas integracionistas. Una, liderada por el proyecto del capitalismo autónomo y la otra que se propone el camino al socialismo. Ambas visualizan, con diferentes matices, como oponente principal a sus aspiraciones, al imperialismo yanqui y sus aliados del norte. Una tiende a negociar, la otra a confrontar; una la lideriza el gobierno en alianza con la burguesía nacional y la otra el gobierno con el protagonismo de las fuerzas populares.

En la primera corriente ubicamos a Brasil y Argentina, y en la segunda a Venezuela, Bolivia, Cuba, Nicaragua y Ecuador. Uruguay y Paraguay parecen inclinarse más hacia la primera corriente. Algunas pequeñas islas del Caribe a la segunda.

Alcanzar la independencia e integración a través de la vía capitalista (autónoma) o de la vía socialista, es la discusión necesaria de la hora actual, que no solo deberá darse en el plano de la retórica, sino fundamentalmente a través de los hechos.

Mercosur y ALBA

Mercosur y ALBA son dos expresiones de esta realidad. Dos espacios que no disputan, pero donde se expresan claramente las corrientes antes citadas. El Mercosur, por ahora, es una organización donde el centro neurálgico se deposita en lo económico, en lo comercial; el ALBA se rige por lo político, sin descuidar lo económico sin duda, pero priorizando lo social a partir de la directiva política. “Debemos poner por delante la verdadera política, porque es la política la que debe regir el destino de los pueblos y orientar los proyectos de desarrollo nacionales”, sostuvo Chávez en varias oportunidades refiriéndose al tema de la integración, agregando: “No es a través del comercio que nos vamos a unir, es a través de la política y, sobre todo, con la participación de nuestros pueblos”.

En el caso del Mercosur entonces, la dupla preponderante se constituirá entre gobiernos y empresarios. En el ALBA, la tendencia es a conformar un eje entre gobiernos y pueblos. Por eso es que el exitoso plan de alfabetización sólo se pudo realizar en el espacio ALBA, y no en el Mercosur, dado que los empresarios, una vez más, se despreocupan de todo aquello que no implique el crecimiento rápido de sus ganancias. De ahí también es que vemos en el ALBA una movilización enorme de fuerzas volcadas hacia lo social (educación salud, deporte, turismo, vivienda) y no así en el Mercosur.

Cabe aclarar también que el ALBA no expresa una alternativa al Mercosur, ni mucho menos pretende ser una opción superadora de dicho espacio. El ALBA, podríamos decir, es aliada al Mercosur, complementaria en muchos casos, pero con perfil y personalidad propios.

El ALBA es antiimperialista y el imperialismo es anti-Alba

El ALBA, desde sus orígenes, al confrontar directamente contra el ALCA, irrumpió como un espacio de lucha antiimperialista. Y así lo percibieron los pueblos. Podríamos afirmar que nació con conciencia de ser una herramienta de lucha por la unidad latinoamericana caribeña, enfrentada al imperialismo y heredera de las jornadas heroicas protagonizada por los pueblos en su camino por la liberación.

Y es tan claro el carácter antiimperialista del ALBA, que en sus pocos años de existencia, ha tenido que sufrir el embate de la agresión imperialista de la forma más descarada: golpe de estado en Honduras, intentos separatistas en Bolivia, acoso al gobierno popular de Correa y Ortega, incremento de hostilidades a Cuba y permanente estado de beligerancia contra Venezuela.

Al gobierno estadounidense le duele el ALBA, porque entiende que con ella nació una herramienta de liberación muy poderosa. Y lo es, más por sus ideas que por el tamaño de las economías de los países que la integran. Esto es lo que en su momento no pudieron percibir los think tank al servicio del imperio.

¿Y cuáles son las ideas que tanto molestan al gran capital? Sin duda que las ideas rectoras del modelo de integración propuestas por el ALBA. Esos principios, basados en la cooperación, complementación y solidaridad, configuran un cuerpo ideológico que, de ser implementados con precisión podrían conformarse como modelo de integración de corte socialista y popular, mostrando al mundo y a los otros países de la región los beneficios de la unidad construida en base al respeto, la ayuda mutua y la satisfacción de las necesidades de las grandes mayorías.

Aunque este modelo es incipiente, rompe con la lógica del capital, ubica a la economía al servicio del pueblo, desata los poderes creativos e innovadores de los trabajadores y trabajadoras como asimismo convoca a la construcción de una sociedad libre e igualitaria. ¡Un verdadero peligro para el imperialismo y sus aliados!

Cuando la política marca los objetivos, como es el caso del ALBA, y esos objetivos son claros, porque se fundamentan en una ideología socialista de profundas raíces autóctonas, obliga al enemigo imperialista a desplegar sus fuerzas para matar a la criatura antes que se desarrolle. Así lo ha entendido la Casa Blanca y una suerte de herodismo (por el Rey Herodes), parece signar la táctica imperialista actual con respecto al ALBA.

El ALBA es ofensiva grannacional

El ALBA dio pasos agigantados en muchos sentidos. El poner en evidencia la inviabilidad de la OEA como organismo no representativo de los intereses de los latinoamericanos caribeños, impulsó la decisión tomada por el Grupo Río de conformar un nuevo organismo sin los Estados Unidos y Canadá. Si el ALBA había enterrado al ALCA en Mar del Plata hacía unos años, ahora ayuda a sepultar la vetusta organización al servicio del Pentágono. El CIADI, la DEA, el FMI y otros mecanismos de sujeción al imperio ya han sido desterrados, en mayor o menos medida, del espacio ALBA. El dólar parece seguir el mismo camino.

En la VIII Cumbre, el comandante Raúl Castro afirmó: “En América Latina y el Caribe se manifiestan hoy con peculiar nitidez las contradicciones entre el progreso y la reacción, entre los derechos y reivindicaciones de los pueblos históricamente vilipendiados y los intereses del gran capital transnacional y las oligarquías tradicionales. Es una contradicción antagónica, que no se resuelve de la noche a la mañana y que no se puede enfrentar con ingenuidad o descuido”.

Vale decir que lo que señala Raúl Castro es claro y preciso, la lucha contra la reacción y la agresión imperialista será un proceso largo que deberá ser abordado con conciencia y atención. Cabe aquí la recomendación de Bolívar cuando decía: “Planificar con audacia y ejecutar con prudencia”.

Pero al hecho de tener que actuar con suma precisión y eficacia, debemos sumarle la necesidad de acelerar el proceso, consolidar espacios e ir materializando proyectos que ya están consensuados por los presidentes del ALBA. La confrontación contra los históricos enemigos de la unidad e independencia se agudiza y esto obliga a los gobiernos y pueblos a redoblar esfuerzos en la tarea. Como decía Eloy Alfaro: “En la demora está el peligro”.

Con el ALBA se construye plena independencia y justicia social

“No habrá independencia en Venezuela si no hay integración de estos países y de estos pueblos de Suramérica y del Caribe”, señaló el Comandante Hugo Chávez. Y podríamos cambiar el nombre de Venezuela por el de cualquier país de la región. Sin Unidad Latinoamericana Caribeña no habrá plena independencia para ninguno de nuestros países. Pero tampoco alcanzaremos esa independencia por la vía capitalista. “El socialismo es el camino a la patria, el otro camino (el capitalismo) es a la muerte de la patria”, nos dice también Chávez. Vale decir que para alcanzar la independencia es necesario transitar simultáneamente el camino del socialismo y la unidad nuestroamericana, siendo esa la senda elegida por el ALBA.

Construir la Patria Grande, entonces, es la tarea que la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, ya enunciada el 14 de diciembre de 2004 en la Declaración Conjunta para la creación del ALBA, documento político de la Primera Cumbre realizada en La Habana. Allí se lee: “Afirmamos que el principio cardinal que debe guiar el ALBA es la solidaridad mas amplia entre los pueblos de América Latina y el Caribe, que se sustenta con el pensamiento de Bolívar, Martí, Sucre, O’Higgins, San Martín, Hidalgo, Petión, Morazán, Sandino, y tantos otros próceres, sin nacionalismos egoístas ni políticas nacionales objetivas que nieguen el objetivo de construir una Patria Grande en la América Latina, según lo soñaron los héroes de nuestras luchas emancipadoras”.

Ayer como hoy

Si ayer Suipacha, Las Piedras, Salta, Tucumán, Chacabuco, Maipú, Taguanes, La Victoria, San Félix, Bomboná, Boyacá, Carabobo, Riobamba, Pichincha, Junín y Ayacucho fueron las batallas que llevaron al pueblo sudamericano a expulsar al colonialismo español; hoy, las nuevas batallas se vislumbran en la materialización de los proyectos grannacionales que plantea el ALBA.

Como el ALBA alcanzó el triunfo en una batalla de singular relevancia, la de la alfabetización, de igual manera deberá lograr la victoria en todos los diferentes proyectos grannacionales en marcha. Telesur es otra batalla ganada para las fuerzas nuestroamericanas, el SUCRE es otro escenario de lucha donde el despliegue de fuerzas revolucionarias se encuentra bien posicionado. Porque cada uno de los proyectos grannacionales que se desarrollen y consoliden, serán avances sustanciales hacia el objetivo principal: lograr la definitiva independencia y la unidad de la Patria Grande y en consecuencia, expulsar al imperialismo de nuestra región.

Los Proyectos Grannacionales enunciados hasta el momento, muchos de ellos en marcha y otros en estudio, deberán ser el eje estructurante de un verdadero programa de unidad y liberación, donde la planificación no puede estar ausente y mucho menos el involucramiento y compromiso de las organizaciones populares.

Gobiernos y pueblos

Los gobiernos revolucionarios del ALBA, fundamentalmente a través de la acción política desplegada por sus presidentes y cancilleres, ha motorizado hasta el momento al proyecto unionista. Es necesario ahora, ante la arremetida imperialista, incorporar activamente al movimiento popular organizado, tanto político como social.

Si el avión ALBA ha volado hasta el momento con una sola turbina (gobiernos), y lo ha hecho bien pese a las turbulencias propias de la ruta elegida, se hace insoslayable en la actualidad el encendido de la otra turbina (pueblos), para ganar en fuerza, estabilidad y aceleración. El Consejo de Movimientos Sociales del ALBA deberá ser esa turbina, hasta ahora escasamente utilizada.

Lo importante es afianzar la unidad monolítica entre gobiernos y pueblos, ya que el protagonismo popular se vuelve esencial. Y así lo ha señalado el Presidente Chávez: “Muchos factores harán falta (para lograr la Patria Grande) pero hay uno que es fundamental, esencial, como el oxígeno: los pueblos. Los pueblos conscientes, los pueblos convertidos en pueblos, es decir los habitantes de esta tierra convertidos en pueblos con conciencia común del pasado y con proyecto común de futuro”.

Cada Proyecto Grannacional es una batalla en pleno desarrollo

La dialéctica que impone la transición del modo de producción capitalista al modo de producción socialista en cada país del ALBA, no permite -como afirmaba el Comandante Raúl Castro- “la ingenuidad ni el descuido”. Y ese tránsito recibe un apoyo de primer orden en la materialización de los Proyectos Grannacionales en curso. Nada menos ajeno a la marcha hacia el socialismo para cada país del ALBA que los Proyectos Grannacionales.

En el área financiera, vital para desarrollar los proyectos en curso, se cuenta hoy con dos herramientas indispensables: el Banco del ALBA y el SUCRE. De ir consolidándose estos dos espacios, tanto la banca imperialista como los organismos de crédito internacional (Banco Mundial y FMI) recibirán un duro golpe, siendo el dólar, la moneda estadounidense, progresivamente desplazada en las operaciones entre los países del ALBA.

En el área económica productiva, se sientan las bases para avanzar hacia la soberanía tan anhelada. La defensa de los recursos naturales, con su explotación racional al servicio de las grandes mayorías populares, conllevará a una dura puja contra las empresas transnacionales imperialistas. La Empresa Grannacional de Energía, una vez que esté en pleno funcionamiento, reviste carácter estratégico para la región. Las potencialidades en petróleo, gas y energía eléctrica son inmensas e indispensables para el desarrollo de las fuerzas productivas endógenas. La Empresa Grannacional de Minería, Metalúrgica y Acero, la de Aluminio y la de Cemento jugarán también un rol primordial para la explotación racional de nuestros recursos mineros, frenando el saqueo y la depredación ambiental que impone el modelo extractivo de las multinacionales, como también irá configurando una cadena de industrias básicas orientadas al pleno desarrollo con soberanía. Asimismo la Empresa Grannacional Forestal y de la Industria de la Madera lograrán impulsar esta área de la economía de manera sustentable y controladas por los ministerios del ambiente.

Un renglón no menos importante es el avance hacia una Empresa Grannacional Agroalimentaria, direccionada a alcanzar la soberanía y seguridad en esta materia. La Empresa Mixta Pesquera ALBA es un ejemplo en este sentido.

El eje económico-productivo se interrelaciona con las finanzas, el comercio, la ciencia y la tecnología, la capacitación del personal, las nuevas relaciones sociales de producción, la infraestructura y el bienestar social en general. Todos estos aspectos, aunque a veces no ordenados con la rigurosidad que se requiere, están contemplados en la implementación del ALBA.

La Empresa Grannacional ALBAEXIM (Exportadora e Importadora), como la práctica del Comercio Justo contemplada en el Tratado de Comercio de los Pueblos (TCP), complementará y agilizará el desarrollo productivo de la región. Asimismo los proyectos grannacionales de infraestructura (aeropuertos, puertos y estructura ferroviaria) pondrán en condiciones las vías de comunicación entre nuestros países y de éstos con la región y el mundo.

En el área del desarrollo tecnológico y científico, vital para liberarnos de la dependencia de los grandes centros de poder capitalistas, se ha avanzado significativamente. El Satélite Simón Bolívar (Venezuela) ya en órbita, y el Satélite Tupac Katari (Bolivia) que estará funcionando en la brevedad, son muestras verificables del desarrollo en la materia. A esto debemos sumarle la construcción del cable submarino entre Cuba y Venezuela llevada a cabo por la Empresa Mixta para el desarrollo de aplicaciones informáticas Guardianes del ALBA; el Polo Científico ALBA-TCP, el Instituto Grannacional de Investigación, Prospección y Servicios Geológicos (INGEOALBA) y otros proyectos que están en estudio, confirman que se camina por el buen rumbo.

También cabe mencionar aquí que el ALBA, al considerar a la economía no como un fin en sí mismo, sino como un área al servicio del pueblo, contempla como elemento principal la capacitación de los profesionales, técnicos y trabajadores involucrados en el proceso productivo integral. UNIALBA, la Universidad del ALBA; el Convenio de Reconocimiento de Títulos Universitarios, la Certificación de Competencias Laborales ALBA-TCP, la Escuela Superior de Ciencias Básicas del Polo Científico, apuntan hacia esa dirección.

Pero sabemos que si hay algo que caracteriza a la Alianza y lo diferencia de otros espacios de integración, es el acento que se ha puesto en el campo social. La educación, la salud, la vivienda, el deporte, la cultura y el turismo social son rubros donde el ALBA hace hincapié cubriendo la deuda social con los pueblos que se ha heredado de tantos años de colonialismo y explotación. Mencionar los avances en esta materia implicaría un artículo en particular, y esto será materia de otra entrega.

Temas no menores, pero que merecerían un tratamiento especial por su importancia estratégica, solo los mencionaremos, dejando al buen lector su interpretación del mismo: Comité Ministerial de Defensa de la Naturaleza ALBA-TCP y Derechos de la Madre Tierra; Comité Ministerial de Mujeres e Igualdad de Oportunidades; Instancia para Derecho Internacional, Autodeterminación, respeto a la Soberanía y Derechos Humanos, Comité Permanente de Soberanía y Defensa del ALBA-TCP, Observatorio de Medios, Telesur, Radio del Sur, Agencia de Noticias del ALBA-TCP.

En síntesis, cada Proyecto Grannacional en curso constituye una parte del todo, una parte del programa de liberación y unidad que propone el ALBA para lograr sus objetivos. Es necesario atender a cada una de esas partes pero siempre con una clara visión del conjunto, ya que son batallas de una misma guerra contra el imperialismo y las oligarquías nativas, batallas contra el atraso, la miseria y la dependencia.

¿Sería posible desarrollar estos proyectos por la vía capitalista (autónoma) en pleno siglo XXI? La respuesta es obvia.

Planificación socialista: arma para la liberación

La solidaridad, complementación y cooperación entre los países integrantes del ALBA, principios rectores de la Alianza, hacen posible que estos proyectos se vayan desarrollando, con diferentes ritmos y tiempos, pero todos orientados hacia un mismo fin. La planificación socialista Grannacional entonces, tendrá que desempeñar un papel crucial en esta etapa de desarrollo, sabiendo armonizar cada uno de los Proyectos Grannacionales, relacionando las partes entre sí y con el todo.

Para que esto sea posible, es necesario contar con un gabinete de planificación Grannacional, no sólo una coordinación entre los países del ALBA, sino un espacio de seguimiento y control, de estudio e investigación, de administración de recursos de acuerdo a las necesidades y equilibrios, de articulación permanente entre las partes y el todo, de medición de impacto, de estadística y permanente monitoreo.

Sin Chacabuco no habría existido Maipú; sin Boyacá, tampoco Carabobo; sin Junín es poco probable que hubiera habido Ayacucho. Cada una de estas batallas fueron los hitos de la primera ofensiva independentista, cada una de estas batallas abrió el camino a otras. De igual manera cada Proyecto Grannacional deberá constituirse en un hito de esta nueva ofensiva liberadora. Hoy como ayer, el factor fundamental a tener en cuenta será la conciencia revolucionaria de nuestros pueblos, la claridad en los objetivos, la unidad de acción y la sabiduría de nuestros comandantes.

Portal Alba: www.alianzabolivariana.org

Obama y la subversión en Cuba

Carlos Fazio

Cuando en febrero la administración Obama-Clinton envió al Congreso el proyecto de presupuesto para el año fiscal 2011, la partida del Departamento de Estado destinada a financiar la desestabilización en Cuba sufrió una pequeña disminución respecto a las cifras de años anteriores. Los casi 20 millones de dólares asignados para promover la "democracia" en la isla resultan sólo 4.39 por ciento de los 456 que utilizará Estados Unidos para impulsar acciones encubiertas y apuntalar la hegemonía del imperio en América Latina.

Aunque los fondos no incluyen otras fuentes de financiamiento como las que de manera enmascarada son empleadas por otras agencias federales, como la CIA y sus empresas fantasmas, la noticia alborotó a la gusanera que vive de la industria de la contrarrevolución y al grupo de congresistas cubano-estadunidenses que sirve a sus intereses mafiosos. En particular, al senador demócrata por Nueva Jersey, Robert Menendez, y a los representantes republicanos Lincoln y Mario Díaz Balart e Ileana Ros Lehtinen (La loba feroz), todos con una larga estela de corrupción a cuestas e involucrados en el golpe de Estado cívico-militar en Honduras, como parte de una red ultraderechista manejada desde los sótanos de la Casa Blanca por los viejos halcones Otto Reich, Roger Noriega y John Dimitri Negroponte, actual asesor de Hillary Clinton en el Departamento de Estado.

Pese al interés de la Casa Blanca por no aparecer vinculada a los golpistas, y en momentos en que sectores ultraconservadores se fortalecen ante la débil y sinuosa administración Obama-Clinton, surgen cada vez más datos sobre el papel legitimador que jugaron grupos de la contrarrevolución cubana de Miami para respaldar financieramente al "presidente interino" Roberto Micheletti y entronizar después a Porfirio Lobo en unas elecciones bajo estado de sitio.

En esa coyuntura, los congresistas Ileana Ros, Bob Menendez y Lincoln Díaz Balart trabajaron de manera ardua para que sectores del Capitolio recibieran enviados de los golpistas y les dieran su reconocimiento. De hecho, se creó en Miami un denominado Comité de Apoyo a la Democracia en Honduras, que sirvió de pantalla para encubrir los fondos utilizados para blindar la campaña de Porfirio Lobo desde Estados Unidos, y para que un grupo de contrarrevolucionarios anticubanos viajaran a Honduras como "observadores" de los comicios.

Según denunció en su momento The New York Times, la campaña de cabildeo en Washington en favor del gobierno de facto costó unos 400 mil dólares en gastos de relaciones públicas, y se plantea que antes de las elecciones se enviaron a Porfirio Lobo alrededor de 100 mil dólares aportados por Bob Menendez, uno de los fieles representantes de la mafia cubano-estadunidense en el Capitolio, quien acaba de ser encontrado con las manos en la masa, al revelarse que en julio del año pasado intervino ante el Banco de la Reserva Federal en favor de una institución bancaria al borde de la quiebra, cuyos directivos contribuyeron a su fondo de campaña al Senado.

De acuerdo con The Wall Street Journal, Menendez presionó al presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, para que aprobara la venta de First Bank Americano al JJR Bank Holding Co de Brick, Nueva Jersey. Bernanke no siguió la recomendación y el banco quebró. Ex alcalde mafioso de Union City de 1986 hasta su elección como senador en 1992, Menendez convirtió esa ciudad en un paraíso del juego ilegal, de la extorsión, del fraude y la prostitución. En octubre del año pasado, furioso por el concierto de Juanes en La Habana, intentó usar de rehén la reforma de salud de Obama para chantajear políticamente al Presidente.

Según un reporte de Public Campaign –organización que busca reducir los grupos de interés en la política estadunidense–, como presidente de U.S. Cuba Democracy Public Action Committee (PAC), un grupo de lobby anticubano, Menendez fue uno de los legisladores que más donaciones recibieron. La investigación revela que el mayor receptor de fondos de los acaudalados clanes familiares de cubano-estadunidenses de la Florida –que aspiran convertir Honduras en un enclave para sabotear los procesos de Venezuela, Cuba y Nicaragua y los demás países de la Alianza Alternativa Bolivariana (Alba)– fue el representante republicano Lincoln Díaz Balart, quien desde 2004 ha recibido más de 366 mil dólares. Otros tres grandes beneficiarios del dinero de los donantes de línea dura fueron su hermano Mario, Ileana Ros y John McCain, candidato republicano a la presidencia en 2008.

Cargado de deudas y con serios problemas económicos, Lincoln Díaz Balart, sobre quien pesan serias acusaciones de corrupción ligadas con las empresas Locust USA, Mark Two Engineering, Hanger Orthopedic Group y Bacardí, anunció en febrero último que abandonará su puesto en la cámara baja del Congreso en enero de 2011, para dedicarse a los negocios privados.

Hijo de quien fuera viceministro del Interior de la dictadura de Fulgencio Batista, el cachorro Díaz Balart ha manifestado su intención de explotar su pedigrí mesiánico, el capital simbólico y el pasado terrorista de la organización contrarrevolucionaria La Rosa Blanca, fundada por su padre, de cara a una hipotética Cuba post Castro. Su puesta en escena exhibe su aspiración de convertirse en el Hamid Karzai (el obediente y corrupto presidente afgano) de Cuba, ante un eventual cambio de sistema de factura estadunidense en la isla.

Como colofón cabe apuntar que uno de los compromisos contraídos por Porfirio Lobo con la mafia cubano-estadunidense y sus congresistas asociados fue la salida de Honduras del Alba y Petrocaribe, en colusión con el abogado de Bill Clinton y amigo cercano de Hillary, Lanny Davis, el lobbysta que logró blanquear al actual gobierno de facto.

Justicia social - Justicia ecológica

2010-03-19


Entre los muchos problemas que azotan a la humanidad, dos son de especial gravedad: la injusticia social y la injusticia ecológica. Ambos deben ser abordados conjuntamente si queremos poner en ruta segura a la humanidad y al planeta Tierra.


La injusticia social es cosa antigua, derivada del modelo económico que, además de saquear la naturaleza, genera más pobreza de la que puede manejar y superar. Implica gran acumulación de bienes y servicios por un lado, a costa de clamorosa pobreza y miseria, por el otro. Los datos hablan por sí mismos: hay mil millones de personas que viven al límite de la supervivencia con sólo un dólar al día, y 2.600 millones de personas (40% de la humanidad) que vive con menos de dos dólares diarios. Las consecuencias son perversas. Basta citar un hecho: existen de 350 a 500 millones de casos de malaria, con un millón de víctimas anuales, evitables.


Esta anti-realidad se ha mantenido invisible durante mucho tiempo para ocultar el fracaso del modelo económico capitalista, hecho para crear riqueza para unos pocos y no bienestar para la humanidad.


La segunda injusticia, la ecológica, está ligada a la primera. La devastación de la naturaleza y el actual calentamiento planetario afectan a todos los países, no respetando los límites nacionales ni los niveles de riqueza o de pobreza. Lógicamente, los ricos tienen más medios para adaptarse y mitigar los efectos dañinos del cambio climático. Ante los eventos extremos, poseen refrigeradores o calentadores, y pueden crear defensas contra las inundaciones que destruyen regiones enteras. Pero los pobres no tienen cómo defenderse. Sufren los daños de un problema que no han creado.


Fred Pierce, autor de El terremoto poblacional, escribió en el New Scientist de noviembre de 2009: «los 500 millones de los más ricos (7% de la población mundial) son responsables del 50% de las emisiones de gases productores de calentamiento, mientras que el 50% de los más pobres (3.400 millones de la población) son responsables de sólo el 7% de las emisiones.


Esta injusticia ecológica difícilmente pueden hacerla invisible como la otra, porque las señales están en todas partes, ni puede ser resuelta sólo por los ricos, pues es mundial y les afecta también a ellos. La solución debe nacer de la colaboración de todos de forma diferenciada: los ricos, por ser más responsables en el pasado y en el presente, deben contribuir mucho más con inversiones y con la transferencia de tecnologías, y los pobres tienen derecho a un desarrollo ecológicamente sostenible, que los saque de la miseria.


Seguramente no podemos descuidar las soluciones, pero ellas solas son insuficientes, pues la solución global remite a una cuestión previa: al paradigma de sociedad que se refleja en la dificultad de cambiar estilos de vida y hábitos de consumo. Precisamos de solidaridad universal, de responsabilidad colectiva y de cuidado de todo lo que vive y existe (no somos los únicos que vivimos en este planeta y usamos la biosfera). Es fundamental la conciencia de la interdependencia entre todos y de la unidad entre Tierra y humanidad.


¿Se puede pedir a las generaciones actuales que se rijan por tales valores si nunca antes han sido vividos globalmente? ¿Cómo operar este cambio que debe ser urgente y rápido?


Tal vez solamente después de una gran catástrofe que afligiera a millones y millones de personas se podría contar con este cambio radical, hasta por instinto de supervivencia. La metáfora que se me ocurre es ésta: si nuestro país fuera invadido y amenazado de destrucción por alguna fuerza externa, todos nos uniríamos más allá de las diferencias. Como en una economía de guerra, todos se mostrarían cooperativos y solidarios, y aceptarían renuncias y sacrificios a fin de salvar la patria y la vida. Hoy la patria es la vida y la Tierra amenazadas. Tenemos que hacer todo para salvarlas.



Leonardo Boff

Los peligros que nos amenazan

Un mensaje ambienta lista y humano
Fidel Castro


No se trata de una cuestión ideológica relacionada con la esperanza irremediable de que un mundo mejor es y debe ser posible. Es conocido que el homo sapiens existe desde hace aproximadamente 200 mil años, lo que equivale a un minúsculo espacio del tiempo transcurrido desde que surgieron las primeras formas de vida elementales en nuestro planeta hace alrededor de tres mil millones de años.
Las respuestas ante los insondables misterios de la vida y la naturaleza han sido fundamentalmente de carácter religioso. Carecería de sentido pretender que fuese de otra forma, y tengo la convicción de que nunca dejará de ser así. Mientras más profundiza la ciencia en la explicación del universo, el espacio, el tiempo, la materia y la energía, las infinitas galaxias y las teorías sobre el origen de las constelaciones y estrellas, los átomos y fracciones de los mismos que dieron origen a la vida y la brevedad de la misma, y los millones y millones de combinaciones por segundo que rigen su existencia, más preguntas se hará el hombre en busca de explicaciones que serán cada vez más complejas y difíciles.

Mientras más se enfrascan los seres humanos en buscar respuestas a tan profundas y complejas tareas que se relacionan con la inteligencia, más valdrán la pena los esfuerzos por sacarlos de su colosal ignorancia sobre las posibilidades reales de lo que nuestra especie inteligente ha creado y es capaz de crear. Vivir e ignorarlo es la negación total de nuestra condición humana.

Algo, sin embargo, es absolutamente cierto, muy pocos se imaginan cuán cerca puede estar la desaparición de nuestra especie. Hace casi 20 años, en una Cumbre Mundial sobre el Medio Ambiente en Río de Janeiro, abordé ese peligro ante un público selecto de Jefes de Estado y de Gobierno que escuchó con respeto e interés, aunque nada preocupado por el riesgo que veía a distancia de siglos, tal vez milenios. Para ellos, con seguridad, la tecnología y la ciencia, más un sentido elemental de responsabilidad política, serían capaces de enfrentarlo. Con una gran foto de personajes importantes, los más poderosos e influyentes entre ellos, concluyó feliz aquella importante Cumbre. No había peligro alguno.

Del cambio climático apenas se hablaba. George Bush, padre, y otros relumbrantes líderes de la Alianza Atlántica, disfrutaban la victoria sobre el campo socialista europeo. La Unión Soviética fue desintegrada y arruinada. Un inmenso caudal del dinero ruso pasó a los bancos occidentales, su economía se desintegró, y su escudo defensivo frente a las bases militares de la OTAN, había sido desmantelado.

A la antigua superpotencia que aportó la vida de más de 25 millones de sus hijos en la segunda guerra mundial, le quedó solo la capacidad de respuesta estratégica del poder nuclear, que se había visto obligada a crear después que Estados Unidos desarrolló en secreto el arma atómica lanzada sobre dos ciudades japonesas, cuando el adversario vencido por el avance incontenible de las fuerzas aliadas no estaba ya en condiciones de combatir.

Se inició así la Guerra Fría y la fabricación de miles de armas termonucleares, cada vez más destructivas y precisas, capaces de aniquilar varias veces la población del planeta. El enfrentamiento nuclear sin embargo continuó, las armas se hicieron cada vez más precisas y destructivas. Rusia no se resigna al mundo unipolar que pretende imponer Washington. Otras naciones como China, India y Brasil emergen con inusitada fuerza económica.

Por primera vez, la especie humana, en un mundo globalizado y repleto de contradicciones, ha creado la capacidad de destruirse a sí misma. A ello se añaden armas de crueldad sin precedentes, como las bacteriológicas y químicas, las de napalm y fósforo vivo, que son usadas contra la población civil y disfrutan de total impunidad, las electromagnéticas y otras formas de exterminio. Ningún rincón en las profundidades de la tierra o de los mares quedaría fuera del alcance de los actuales medios de guerra.

Se conoce que por estas vías han sido creados decenas de miles de artefactos nucleares, incluso de carácter portátil.

El mayor peligro deriva de la decisión de líderes con tales facultades en la toma de decisión, que el error y la locura, tan frecuentes en la naturaleza humana, pueden conducir a increíbles catástrofes.

Han transcurrido casi 65 años desde que estallaron los dos primeros artefactos nucleares, por la decisión de un sujeto mediocre que tras la muerte de Roosevelt quedó al mando de la poderosa y rica potencia norteamericana. Hoy son ocho los países que, en su mayoría por el apoyo de Estados Unidos, disponen de esas armas, y varios más disfrutan de la tecnología y los recursos para fabricarlas en un mínimo de tiempo. Grupos terroristas, enajenados por el odio, podrían ser capaces de acudir a ellas, del mismo modo que gobiernos terroristas e irresponsables no vacilarían en usarlas dada su conducta genocida e incontrolable.

La industria militar es la más próspera de todas y Estados Unidos el mayor exportador de armas.

Si de todos los riesgos mencionados se libera nuestra especie, existe uno todavía mayor, o al menos más ineludible: el cambio climático.

La humanidad cuenta hoy con siete mil millones de habitantes, y pronto, en un plazo de 40 años, alcanzará nueve mil millones, una cifra nueve veces mayor que hace apenas 200 años. En tiempos de la antigua Grecia, me atrevo a suponer que éramos alrededor de 40 veces menos en todo el planeta.

Lo asombroso de nuestra época es la contradicción entre la ideología burguesa imperialista y la supervivencia de la especie. No se trata ya de que exista la justicia entre los seres humanos, hoy más que posible e irrenunciable; sino del derecho y las posibilidades de supervivencia de los mismos.

Cuando el horizonte de los conocimientos se amplía hasta límites jamás concebidos, más se acerca el abismo adonde la humanidad es conducida. Todos los sufrimientos conocidos hasta hoy son apenas sombra de lo que la humanidad pueda tener por delante.

Tres hechos ocurrieron en solo 71 días, que la humanidad no puede pasar por alto.

El 18 de diciembre de 2009, la comunidad internacional sufrió el mayor descalabro de la historia, en su intento de buscar solución al más grave problema que amenaza el mundo en este instante: la necesidad de poner fin con toda urgencia a los gases de efecto invernadero que están provocando el más grave problema enfrentado hasta hoy por la humanidad. Todas las esperanzas habían sido puestas en la Cumbre de Copenhague después de años de preparación con posterioridad al Protocolo de Kyoto, que el Gobierno de Estados Unidos —el más grande contaminador del mundo— se había dado el lujo de ignorar. El resto de la comunidad mundial, 192 países, esta vez incluyendo a Estados Unidos, se habían comprometido a promover un nuevo acuerdo. Fue tan vergonzoso el intento norteamericano de imponer sus intereses hegemónicos que, violando elementales principios democráticos, intentó establecer condiciones inaceptables para el resto del mundo de forma antidemocrática, en virtud de compromisos bilaterales con un grupo de los países más influyentes de las Naciones Unidas.

A los Estados que integran la organización internacional se les invitó a firmar un documento que constituye una burla, en el que se habla de aportes futuros meramente teóricos para frenar el cambio climático.

No habían transcurrido todavía tres semanas cuando, al atardecer del 12 de enero, Haití, el país más pobre del hemisferio y el primero en poner fin al odioso sistema de la esclavitud, sufrió la mayor catástrofe natural en la historia conocida de esta parte del mundo: un terremoto de 7,3 grados en la escala Richter, a solo 10 kilómetros de profundidad y a muy corta distancia de la orilla de sus costas, golpeó la capital del país, en cuyas débiles casas de barro vivían la inmensa mayoría de las personas que resultaron muertas o desaparecidas. Un país montañoso y erosionado de 27 mil kilómetros cuadrados, donde la leña constituye prácticamente la única fuente de combustible doméstica para nueve millones de personas.

Si en algún lugar del planeta una catástrofe natural ha constituido una inmensa tragedia es Haití, símbolo de pobreza y subdesarrollo, donde viven los descendientes trasladados de África por los colonialistas para trabajar como esclavos de los amos blancos.

El hecho conmocionó al mundo en todos los rincones del planeta, estremecido por las imágenes fílmicas divulgadas que rayaban en lo increíble. Los heridos, sangrantes y graves, se movían entre los cadáveres clamando por auxilio. Bajo los escombros yacían los cuerpos de sus seres queridos sin vida. El número de víctimas mortales, según cálculos oficiales, superó las 200 mil personas.

El país ya estaba intervenido por fuerzas de la MINUSTAH, que las Naciones Unidas enviaron para restablecer el orden subvertido por fuerzas mercenarias haitianas que, instigadas por el Gobierno de Bush, se lanzaron contra el Gobierno elegido por el pueblo haitiano. Algunos edificios donde moraban soldados y jefes de las fuerzas de paz también se desplomaron, causando dolorosas víctimas.

Los partes oficiales estiman que, aparte de los muertos, alrededor de 400 mil haitianos fueron heridos y varios millones, casi la mitad de la población total, sufrieron afectaciones. Era una verdadera prueba para la comunidad mundial, que después de la bochornosa Cumbre de Dinamarca estaba en el deber de mostrar que los países desarrollados y ricos serían capaces de enfrentar las amenazas del cambio climático a la vida en nuestro planeta. Haití debe constituir un ejemplo de lo que los países ricos deben hacer por las naciones del Tercer Mundo ante el cambio climático.

Se puede creer o no, desafiando los datos, a mi juicio irrebatibles, de los más serios científicos del planeta y la inmensa mayoría de las personas más instruidas y serias del mundo, quienes piensan que al ritmo actual de calentamiento, los gases de efecto invernadero elevarán la temperatura no solo 1,5 grados, sino hasta 5 grados, y que ya la temperatura media es la más alta en los últimos 600 mil años, mucho antes de que los seres humanos existieran como especie en el planeta.

Es absolutamente impensable que nueve mil millones de seres humanos que habitarán el mundo en el 2050 puedan sobrevivir a semejante catástrofe. Queda la esperanza de que la propia ciencia encuentre solución al problema de la energía que hoy obliga a consumir en 100 años más el resto del combustible gaseoso, líquido y sólido que la naturaleza tardó 400 millones de años en crear. La ciencia tal vez puede encontrar solución a la energía necesaria. La cuestión sería saber cuánto tiempo y a qué costo los seres humanos podrán enfrentar el problema, que no es el único, ya que otros muchos minerales no renovables y graves problemas requieren solución. De una cosa podemos estar seguros, a partir de todos los conceptos hoy conocidos: la estrella más próxima está a cuatro años luz de nuestro Sol, a una velocidad de 300 mil kilómetros por segundo. Una nave espacial tal vez recorra esa distancia en miles de años. El ser humano no tiene otra alternativa que vivir en este planeta.

Parecería innecesario abordar el tema si a solo 54 días del terremoto de Haití, otro increíble sismo de 8,8 grados de la escala Richter, cuyo epicentro estaba a 150 kilómetros de distancia y 47,4 de profundidad al noroeste de la ciudad de Concepción, no ocasionara otra catástrofe humana en Chile. No fue el mayor de la historia en ese hermano país, se dice que otro alcanzó 9 grados, pero esta vez no fue solo un fenómeno de efecto sísmico; mientras en Haití durante horas se esperó un maremoto que no se produjo, en Chile el terremoto fue seguido por un enorme tsunami, que apareció en sus costas entre casi 30 minutos y una hora después, según la distancia y datos que todavía no se conocen con toda precisión y cuyas olas llegaron hasta Japón. De no ser por la experiencia chilena frente a los terremotos, sus construcciones más sólidas y sus mayores recursos, el fenómeno natural habría costado la vida a decenas de miles o tal vez cientos de miles de personas. No por ello dejó de ocasionar alrededor de mil víctimas mortales, según datos oficiales divulgados, miles de heridos y tal vez más de dos millones de personas sufrieron daños materiales. Casi la totalidad de su población de 17 millones 94 mil 275 habitantes, sufrió terriblemente y aún padece las consecuencias del sismo que duró más de dos minutos, sus reiteradas réplicas, y las terribles escenas y sufrimientos que dejó el tsunami a lo largo de sus miles de kilómetros de costa. Nuestra Patria se solidariza plenamente y apoya moralmente el esfuerzo material que la comunidad internacional está en el deber de ofrecerle a Chile. Si algo estuviera en nuestras manos, desde el punto de vista humano, por el hermano pueblo chileno, el pueblo de Cuba no vacilaría en hacerlo.

Pienso que la comunidad internacional está en el deber de informar con objetividad la tragedia sufrida por ambos pueblos. Sería cruel, injusto e irresponsable dejar de educar a los pueblos del mundo sobre los peligros que nos amenazan.

¡Que la verdad prevalezca por encima de la mezquindad y las mentiras con que el imperialismo engaña y confunde a los pueblos!

Fidel Castro Ruz
Marzo 7 de 2010
9 y 27 p.m.
Fecha: 08/03/2010
Fuente: Cuba Debate

Con asesinatos régimen desafía sistema internacional de derechos humanos

[Los restos mortales del periodista asesinado están siendo velados en su comunidad Rigores, Trujillo, Colón]
“El asesinato contra el periodista Nahum Palacios es un desafío del gobierno al sistema internacional de derechos humanos, porque él era beneficiario de medidas cautelares que habían sido otorgadas por la CIDH, pero que no fueron implementadas de inmediato tal como está estipulado, lo que trajo como consecuencia su muerte”, denunció Bertha Oliva, Coordinadora del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras, COFADEH, este lunes.

Palacios fue asesinado a las 11 de la noche del domingo 14 de marzo, los criminales le asestaron unos 28 balazos de AK-47, antes de llegar su vivienda en el barrio Los Pinos de Tocoa, en el departamento de Colón, cuando se conducía en un vehículo. Palacios junto a otra persona quien fue gravemente herida. Él era el director de la televisora del Aguán, Canal 5.
Oliva también señaló que con esta situación COFADEH activa nuevamente en forma emergente su sistema de alerta internacional, pues hay más comunicadores amenazados por su ejercicio periodístico, en detrimento de la libertad de Expresión e Información, contemplados en tratados y convenios internacionales y la Constitución de Honduras.

Nahum Palacios, es uno de los periodista que el 24 de julio del año pasado fue hostigado fuertemente por los cuerpos represivos al difundir información sobre las protestas populares contra el golpe de Estado, producto de lo cual la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, había otorgado medidas cautelares.
En los últimos días Palacios transmitía mucha información sobre el conflicto en el Bajo Aguán, donde unas tres mil familias están siendo víctimas de hostigamiento por parte de terratenientes poderosos, entre ellos Miguel Facussé Barjum, que quieren quedarse con las mismas y han levantado una fuerte campaña en medios de comunicación afines, para tratar de deslegitimar la lucha por la tierra.

Desde julio de 2009 COFADEH solicitó medidas cautelares a favor de periodista
[Bertha Oliva, coordinadora del Cofadeh]

El 10 de julio de 2009 el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras, COFADEH, solicitó ante la CIDH medidas cautelares para varios periodistas que estaban sufriendo represión por el régimen de Roberto Micheletti, entre ellos Palacios.
El día 28 de junio de 2009, elementos de la Base Naval de Puerto Castilla, al mando de tres coroneles se apersonaron a la Televisora del Aguán, Canal 5, en donde amenazaron al periodista Nahúm Palacios, y le decomisaron el equipo del estudio. El operativo fue comandado por el Capitán Tercero, quien ordenó la detención de cuatro miembros del personal que laboran en los programas Tele-Cinco que se trasmite a las 6 de la tarde y del Meridiano Informativo que se transmite a las 12:00 m. Johny Nahín Palacios, Dariel Hernández, Ángel Nolasco y Elmer.

Posteriormente, el 29 de junio, a las 6:40 a.m., este mismo comando del ejército al mando del Comandante de la Base Naval, de apellido Tercero allanó su vivienda, y le sentenció que solo debía pasar cosas del nuevo gobierno. Durante el mismo maltrató físicamente a cuatro de los hijos del periodista Palacios, obligándoles a ver el sol. El periodista Palacios fue detenido, acusado de llamar al desorden y a la insurrección, permaneciendo en la posta policial durante una hora, fue liberado por la intervención de la juez Suyapa Baca que nombró un defensor público. Durante la detención, el Capitán Tercero lo maltrataba verbalmente y le decía que no tenía derechos constitucionales.

Este mismo día allanaron la casa de la propietaria del canal Señora Elia Suyapa Trejo, quien fue agredida verbalmente, al mismo tiempo golpeaban los muebles para intimidarla y registraban los gaveteros.

[Amigos y familiares en el velatorio del periodista Nahúm Palacios]
En el oficio MC 196/09, la CIDH le solicitó al Estado hondureño salvaguardar la vida e integridad de Palacios por la situación de riesgo en que se encontraba, a la vez que solicitó contar con información sobre la implementación de las medidas requeridas antes del 29 de julio de 2009.

Aunque la vida de Palacios siempre estuvo en riesgo el Estado hondureño nunca implementó las medidas cautelares. Al ser consultado por el COFADEH, Fernando Griffin, delegado de la Secretaría de Seguridad, para llevar a cabo esta tarea, manifestó que no ha sido posible porque aún espera instrucciones de las altas autoridades de esta dependencia.

Tres periodistas asesinados en menos de un mes

El 11 de marzo en similares circunstancias fue asesinado David Meza Montecinos, reportero de Radio El Patio de La Ceiba, corresponsal de Radio América y del Noticiero Abriendo Brecha.

Asimismo el 02 de marzo hombres que se conducían en motocicleta le dispararon en más de cuarenta ocasiones a Joseph Ochoa, quien viajaba junto a la comunicadora, Karol Cabrera, que Salió herida del ataque.

Hay situaciones muy delicadas en estos momentos en el país que pueden traer consecuencias fatales para más periodistas, entre éstos se encuentra la lucha popular por la refundación de Honduras; el conflicto de tierras donde hay poderosos terratenientes; la activación de una campaña de una supuesta lucha armada por parte de los grupos sociales que impulsan cambios radicales en la nación, como una forma de desprestigiar esta lucha pacífica.