Obama y la subversión en Cuba

Carlos Fazio

Cuando en febrero la administración Obama-Clinton envió al Congreso el proyecto de presupuesto para el año fiscal 2011, la partida del Departamento de Estado destinada a financiar la desestabilización en Cuba sufrió una pequeña disminución respecto a las cifras de años anteriores. Los casi 20 millones de dólares asignados para promover la "democracia" en la isla resultan sólo 4.39 por ciento de los 456 que utilizará Estados Unidos para impulsar acciones encubiertas y apuntalar la hegemonía del imperio en América Latina.

Aunque los fondos no incluyen otras fuentes de financiamiento como las que de manera enmascarada son empleadas por otras agencias federales, como la CIA y sus empresas fantasmas, la noticia alborotó a la gusanera que vive de la industria de la contrarrevolución y al grupo de congresistas cubano-estadunidenses que sirve a sus intereses mafiosos. En particular, al senador demócrata por Nueva Jersey, Robert Menendez, y a los representantes republicanos Lincoln y Mario Díaz Balart e Ileana Ros Lehtinen (La loba feroz), todos con una larga estela de corrupción a cuestas e involucrados en el golpe de Estado cívico-militar en Honduras, como parte de una red ultraderechista manejada desde los sótanos de la Casa Blanca por los viejos halcones Otto Reich, Roger Noriega y John Dimitri Negroponte, actual asesor de Hillary Clinton en el Departamento de Estado.

Pese al interés de la Casa Blanca por no aparecer vinculada a los golpistas, y en momentos en que sectores ultraconservadores se fortalecen ante la débil y sinuosa administración Obama-Clinton, surgen cada vez más datos sobre el papel legitimador que jugaron grupos de la contrarrevolución cubana de Miami para respaldar financieramente al "presidente interino" Roberto Micheletti y entronizar después a Porfirio Lobo en unas elecciones bajo estado de sitio.

En esa coyuntura, los congresistas Ileana Ros, Bob Menendez y Lincoln Díaz Balart trabajaron de manera ardua para que sectores del Capitolio recibieran enviados de los golpistas y les dieran su reconocimiento. De hecho, se creó en Miami un denominado Comité de Apoyo a la Democracia en Honduras, que sirvió de pantalla para encubrir los fondos utilizados para blindar la campaña de Porfirio Lobo desde Estados Unidos, y para que un grupo de contrarrevolucionarios anticubanos viajaran a Honduras como "observadores" de los comicios.

Según denunció en su momento The New York Times, la campaña de cabildeo en Washington en favor del gobierno de facto costó unos 400 mil dólares en gastos de relaciones públicas, y se plantea que antes de las elecciones se enviaron a Porfirio Lobo alrededor de 100 mil dólares aportados por Bob Menendez, uno de los fieles representantes de la mafia cubano-estadunidense en el Capitolio, quien acaba de ser encontrado con las manos en la masa, al revelarse que en julio del año pasado intervino ante el Banco de la Reserva Federal en favor de una institución bancaria al borde de la quiebra, cuyos directivos contribuyeron a su fondo de campaña al Senado.

De acuerdo con The Wall Street Journal, Menendez presionó al presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, para que aprobara la venta de First Bank Americano al JJR Bank Holding Co de Brick, Nueva Jersey. Bernanke no siguió la recomendación y el banco quebró. Ex alcalde mafioso de Union City de 1986 hasta su elección como senador en 1992, Menendez convirtió esa ciudad en un paraíso del juego ilegal, de la extorsión, del fraude y la prostitución. En octubre del año pasado, furioso por el concierto de Juanes en La Habana, intentó usar de rehén la reforma de salud de Obama para chantajear políticamente al Presidente.

Según un reporte de Public Campaign –organización que busca reducir los grupos de interés en la política estadunidense–, como presidente de U.S. Cuba Democracy Public Action Committee (PAC), un grupo de lobby anticubano, Menendez fue uno de los legisladores que más donaciones recibieron. La investigación revela que el mayor receptor de fondos de los acaudalados clanes familiares de cubano-estadunidenses de la Florida –que aspiran convertir Honduras en un enclave para sabotear los procesos de Venezuela, Cuba y Nicaragua y los demás países de la Alianza Alternativa Bolivariana (Alba)– fue el representante republicano Lincoln Díaz Balart, quien desde 2004 ha recibido más de 366 mil dólares. Otros tres grandes beneficiarios del dinero de los donantes de línea dura fueron su hermano Mario, Ileana Ros y John McCain, candidato republicano a la presidencia en 2008.

Cargado de deudas y con serios problemas económicos, Lincoln Díaz Balart, sobre quien pesan serias acusaciones de corrupción ligadas con las empresas Locust USA, Mark Two Engineering, Hanger Orthopedic Group y Bacardí, anunció en febrero último que abandonará su puesto en la cámara baja del Congreso en enero de 2011, para dedicarse a los negocios privados.

Hijo de quien fuera viceministro del Interior de la dictadura de Fulgencio Batista, el cachorro Díaz Balart ha manifestado su intención de explotar su pedigrí mesiánico, el capital simbólico y el pasado terrorista de la organización contrarrevolucionaria La Rosa Blanca, fundada por su padre, de cara a una hipotética Cuba post Castro. Su puesta en escena exhibe su aspiración de convertirse en el Hamid Karzai (el obediente y corrupto presidente afgano) de Cuba, ante un eventual cambio de sistema de factura estadunidense en la isla.

Como colofón cabe apuntar que uno de los compromisos contraídos por Porfirio Lobo con la mafia cubano-estadunidense y sus congresistas asociados fue la salida de Honduras del Alba y Petrocaribe, en colusión con el abogado de Bill Clinton y amigo cercano de Hillary, Lanny Davis, el lobbysta que logró blanquear al actual gobierno de facto.

Justicia social - Justicia ecológica

2010-03-19


Entre los muchos problemas que azotan a la humanidad, dos son de especial gravedad: la injusticia social y la injusticia ecológica. Ambos deben ser abordados conjuntamente si queremos poner en ruta segura a la humanidad y al planeta Tierra.


La injusticia social es cosa antigua, derivada del modelo económico que, además de saquear la naturaleza, genera más pobreza de la que puede manejar y superar. Implica gran acumulación de bienes y servicios por un lado, a costa de clamorosa pobreza y miseria, por el otro. Los datos hablan por sí mismos: hay mil millones de personas que viven al límite de la supervivencia con sólo un dólar al día, y 2.600 millones de personas (40% de la humanidad) que vive con menos de dos dólares diarios. Las consecuencias son perversas. Basta citar un hecho: existen de 350 a 500 millones de casos de malaria, con un millón de víctimas anuales, evitables.


Esta anti-realidad se ha mantenido invisible durante mucho tiempo para ocultar el fracaso del modelo económico capitalista, hecho para crear riqueza para unos pocos y no bienestar para la humanidad.


La segunda injusticia, la ecológica, está ligada a la primera. La devastación de la naturaleza y el actual calentamiento planetario afectan a todos los países, no respetando los límites nacionales ni los niveles de riqueza o de pobreza. Lógicamente, los ricos tienen más medios para adaptarse y mitigar los efectos dañinos del cambio climático. Ante los eventos extremos, poseen refrigeradores o calentadores, y pueden crear defensas contra las inundaciones que destruyen regiones enteras. Pero los pobres no tienen cómo defenderse. Sufren los daños de un problema que no han creado.


Fred Pierce, autor de El terremoto poblacional, escribió en el New Scientist de noviembre de 2009: «los 500 millones de los más ricos (7% de la población mundial) son responsables del 50% de las emisiones de gases productores de calentamiento, mientras que el 50% de los más pobres (3.400 millones de la población) son responsables de sólo el 7% de las emisiones.


Esta injusticia ecológica difícilmente pueden hacerla invisible como la otra, porque las señales están en todas partes, ni puede ser resuelta sólo por los ricos, pues es mundial y les afecta también a ellos. La solución debe nacer de la colaboración de todos de forma diferenciada: los ricos, por ser más responsables en el pasado y en el presente, deben contribuir mucho más con inversiones y con la transferencia de tecnologías, y los pobres tienen derecho a un desarrollo ecológicamente sostenible, que los saque de la miseria.


Seguramente no podemos descuidar las soluciones, pero ellas solas son insuficientes, pues la solución global remite a una cuestión previa: al paradigma de sociedad que se refleja en la dificultad de cambiar estilos de vida y hábitos de consumo. Precisamos de solidaridad universal, de responsabilidad colectiva y de cuidado de todo lo que vive y existe (no somos los únicos que vivimos en este planeta y usamos la biosfera). Es fundamental la conciencia de la interdependencia entre todos y de la unidad entre Tierra y humanidad.


¿Se puede pedir a las generaciones actuales que se rijan por tales valores si nunca antes han sido vividos globalmente? ¿Cómo operar este cambio que debe ser urgente y rápido?


Tal vez solamente después de una gran catástrofe que afligiera a millones y millones de personas se podría contar con este cambio radical, hasta por instinto de supervivencia. La metáfora que se me ocurre es ésta: si nuestro país fuera invadido y amenazado de destrucción por alguna fuerza externa, todos nos uniríamos más allá de las diferencias. Como en una economía de guerra, todos se mostrarían cooperativos y solidarios, y aceptarían renuncias y sacrificios a fin de salvar la patria y la vida. Hoy la patria es la vida y la Tierra amenazadas. Tenemos que hacer todo para salvarlas.



Leonardo Boff

Los peligros que nos amenazan

Un mensaje ambienta lista y humano
Fidel Castro


No se trata de una cuestión ideológica relacionada con la esperanza irremediable de que un mundo mejor es y debe ser posible. Es conocido que el homo sapiens existe desde hace aproximadamente 200 mil años, lo que equivale a un minúsculo espacio del tiempo transcurrido desde que surgieron las primeras formas de vida elementales en nuestro planeta hace alrededor de tres mil millones de años.
Las respuestas ante los insondables misterios de la vida y la naturaleza han sido fundamentalmente de carácter religioso. Carecería de sentido pretender que fuese de otra forma, y tengo la convicción de que nunca dejará de ser así. Mientras más profundiza la ciencia en la explicación del universo, el espacio, el tiempo, la materia y la energía, las infinitas galaxias y las teorías sobre el origen de las constelaciones y estrellas, los átomos y fracciones de los mismos que dieron origen a la vida y la brevedad de la misma, y los millones y millones de combinaciones por segundo que rigen su existencia, más preguntas se hará el hombre en busca de explicaciones que serán cada vez más complejas y difíciles.

Mientras más se enfrascan los seres humanos en buscar respuestas a tan profundas y complejas tareas que se relacionan con la inteligencia, más valdrán la pena los esfuerzos por sacarlos de su colosal ignorancia sobre las posibilidades reales de lo que nuestra especie inteligente ha creado y es capaz de crear. Vivir e ignorarlo es la negación total de nuestra condición humana.

Algo, sin embargo, es absolutamente cierto, muy pocos se imaginan cuán cerca puede estar la desaparición de nuestra especie. Hace casi 20 años, en una Cumbre Mundial sobre el Medio Ambiente en Río de Janeiro, abordé ese peligro ante un público selecto de Jefes de Estado y de Gobierno que escuchó con respeto e interés, aunque nada preocupado por el riesgo que veía a distancia de siglos, tal vez milenios. Para ellos, con seguridad, la tecnología y la ciencia, más un sentido elemental de responsabilidad política, serían capaces de enfrentarlo. Con una gran foto de personajes importantes, los más poderosos e influyentes entre ellos, concluyó feliz aquella importante Cumbre. No había peligro alguno.

Del cambio climático apenas se hablaba. George Bush, padre, y otros relumbrantes líderes de la Alianza Atlántica, disfrutaban la victoria sobre el campo socialista europeo. La Unión Soviética fue desintegrada y arruinada. Un inmenso caudal del dinero ruso pasó a los bancos occidentales, su economía se desintegró, y su escudo defensivo frente a las bases militares de la OTAN, había sido desmantelado.

A la antigua superpotencia que aportó la vida de más de 25 millones de sus hijos en la segunda guerra mundial, le quedó solo la capacidad de respuesta estratégica del poder nuclear, que se había visto obligada a crear después que Estados Unidos desarrolló en secreto el arma atómica lanzada sobre dos ciudades japonesas, cuando el adversario vencido por el avance incontenible de las fuerzas aliadas no estaba ya en condiciones de combatir.

Se inició así la Guerra Fría y la fabricación de miles de armas termonucleares, cada vez más destructivas y precisas, capaces de aniquilar varias veces la población del planeta. El enfrentamiento nuclear sin embargo continuó, las armas se hicieron cada vez más precisas y destructivas. Rusia no se resigna al mundo unipolar que pretende imponer Washington. Otras naciones como China, India y Brasil emergen con inusitada fuerza económica.

Por primera vez, la especie humana, en un mundo globalizado y repleto de contradicciones, ha creado la capacidad de destruirse a sí misma. A ello se añaden armas de crueldad sin precedentes, como las bacteriológicas y químicas, las de napalm y fósforo vivo, que son usadas contra la población civil y disfrutan de total impunidad, las electromagnéticas y otras formas de exterminio. Ningún rincón en las profundidades de la tierra o de los mares quedaría fuera del alcance de los actuales medios de guerra.

Se conoce que por estas vías han sido creados decenas de miles de artefactos nucleares, incluso de carácter portátil.

El mayor peligro deriva de la decisión de líderes con tales facultades en la toma de decisión, que el error y la locura, tan frecuentes en la naturaleza humana, pueden conducir a increíbles catástrofes.

Han transcurrido casi 65 años desde que estallaron los dos primeros artefactos nucleares, por la decisión de un sujeto mediocre que tras la muerte de Roosevelt quedó al mando de la poderosa y rica potencia norteamericana. Hoy son ocho los países que, en su mayoría por el apoyo de Estados Unidos, disponen de esas armas, y varios más disfrutan de la tecnología y los recursos para fabricarlas en un mínimo de tiempo. Grupos terroristas, enajenados por el odio, podrían ser capaces de acudir a ellas, del mismo modo que gobiernos terroristas e irresponsables no vacilarían en usarlas dada su conducta genocida e incontrolable.

La industria militar es la más próspera de todas y Estados Unidos el mayor exportador de armas.

Si de todos los riesgos mencionados se libera nuestra especie, existe uno todavía mayor, o al menos más ineludible: el cambio climático.

La humanidad cuenta hoy con siete mil millones de habitantes, y pronto, en un plazo de 40 años, alcanzará nueve mil millones, una cifra nueve veces mayor que hace apenas 200 años. En tiempos de la antigua Grecia, me atrevo a suponer que éramos alrededor de 40 veces menos en todo el planeta.

Lo asombroso de nuestra época es la contradicción entre la ideología burguesa imperialista y la supervivencia de la especie. No se trata ya de que exista la justicia entre los seres humanos, hoy más que posible e irrenunciable; sino del derecho y las posibilidades de supervivencia de los mismos.

Cuando el horizonte de los conocimientos se amplía hasta límites jamás concebidos, más se acerca el abismo adonde la humanidad es conducida. Todos los sufrimientos conocidos hasta hoy son apenas sombra de lo que la humanidad pueda tener por delante.

Tres hechos ocurrieron en solo 71 días, que la humanidad no puede pasar por alto.

El 18 de diciembre de 2009, la comunidad internacional sufrió el mayor descalabro de la historia, en su intento de buscar solución al más grave problema que amenaza el mundo en este instante: la necesidad de poner fin con toda urgencia a los gases de efecto invernadero que están provocando el más grave problema enfrentado hasta hoy por la humanidad. Todas las esperanzas habían sido puestas en la Cumbre de Copenhague después de años de preparación con posterioridad al Protocolo de Kyoto, que el Gobierno de Estados Unidos —el más grande contaminador del mundo— se había dado el lujo de ignorar. El resto de la comunidad mundial, 192 países, esta vez incluyendo a Estados Unidos, se habían comprometido a promover un nuevo acuerdo. Fue tan vergonzoso el intento norteamericano de imponer sus intereses hegemónicos que, violando elementales principios democráticos, intentó establecer condiciones inaceptables para el resto del mundo de forma antidemocrática, en virtud de compromisos bilaterales con un grupo de los países más influyentes de las Naciones Unidas.

A los Estados que integran la organización internacional se les invitó a firmar un documento que constituye una burla, en el que se habla de aportes futuros meramente teóricos para frenar el cambio climático.

No habían transcurrido todavía tres semanas cuando, al atardecer del 12 de enero, Haití, el país más pobre del hemisferio y el primero en poner fin al odioso sistema de la esclavitud, sufrió la mayor catástrofe natural en la historia conocida de esta parte del mundo: un terremoto de 7,3 grados en la escala Richter, a solo 10 kilómetros de profundidad y a muy corta distancia de la orilla de sus costas, golpeó la capital del país, en cuyas débiles casas de barro vivían la inmensa mayoría de las personas que resultaron muertas o desaparecidas. Un país montañoso y erosionado de 27 mil kilómetros cuadrados, donde la leña constituye prácticamente la única fuente de combustible doméstica para nueve millones de personas.

Si en algún lugar del planeta una catástrofe natural ha constituido una inmensa tragedia es Haití, símbolo de pobreza y subdesarrollo, donde viven los descendientes trasladados de África por los colonialistas para trabajar como esclavos de los amos blancos.

El hecho conmocionó al mundo en todos los rincones del planeta, estremecido por las imágenes fílmicas divulgadas que rayaban en lo increíble. Los heridos, sangrantes y graves, se movían entre los cadáveres clamando por auxilio. Bajo los escombros yacían los cuerpos de sus seres queridos sin vida. El número de víctimas mortales, según cálculos oficiales, superó las 200 mil personas.

El país ya estaba intervenido por fuerzas de la MINUSTAH, que las Naciones Unidas enviaron para restablecer el orden subvertido por fuerzas mercenarias haitianas que, instigadas por el Gobierno de Bush, se lanzaron contra el Gobierno elegido por el pueblo haitiano. Algunos edificios donde moraban soldados y jefes de las fuerzas de paz también se desplomaron, causando dolorosas víctimas.

Los partes oficiales estiman que, aparte de los muertos, alrededor de 400 mil haitianos fueron heridos y varios millones, casi la mitad de la población total, sufrieron afectaciones. Era una verdadera prueba para la comunidad mundial, que después de la bochornosa Cumbre de Dinamarca estaba en el deber de mostrar que los países desarrollados y ricos serían capaces de enfrentar las amenazas del cambio climático a la vida en nuestro planeta. Haití debe constituir un ejemplo de lo que los países ricos deben hacer por las naciones del Tercer Mundo ante el cambio climático.

Se puede creer o no, desafiando los datos, a mi juicio irrebatibles, de los más serios científicos del planeta y la inmensa mayoría de las personas más instruidas y serias del mundo, quienes piensan que al ritmo actual de calentamiento, los gases de efecto invernadero elevarán la temperatura no solo 1,5 grados, sino hasta 5 grados, y que ya la temperatura media es la más alta en los últimos 600 mil años, mucho antes de que los seres humanos existieran como especie en el planeta.

Es absolutamente impensable que nueve mil millones de seres humanos que habitarán el mundo en el 2050 puedan sobrevivir a semejante catástrofe. Queda la esperanza de que la propia ciencia encuentre solución al problema de la energía que hoy obliga a consumir en 100 años más el resto del combustible gaseoso, líquido y sólido que la naturaleza tardó 400 millones de años en crear. La ciencia tal vez puede encontrar solución a la energía necesaria. La cuestión sería saber cuánto tiempo y a qué costo los seres humanos podrán enfrentar el problema, que no es el único, ya que otros muchos minerales no renovables y graves problemas requieren solución. De una cosa podemos estar seguros, a partir de todos los conceptos hoy conocidos: la estrella más próxima está a cuatro años luz de nuestro Sol, a una velocidad de 300 mil kilómetros por segundo. Una nave espacial tal vez recorra esa distancia en miles de años. El ser humano no tiene otra alternativa que vivir en este planeta.

Parecería innecesario abordar el tema si a solo 54 días del terremoto de Haití, otro increíble sismo de 8,8 grados de la escala Richter, cuyo epicentro estaba a 150 kilómetros de distancia y 47,4 de profundidad al noroeste de la ciudad de Concepción, no ocasionara otra catástrofe humana en Chile. No fue el mayor de la historia en ese hermano país, se dice que otro alcanzó 9 grados, pero esta vez no fue solo un fenómeno de efecto sísmico; mientras en Haití durante horas se esperó un maremoto que no se produjo, en Chile el terremoto fue seguido por un enorme tsunami, que apareció en sus costas entre casi 30 minutos y una hora después, según la distancia y datos que todavía no se conocen con toda precisión y cuyas olas llegaron hasta Japón. De no ser por la experiencia chilena frente a los terremotos, sus construcciones más sólidas y sus mayores recursos, el fenómeno natural habría costado la vida a decenas de miles o tal vez cientos de miles de personas. No por ello dejó de ocasionar alrededor de mil víctimas mortales, según datos oficiales divulgados, miles de heridos y tal vez más de dos millones de personas sufrieron daños materiales. Casi la totalidad de su población de 17 millones 94 mil 275 habitantes, sufrió terriblemente y aún padece las consecuencias del sismo que duró más de dos minutos, sus reiteradas réplicas, y las terribles escenas y sufrimientos que dejó el tsunami a lo largo de sus miles de kilómetros de costa. Nuestra Patria se solidariza plenamente y apoya moralmente el esfuerzo material que la comunidad internacional está en el deber de ofrecerle a Chile. Si algo estuviera en nuestras manos, desde el punto de vista humano, por el hermano pueblo chileno, el pueblo de Cuba no vacilaría en hacerlo.

Pienso que la comunidad internacional está en el deber de informar con objetividad la tragedia sufrida por ambos pueblos. Sería cruel, injusto e irresponsable dejar de educar a los pueblos del mundo sobre los peligros que nos amenazan.

¡Que la verdad prevalezca por encima de la mezquindad y las mentiras con que el imperialismo engaña y confunde a los pueblos!

Fidel Castro Ruz
Marzo 7 de 2010
9 y 27 p.m.
Fecha: 08/03/2010
Fuente: Cuba Debate

Con asesinatos régimen desafía sistema internacional de derechos humanos

[Los restos mortales del periodista asesinado están siendo velados en su comunidad Rigores, Trujillo, Colón]
“El asesinato contra el periodista Nahum Palacios es un desafío del gobierno al sistema internacional de derechos humanos, porque él era beneficiario de medidas cautelares que habían sido otorgadas por la CIDH, pero que no fueron implementadas de inmediato tal como está estipulado, lo que trajo como consecuencia su muerte”, denunció Bertha Oliva, Coordinadora del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras, COFADEH, este lunes.

Palacios fue asesinado a las 11 de la noche del domingo 14 de marzo, los criminales le asestaron unos 28 balazos de AK-47, antes de llegar su vivienda en el barrio Los Pinos de Tocoa, en el departamento de Colón, cuando se conducía en un vehículo. Palacios junto a otra persona quien fue gravemente herida. Él era el director de la televisora del Aguán, Canal 5.
Oliva también señaló que con esta situación COFADEH activa nuevamente en forma emergente su sistema de alerta internacional, pues hay más comunicadores amenazados por su ejercicio periodístico, en detrimento de la libertad de Expresión e Información, contemplados en tratados y convenios internacionales y la Constitución de Honduras.

Nahum Palacios, es uno de los periodista que el 24 de julio del año pasado fue hostigado fuertemente por los cuerpos represivos al difundir información sobre las protestas populares contra el golpe de Estado, producto de lo cual la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, había otorgado medidas cautelares.
En los últimos días Palacios transmitía mucha información sobre el conflicto en el Bajo Aguán, donde unas tres mil familias están siendo víctimas de hostigamiento por parte de terratenientes poderosos, entre ellos Miguel Facussé Barjum, que quieren quedarse con las mismas y han levantado una fuerte campaña en medios de comunicación afines, para tratar de deslegitimar la lucha por la tierra.

Desde julio de 2009 COFADEH solicitó medidas cautelares a favor de periodista
[Bertha Oliva, coordinadora del Cofadeh]

El 10 de julio de 2009 el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras, COFADEH, solicitó ante la CIDH medidas cautelares para varios periodistas que estaban sufriendo represión por el régimen de Roberto Micheletti, entre ellos Palacios.
El día 28 de junio de 2009, elementos de la Base Naval de Puerto Castilla, al mando de tres coroneles se apersonaron a la Televisora del Aguán, Canal 5, en donde amenazaron al periodista Nahúm Palacios, y le decomisaron el equipo del estudio. El operativo fue comandado por el Capitán Tercero, quien ordenó la detención de cuatro miembros del personal que laboran en los programas Tele-Cinco que se trasmite a las 6 de la tarde y del Meridiano Informativo que se transmite a las 12:00 m. Johny Nahín Palacios, Dariel Hernández, Ángel Nolasco y Elmer.

Posteriormente, el 29 de junio, a las 6:40 a.m., este mismo comando del ejército al mando del Comandante de la Base Naval, de apellido Tercero allanó su vivienda, y le sentenció que solo debía pasar cosas del nuevo gobierno. Durante el mismo maltrató físicamente a cuatro de los hijos del periodista Palacios, obligándoles a ver el sol. El periodista Palacios fue detenido, acusado de llamar al desorden y a la insurrección, permaneciendo en la posta policial durante una hora, fue liberado por la intervención de la juez Suyapa Baca que nombró un defensor público. Durante la detención, el Capitán Tercero lo maltrataba verbalmente y le decía que no tenía derechos constitucionales.

Este mismo día allanaron la casa de la propietaria del canal Señora Elia Suyapa Trejo, quien fue agredida verbalmente, al mismo tiempo golpeaban los muebles para intimidarla y registraban los gaveteros.

[Amigos y familiares en el velatorio del periodista Nahúm Palacios]
En el oficio MC 196/09, la CIDH le solicitó al Estado hondureño salvaguardar la vida e integridad de Palacios por la situación de riesgo en que se encontraba, a la vez que solicitó contar con información sobre la implementación de las medidas requeridas antes del 29 de julio de 2009.

Aunque la vida de Palacios siempre estuvo en riesgo el Estado hondureño nunca implementó las medidas cautelares. Al ser consultado por el COFADEH, Fernando Griffin, delegado de la Secretaría de Seguridad, para llevar a cabo esta tarea, manifestó que no ha sido posible porque aún espera instrucciones de las altas autoridades de esta dependencia.

Tres periodistas asesinados en menos de un mes

El 11 de marzo en similares circunstancias fue asesinado David Meza Montecinos, reportero de Radio El Patio de La Ceiba, corresponsal de Radio América y del Noticiero Abriendo Brecha.

Asimismo el 02 de marzo hombres que se conducían en motocicleta le dispararon en más de cuarenta ocasiones a Joseph Ochoa, quien viajaba junto a la comunicadora, Karol Cabrera, que Salió herida del ataque.

Hay situaciones muy delicadas en estos momentos en el país que pueden traer consecuencias fatales para más periodistas, entre éstos se encuentra la lucha popular por la refundación de Honduras; el conflicto de tierras donde hay poderosos terratenientes; la activación de una campaña de una supuesta lucha armada por parte de los grupos sociales que impulsan cambios radicales en la nación, como una forma de desprestigiar esta lucha pacífica.

CULTURA REVOLUCIONARIA

A continuacion les comparto algunas canciones revolucionarias de un cantautor revolucionario espanol, PATXI ANDION:




La actual coyuntura ha causado gran agitación intelectual en nuestro país, nos ha hecho leer más y nos ha hecho más prolíficos para la escritura, algunos compañeros estudiantes progresistas compartieron sus escritos con el partido dialectico, he aquí algunos de ellos.

Soberbia ilustrada

La ignorancia de un pueblo esta duramente atada a la avaricia de los ‘sabios’, pues aunque en un pueblo existan personas cultas, la soberbia y codicia de estas no les permite compartir con los más pobres en conocimiento.

Los que dan sus conocimientos a los simples son merecedores del cielo únicamente por este acto, pero aquellos que a flor de piel pierden la oportunidad de compartir y multiplicar la luz; deben ser exiliados del mundo, condenados a errar por el cosmos para que aprendan la lección más importante: Que sus conocimientos no significan nada si no hay linaje a quien heredarlo. ¡Que el linaje sea la humanidad, para que nunca falte mientras haya vida!

Andrés Ortiz

Militante del FRU

Sabiduría condensada

Hay pruebas que miden tu conciencia y pruebas que miden tu virtud. La virtud y la conciencia abren las puertas del verdadero éxito; entendiendo éxito como el buen planteamiento de tus metas personales, de acuerdo a la armonía de la naturaleza y el proceso sostenible de alcanzar estas a lo largo de tu vida con la mayor efectividad y satisfacción.

La virtud es el conjunto de cualidades que elevan al ser, que lo hacen trascender en el buen sentido en cualquiera de los ámbitos en que se desenvuelva, la virtud es fruto de la práctica específica y constante, y de la vivencia y sobre posición en las dificultades.

La conciencia es el conocimiento de lo que es y de lo que está pasando, es la sensibilidad y percepción aguda de la plenitud de los sucesos, la conciencia es producto del estudio filosófico de la historia y de la reflexión profunda en las verdades de la naturaleza.


JUAN SANTAMARIA

PARTIDO DIALECTICO




Mis Pensamientos

No mires el estudio como una obligación, sino como una llave para abrir puertas.

El arma más poderosa para crear y destruir es el pensamiento.

Revolución, carácter e inteligencia es la trilogía del hombre y mujer que piensa.

El silencio es la expresión de cobardía de los intelectuales, mas la conciencia les carcome el alma, tal como polillas con la madera, que dejan huellas detestables por donde pasan. Así es que la conciencia de la razón, traspasará la dureza de tu corazón.


Jhunior Marcia

FRU-Olancho

El necio

(Silvio Rodríguez)


Para no hacer de mi ícono pedazos,
para salvarme entre únicos e impares,
para cederme un lugar en su Parnaso,
para darme un rinconcito en sus altares.
Me vienen a convidar a arrepentirme,
me vienen a convidar a que no pierda,
mi vienen a convidar a indefinirme,
me vienen a convidar a tanta mierda.

Yo no sé lo que es el destino,
caminando fui lo que fui.
Allá Dios, que será divino.
Yo me muero como viví.

Yo quiero seguir jugando a lo perdido,
yo quiero ser a la zurda más que diestro,
yo quiero hacer un congreso del unido,
yo quiero rezar a fondo un hijo nuestro.
Dirán que pasó de moda la locura,
dirán que la gente es mala y no merece,
más yo seguiré soñando travesuras
(acaso multiplicar panes y peces).

Yo no sé lo que es el destino,
caminando fui lo que fui.
Allá Dios, que será divino.
Yo me muero como viví.

Dicen que me arrastrarán por sobre rocas
cuando la Revolución se venga abajo,
que machacarán mis manos y mi boca,
que me arrancarán los ojos y el badajo.
Será que la necedad parió conmigo,
la necedad de lo que hoy resulta necio:
la necedad de asumir al enemigo,
la necedad de vivir sin tener precio.

Yo no sé lo que es el destino,
caminando fui lo que fui.
Allá Dios, que será divino.
Yo me muero como viví.


Escúchenla aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=phz5oQfZPz8&feature=related