Matrix: Apuntes para una interpretación política

En general el articulo es enriquecedor, pero, es mejor que cada quien haga sus propias conclusiones.

Matrix es ya una de las películas de culto de nuestro tiempo no lo duda prácticamente nadie. Al margen de sus espectaculares efectos especiales y de su atractiva estética, muy diferente a todo lo visto hasta ahora, Matrix guarda en su interior una potencia que le ha hecho encumbrarse ya como un auténtico clásico: la multitud de interpretaciones posibles que pueden hacerse de ella.

Proponemos aquí algunos apuntes para otra interpretación más, en esta ocasión desde el punto de vista socio-político. Para ello comentaremos algunos de los aspectos y personajes fundamentales de la trilogía.

Matrix. En la interpretación política de la saga, Matrix representaría a la sociedad actual: liberal, democrática y capitalista. En ella las personas vivirían felices sin conocer la auténtica realidad. Todos los ciudadanos de Matrix se dedican en el día a día a realizar lo que se espera de ellos: trabajar, criar a sus hijos... Con ello, el sistema se perpetúa y se asegura la estabilidad para futuras generaciones.

La sociedad representada por Matrix socializa a todos sus miembros desde su nacimiento, es decir, les inculca (en la película a través de unos tubos conectados a la espalda) una serie de valores que son los propios en los que se asienta la sociedad. Sin embargo, algunos miembros de esta sociedad no se dejan socializar o se socializan inadecuadamente, de manera que comienzan a plantearse la conveniencia o no de hacer cada día lo que el sistema espera de ellos. Finalmente se oponen al sistema y se salen de él, creando una sociedad al margen representada por Sión.

Matrix es consciente (como demuestra el Arquitecto en la segunda parte durante su charla con Neo) de que no puede socializar correctamente a todos sus miembros, pero cuenta con ello y tiene previstas “medidas de corrección” para acabar con las disidencias antes de que éstas sean capaces de atacar seriamente al sistema. Es por ello por lo que se nos dice que Neo no es el primer elegido en la historia de Sión, sino que antes hubo varios más y que todos fueron destruidos (por Matrix y su sistema de seguridad), al igual que Sión fue destruida varias veces y vuelta a levantar por sus habitantes.

Sión. Representa la extrema izquierda del espectro político. Sus habitantes están fuera del sistema (Matrix) y no participan de él, sino que apuestan por su destrucción completa. Saben, sin embargo, que no es una tarea fácil ni mucho menos. Ellos tienen medios muy limitados y sus victorias se reducen a alguna que otra escaramuza triunfante cada cierto tiempo (similar a los escaparates rotos y las manifestaciones del movimiento antiglobalización), algo que la gente que vive en Matrix ve más como una amenaza que como un movimiento de liberación.

Matrix tolera la existencia de Sión como el sistema tolera hasta cierto punto a la extrema izquierda, aunque cada cierto tiempo, cuando la amenaza crece, se ve obligada a destruirla para que no afecte a los cimientos del propio sistema. Muchos habitantes de Sión mueren entonces, reponiéndose poco a poco con las nuevas generaciones de personas no socializadas que van integrándose con el tiempo en la nueva Sión.

En la sociedad real, podríamos asimilar esta continua destrucción-reconstrucción de Sión a la constante renovación que padece la extrema izquierda, integrada en su gran mayoría por jóvenes que abandonan sus ideas y su actividad con la madurez. Esto ocasiona crisis cíclicas del movimiento, que vuelve a renovarse con jóvenes no socializados que reconstruyen la idealista Sión.

Neo. Es el líder de Sión, esto es, el líder de la extrema izquierda. Como suele ocurrir en estos casos, es considerado por su gente como un libertador, como un caudillo, mientras que Matrix y sus miembros lo ven como una amenaza más o menos seria para el sistema según el momento.

Como los líderes de extrema izquierda (Che Guevara, Lenin, Stalin...), en torno a él se forma un importante culto a la personalidad, presentándosele como el único capaz de guiar a Sión por el camino correcto.

Bien es verdad que esto es común también con la extrema derecha, que acostumbra igualmente a dotarse de líderes carismáticos en los que recaen todas las decisiones y cuyas opiniones no se discuten en ningún caso. Sin embargo, les distingue un aspecto: mientras la extrema izquierda pretende la aniquilación del orden establecido actuando al margen del mismo, desde fuera del sistema, la extrema derecha surge como movimiento interno de defensa del sistema, si bien sus elementos no están controlados por los propios resortes e instituciones existentes.

La muerte de Neo en la lucha final le convierte en un mito para los habitantes de Sión, cuando en realidad lo que ha hecho es “volver a la fuente”, como se dice en la película, es decir, volver a integrarse en la sociedad a la que siempre ha odiado. Algo muy parecido ocurre con determinados líderes de extrema izquierda. El ejemplo más claro de ello es, sin duda, Ernesto ‘Che’ Guevara, convertido en mito por la izquierda pero que realmente ha terminado siendo con los años uno de los grandes iconos de la modernidad en la triunfante sociedad capitalista, a la que él repudiaba.

Como él, Neo muere como mártir de la causa de Sión, lo que le permite seguir siendo un mito para los rebeldes, pero a la vez sucumbe ante Matrix, es decir, ante la sociedad democrática y liberal, a la que no puede vencer y que se vale de él incluso para solventar el problema de Smith (extrema-derecha).

Smith. Es el contrario de Neo, su antagonista. En un primer momento de la saga pertenece al sistema de seguridad de Matrix, lo que podrían llamarse las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Sin embargo, a lo largo de la trilogía se separa de esa senda y, como se diría vulgarmente, se toma la justicia por su mano. Se convierte así en la extrema derecha del aspecto político, es decir, elementos de defensa del sistema pero no controlados por el sistema, lo que los convierte en potencialmente muy peligrosos.

Su ideología va calando cada vez más entre los miembros de Matrix, a los que transforma simbólicamente introduciendo los dedos en el cuerpo de la víctima. Van surgiendo así cientos y miles de Smith, todos con la misma ideología e incluso la misma apariencia (su uniformidad recuerda la vestimenta de los grupos neo-fascistas).

Su crecimiento, al igual que el de Sión, supone una amenaza para el sistema, al que Smith desborda mucho más que Neo y los suyos. Esto se debe a que la apelación a la seguridad, la ley y el orden (apelación que hacen Smith y la extrema derecha) coincide mucho más con los deseos y necesidades de los habitantes de Matrix que la promesa del mundo libre que llega desde Sión, sobre todo porque los habitantes de Matrix creen que ya viven en un mundo libre y Sión no sería más que una amenaza para su actual libertad, además de una sociedad con unas condiciones de vida muy inferiores a la que ofrece Matrix.

Por eso Smith va convirtiendo en clones suyos (entiéndase, personas con la misma ideología) a muchas personas que están dentro del sistema, creando una legión de guerreros dispuestos a acabar primero con Sión y Neo, y después con la propia Matrix mediante la anulación de las personalidades individuales que permite conscientemente el sistema.

En definitiva, el crecimiento del número de Smith es paralelo al de Sión, lo mismo que sucede en términos sociales: cuando crece la extrema izquierda, la extrema derecha hace lo propio en un movimiento de reacción y defensa. Esta defensa, sin embargo, puede suponer a su vez una amenaza importante para la supervivencia del sistema actual.

El Oráculo. Representa el centro-izquierda del espectro político. Como él, está dentro del sistema (Matrix) y no se le ve nunca fuera de él. Sin embargo, simpatiza abiertamente con Neo y la causa de Sión (la extrema izquierda) y le ayuda en cuanto puede en su lucha. Como fuerza integrada en Matrix, conoce bien su funcionamiento, sus puntos débiles y sus puntos fuentes, aunque es consciente de que sus valores no son los mismos que imperan en el sistema.

Merovingio, El Francés. Sería el opuesto al Oráculo, es decir, representaría al centro-derecha. Al igual que el Oráculo, Merovingio está dentro del sistema y forma parte de él, pero en oposición al Oráculo no simpatiza en absoluto con la causa de Sión, que quedaría ya demasiado alejada de él en el espectro político. Merovingio defiende el sistema y está a gusto en él (siempre aparece en mansiones lujosas, dando grandes fiestas y rodeado de mujeres). Intenta destruir, a través de los elementos de seguridad que él controla (equivalentes a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, como hemos dicho) la amenaza que supone para el sistema (Matrix) la extrema izquierda.

Merovingio controla además la estación, es decir, la cárcel, donde aparece Neo en la tercera parte. El activista de extrema izquierda Neo es detenido por elementos de seguridad del sistema (controlados por Merovingio) y encarcelado. No se encuentra entonces ni en Matrix (el sistema) ni en Sión (el sistema izquierdista paralelo), sino “a medio camino”, como le dice otro viajero. Poco después será rescatado por Trinity.

El Arquitecto. Es el creador del sistema, el hacedor de Matrix. Como tal no quiere su destrucción, sino su salvación y su perpetuación en el tiempo. Políticamente podría asimilarse a un Jefe de Estado o Presidente de una República. En cuanto que tal, actúa como fundador del sistema, imparcial en la lógica lucha entre adversarios internos del sistema pero implacable como defensor de Matrix contra agresiones externas (Smith y Sión) que pretenden destruirlo. Su papel en la serie se reduce prácticamente a explicar a Neo el funcionamiento de Matrix. ¿Quién mejor que un Jefe de Estado iba a conocer su estructura interna?

Conclusión:

Matrix, asimilado a lo largo de toda nuestra interpretación con el sistema liberal, capitalista y democrático, socializa a todos sus miembros, es decir, les inculca una serie de valores y actitudes idóneas para la propia conservación del sistema. Algunos de esos miembros (los habitantes de Sión en la película y la extrema izquierda en la sociedad real) no se socializan correctamente, es decir, tienen valores distintos y optan por atacar al sistema para destruirlo.

La extrema izquierda, los no socializados, crean una semi-sociedad paralela y se dotan de líderes carismáticos y autoritarios, a los que elevan a la categoría de “elegidos”. El crecimiento de la extrema izquierda provoca una reacción interna de la sociedad (Matrix), en la que van triunfando paulatinamente las ideas de extrema derecha (Smith y sus clones).

Matrix cuenta con este inconveniente, y para ello tiene “medidas de corrección” que se traducen en periódicos ataques (asimilables a redadas e intervenciones policiales y militares en la vida real) para mermar la capacidad de Sión. Sin embargo, los rebeldes siguen creciendo, y la amenaza contra el sistema también, por lo que Matrix, para su salvación como sistema, necesita del choque de los opuestos, es decir, la extrema derecha y la extrema izquierda, y la destrucción de ambos.

De toda la trilogía se deduce que, en general, la sociedad actual tolera mejor a la extrema izquierda que a la extrema derecha. La primera rara vez puede convertirse en un peligro real para la sociedad liberal-capitalista, mientras que la segunda sí puede hacerlo al apelar a elementos de seguridad y orden, es decir, valores profundamente interiorizados en los habitantes de esa sociedad (Matrix) y divulgados por ésta en su constante proceso de socialización de sus miembros.

Para unos y para otros, para extrema derecha y extrema izquierda, queda como enseñanza de la trilogía Matrix una idea que ya manejaba en su tiempo el gran escritor checo Franz Kafka: “En tu lucha contra el resto del mundo, te aconsejo que te pongas del lado del resto del mundo”.

Las cartas sobre la mesa de Jose Luis Rodriguez

Aumenta clase media en Bolivia

La Paz, 9 nov (ABI).- El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) aseguró que el "estrato medio" en Bolivia creció en 33%, de 2,4 a 3,6 millones de personas en las últimas tres década, en base de un informe, 'Los cambios detrás del cambio', presentado el martes en La Paz.

"El estrato medio en Bolivia se ha ampliado en términos de porcentaje de la población, como en números absolutos: Estamos hablando que de 2,4 millones personas (y) ahora 3,6 millones que pertenecen al estrato medio que básicamente son personas que viven por arriba de la línea de pobreza, pero no son ricos", enfatizó la representante Residente del PNUD en Bolivia, Yoriko Yasukawa, que presentó el Informe Nacional sobre Desarrollo Humano.

Los datos de desarrollo humano a 2005 significaban que 67 bolivianos de cada 100 bolivianos vivían en situación de pobreza y que, más menos, un tercio de esos 67 eran indigentes.

"El informe concluye en que Bolivia sí ha avanzado mucho, a lo largo de la historia y en las últimas tres décadas, en construir igualdad y la garantía universal de las condiciones básicas para una vida digna", destacó Yasukawa.

Precisó que en Bolivia hubo "avances importantes" en las políticas de bienestar que se reflejaron en el acceso a servicios básicos, como la educación y la salud, aspectos que posibilitaron que al menos 138.000 personas superen la línea de pobreza anualmente.

Con un crecimiento vegetativo anual de 2,11%, Bolivia, emplazada en el corazón geográfico de Sudamérica sobre 1,1 millones de km2, tiene una población de 10 millones de habitantes.

Aseveró que el crecimiento del estrato medio genera ingresos importantes para el país y posibilita una mejor calidad de vida de la población.

Resaltó que el 40% del estrato medio "es indígena", segmento que antes engrosaba los índices de pobreza en ese país andino amazónico.

Por su parte, la coordinadora del Informe sobre Desarrollo Humano en Bolivia, Verónica Paz, afirmó que las trasformaciones que se registraron en los últimos años en el país permiten que la población "tenga mejores condiciones de vida".

"En las últimas décadas Bolivia ha tenido un desarrollo humano creciente, que se traduce en una esperanza de vida que aumentó de 45 a 65 años, una tasa de alfabetización que permite que hoy 9 de cada 10 saben leer y escribir y un importante reducción de la pobreza y la pobreza extrema", manifestó.

Explicó los factores que gatillaron esa transformación: el acercamiento de la población de las áreas rurales a las urbanas, que ha permitido acceso a la salud y educación.

"Además de una serie de políticas sociales, públicas y económicas, que ha permitido logros importantes como los bonos de incentivo a la demanda de esos servicios básicos", dijo.

En esa línea, señaló que el logro más importante es "la ampliación del estrato medio de ingresos de la población", que posibilita que 3,6 millones de personas vivan en condiciones monetarias que superan la línea de la pobreza.

"Es un estrato medio que refleja la pluralidad de la económica boliviana, que se inserta en el sector formal como en el informal", dijo.

Por otro lado, precisó que Bolivia vive un "interesante proceso de cambio político", que genera una igualdad creciente que se traduce en una nueva Constitución Política del Estado, que incluye a grupos tradicionalmente excluidos de la representación y participación política.

"Hoy 6 de cada 10 personas afirman que tanto los indígenas como las mujeres tienen una mayor posibilidad de acceso a cargos públicos", resaltó.

Paz aseveró que actualmente en Bolivia existen oportunidades "históricas y sin precedentes", por el contexto macro económico favorable que permite sostener una política social para cerrar las brechas de la desigualdad

Analisis nacional

Entender las contradicciones que impulsan el desarrollo de las sociedades es a veces muy complicado, especialmente si el análisis va salpicado de complejos enfoques personalistas, también las interpretaciones o sensibilidad al lenguaje juegan un papel crucial en este proceso que muchas veces se simplificaría si tuviéramos una vocación a debatir con franqueza y sin estigmatizar a quienes nos oponen ideas distintas. Muchas veces nos resulta más fácil entrar en acuerdos con la derecha que con otras personas, o grupos que piensan, teóricamente, igual que nosotros.

En la visión de muchos, los procesos políticos consisten en una serie de arreglos de pensamiento, costumbres y “sexto sentido” que permiten a ciertos hombres percibir las nociones y las intenciones de otros individuos. Normalmente, se llama pragmatismo a una esfera donde se impone el cinismo de lo que se puede arreglar “entre políticos” y que está más allá de la voluntad y el entendimiento de los simples ciudadanos, que deben acoplarse a las decisiones de los elegidos. En un día cualquiera, bajo un ardiente sol, u generoso político coloca a un filósofo en una posición metafísica que es extraña a lo terrenal, al campo de la praxis del que otorga: “Yo soy político, vos no entendes”.

De esta manera el político desdeña el valor del pensamiento y lo desplaza a un plano irreal, mientras el intelectual confunde la praxis con lo que puede hacer, que normalmente se limita al ejercicio cotidiano de lo subjetivo. En medio de esta monotonía de fuerzas gravitatorias más o menos equivalentes, se encuentra una masa enorme que solo es capaz de la contemplación, con mucha fuerza, pero donde se acumulan todos los productos que usualmente llamamos “imaginario Colectivo”.

No es sorprendente entonces ver como la discusión “fútil” relacionada con el “¿Qué Hacer?”, se convierta fácilmente en un tabú indescifrable para las mayorías que generalmente serán beneficiarias o víctimas de la respuesta que surja, tanto de la metafísica como de la praxis huérfana de conocimiento. Un cambio notorio se produce cuando la intuición popular comienza a percibir el desarreglo ideológico que se produce en el seno donde las líneas se aburguesan y se proletarizan los problemas.

En ese momento se producen interesantes procesos sociales, en los que, por norma, las bases inmensas, tienden a rebasar una y otra vez a sus clases dirigentes, cuyos procesos se van llevando a cabo de manera más lenta a medida que se acoplan a la mecánica superestructural del sistema, y una y otra tienden a legitimarse mutuamente. Llega entonces el momento de revisar la teoría y la praxis; los enfoques, las estrategias y las tácticas. El neoliberalismo, por su naturaleza, hace que los agentes sociales se muevan en un entorno que tiende permanentemente al desorden, aunque no por eso dejen de responder a leyes fundamentales del desarrollo histórico.

En nuestra Honduras, las coyunturas no se cansan de demostrarnos que debemos seguir un proceso más fiel al pensamiento que al dogma, y que la posición que adoptamos, en respuesta a una crisis determinada, debe estar condicionada por la forma en que los actores sociales se relacionan en un momento concreto. Así, la verdad insurgente de un momento pasa a convertirse es un proyecto masivo insertado en el corazón mismo del Estado Burgués. El problema no radica en la transición, sino como nos vamos sujetando a las condiciones objetivas y subjetivas que tiene la pésima “costumbre” de cambiar sin avisarnos.

Mucho se habla de facciones dentro del Frente Nacional de Resistencia Popular; se dice que unas son “refundacionales” y otras “electoreras”; se afirma con terror que “nos arrastran a un escenario electorero…”, o se habla de la lucha por el poder, sin entender concretamente de que se trata este asunto tan delicado. Ahora bien, esta discusión no es de ningún modo un estancamiento; si acaso es más bien una señal de que hemos comenzado a movernos para destruir el sistema oprobioso que nos subyuga.

Ahora se habla de dialogo interno, de debate amplio de ideas, con franqueza y respeto. Nos dirigimos a un nivel cualitativo superior. Entramos al camino donde se marcan tendencias dentro del frente, pero no tendencia fatales, sino fuerzas que promueven desarrollo, y promueven la conformación de estrategias que, comienzan a ser menos “termodinámicas”, y tienden más a la cohesión frente a retos comunes.

En el debate surgen miles de ideas y posturas, pero se abre un espacio desconocido de convergencia en el que se asegura la derrota del adversario. No se promueven conspiraciones o trampas al estilo de las viejas prácticas partidistas que nos preceden, sino que se construye pensamiento valido con praxis sustentada en esa producción intelectual; se abandona el divorcio, y el político deja de ser “real” y el filósofo deja la zona de la “utopía”, por los que las bases se vuelven revolucionarias, es entonces donde suceden dos fenómenos trascendentales para la historia del país: a) Conquistamos el poder y; b) Refundamos la sociedad en que vivimos.

Si interpretamos la realidad no hay contradicción alguna entre la lucha política por el poder y la refundación del país. Simplemente una de ellas se enmarca en una lucha permanente, cotidiana, mientras la otra depende mucho de los cambios coyunturales. Sin embargo, la organización deviene obligada a preparase para ambas posibilidades. Seguir el proceso político es un hecho necesario para la auto convocatoria popular; mientras esta última resulta ser ni más ni menos que una acción profundamente política.

La discusión fundamental se centra en la vida orgánica del frente Nacional de Resistencia Popular: El mismo es una organización política que surge de la voluntad de todos los sectores que adversan el golpe de Estado y concuerdan que la democracia participativa, propuesta por el presidente José Manuel Zelaya debe concretarse para alcanzar estadios mejores de existencia para la generalidad de la población. Estas líneas pueden sonar trilladas y demagógicas, pero mientras vivamos en las mismas condiciones tercer mundistas, se repetirán una y otra vez.

Las organizaciones que integran el frente han existido antes que este, pero han propugnado siempre por un cambio estructural en la sociedad. En consecuencia, es natural pensar que el Frente Nacional de Resistencia Popular debe ser el instrumento de estas organizaciones para alcanzar este fin supremo de la lucha popular: esto debe suceder sin que cambien, ni el “fenotipo” ni el “genotipo” de cada organización, por el contrario estas deben profundizar sus luchas, además de fortalecer el frente, que se nutre de la formación, organización y movilización de sus cuadros en todo el país.

Llegados a este punto nos encontramos con la organización que tiene como meta derrotar a la oligarquía y sus podridos partidos en cualquier escenario de lucha en que nos toque encontrarnos; las experiencias de otras naciones latinoamericanas muestran que la posibilidad de refundar la sociedad se ve mejorada ostensiblemente desde el poder; si bien es cierto cada nación posee sus particularidades, también es cierto que la sociedad busca traducir en desarrollo de las fuerzas productivas la profundización de las contradicciones internas, y, en última instancia, el rompimiento de las condiciones de existencia de la formación socio económica predominante; sin que todos estos fenómenos se produzcan necesariamente de una manera única.

Nuestras ideas giran en torno de los agentes sociales y los acontecimiento, de esta manera interpretamos mejor la dialéctica del momento histórico; por eso nuestra mente no percibe, no puede “olfatear”, algunas de las intuiciones comunes a los políticos. Sin embargo, no podemos negar que un político equipado con las herramientas de análisis correctas, o un intelectual capaz de percibir lo que hacen los políticos, nos arrojan un agente social capaz, hábil y fuerte. Al final, si hemos de ganar esta lucha debemos conseguir este prototipo de individuo en cantidades suficientes para guiar al pueblo a la victoria,

Debemos rechazar el estereotipo y el dogma que nos encasilla a los agentes de cambio en categorías predeterminadas; por el contrario debemos contextualizar certeramente los liderazgos dentro de la coyuntura, y su papel intrínseco al del pueblo mismo. Además, las organizaciones comprometidas en el proceso de liberación nacional, deben ser protagonistas permanentes, y bajo ningún punto deben ser caracterizadas por su funcionalidad. Es lógico que una organización de 10, 000 miembros sea más funcional que una de mil, pero a la hora de luchar lo que cuenta es su capacidad de propiciar acontecimientos y no solo hechos.

Se ha abierto la discusión, vamos a fortalecernos políticamente, ahora, recién ahora, nos damos cuenta de la importancia del “vaso medio lleno”.


Ricardo Salgado
09/noviembre/2010

ESTADO DE EXCEPCION Y LA JUVENTUD EN EL FNRP

Lo acepto, he caído en el trágico error de hacer la crítica una vez que los hechos, para desgracia de todas y todos, ya han sido consumados. Empero, es algo que debe de hacerse, y con razón mayor cuando de forma casi mecánica muchos y muchas guardamos un silencio cómplice ante ciertos acontecimientos.

La realidad se estrella violentamente contra mi esperanza, pero no cesara mi soñar. Confío en la Resistencia como Movimiento porque está hecho de la belleza, y del fulgor de los hondureños y las hondureñas, pero por ratos demasiados prolongados me falta esperanza con la mayor parte de quienes integran ese Comité Ejecutivo, especialmente con las decisiones alrededor de la integración de la Comisión Política.

El FNRP nació con el Golpe de Estado Militar-Oligárquico. El Golpe fue algo que nos alimento y nos hizo crecer. La atmósfera dictatorial en la que respirábamos más intensamente en esos días nefastos nos intoxico, logrando que llegáramos a albergar dentro de nuestra esencia misma como FNRP un germen anti-democrático y tiránico del que hasta este día no logramos despojarnos. En fin, la estructura del FNRP y las decisiones importantes que este tome, nacen en un permanente Estado de Excepción, siempre hay alguna justificación para dejar de un lado la democracia participativa y la inclusión como nuestras normas fundamentales.

Inicialmente la entendible “justificación” para la toma de decisiones sin consulta previa y casi nulamente democráticas se baso en el Golpe de Estado, y fue muy aceptada dadas todas condiciones que conformaban la coyuntura de ese momento. Meses después se acelero a quema ropas la aparente democratización y estructuración formal del FNRP alrededor del país, proceso que concluyo con la instalación provisional de una asamblea nacional y comité ejecutivo que ejercerían funciones hasta enero próximo. En este ultimo suceso existieron vicios de legitimidad horribles pero que se entendieron como necesarios y hasta soportables por la naturaleza del proceso mismo y bajo la condición de que ya jamás habríamos de repetirlos.

El Comité Ejecutivo que nació, fue al fin de cuentas la coronación y materialización formal de casi todo el poder político del FNRP. Como pueblo en Resistencia fue grande la responsabilidad y la expectativa que depositamos en quienes hoy lo integran.

Es una vergüenza que algunas veces se tomen decisiones tan dictatoriales y que de golpes fulminantes se imponga una vez más la “DEDOcracia”. Al parecer, una vez más el Pueblo en Resistencia se queda huérfano de representantes reales y peor aún se avanza y se fortalece ese funesto proceso de crear y fortalecer Caudillos y Caudillas a través de embudos antidemocráticos. Me cuesta entender como será posible que cinco de las doce personas que integran la Comisión Política sean de los 56 delegados y delegadas a la Asamblea Nacional del FNRP? Estos representantes están en sus cargos para un fin determinado y no para integrar una Comisión Política a nivel nacional. Y mas inexplicablemente aun, dos de esos cinco a la vez forman parte de los 16 que integran el Comité Ejecutivo, ese órgano director ante el que presentaran sus propuestas y análisis en calidad de Consulta. Se da la impresión que, cualquier producto que salga de la Comisión Política ya tiene un fuerte peso de aprobación pues quienes ocupan las dos posiciones formales mas importantes dentro del Comité Político, estarán presentes en dos instancias distintas, para asuntos de grado diferente. ¿Donde esperan ubicar el mínimo balance? ¿Sera que no entendemos los sistemas de pesos y contrapesos democráticos que deben existir en la toma de decisiones dentro de estructuras organizativas tan grandes como el FNRP? ¿Sera que no hay otros 5 hondureños y hondureñas capaces entre las más de 1,300 millones de personas que firmaron la Declaración Soberana?

A mi parecer, si la Comisión Política se hubiese integrado por 5 o 7 personas, por muy limitado el número de sus integrantes, al menos uno o una deberían representar al sector juvenil en resistencia o al menos tener la edad para ser considerado joven. Ahora, si el número es de 12, significa que debe ser amplia, y si es amplia debe ser obligatoriamente incluyente. Sin embargo, cuando en el peor de los casos dos de los doce deberían ser jóvenes, no tenemos ni la mínima participación. Cabe resaltar que tan solo me refiero a la participación, no estamos hablando siquiera de cuotas de poder. Al abogar y exigir por una representación hablamos tan solo de ser escuchados, de que nuestra voz produzca eco en esas esferas de análisis y toma de decisión.

Admirable seria y ojala suceda que al momento de tomar posesión formal o ser juramentados en sus cargos, todos y todas al unísono asuman exteriorizando la protesta de que no hay ni un solo representante o voz juvenil presente que comparta la altísima responsabilidad y el gran honor que ellos y ellas tendrán de integrar la Comisión Política. De otra forma me preguntare ¿Cómo pueden participar libremente de algo tan excluyente y tan poco representativo?

Felicito a los compañeros del COPINH que no aceptaron, por los momentos, la nominación de la Compañera Berta Cáceres para integrar la Comisión Política. Esta organización y esta compañera nos demuestran una vez mas que son capaces de integrar su discurso con su accionar político. Este ejemplo de entereza democrática que nos dan a todos y a todas como pueblo en Resistencia, también nos recuerda como jóvenes en Resistencia que no basta con el afán de ser incluidos en espacios, cuando estos espacios son circuitos cerrado, poco transparentes o antidemocráticos. Por lo que tenemos que luchar es por ser incluidos y participar activamente en la generación de espacios dentro del FNRP donde todos y todas participemos.

Espero que no suceda con la integración de la Comisión Política lo mismo que sucedió en la Reunión histórica del Comité Ejecutivo del FNRP con el Coordinador José Manuel Zelaya Rosales en Nicaragua, en donde ni una sola voz de la juventud estuvo presente y más triste aun, ni lo notaron los miembros de Comité Ejecutivo, ni los invitados, ni nuestros propios medios de información. Porque será que no hay nadie que se pregunta de nuestra ausencia en estos espacios tan importantes, y mucho menos, en un acto de fraterna solidaridad, demanden nuestra presencia como requisito “sine qua non” para seguirla dando vida a la Resistencia.


Si algún día de estos tuviésemos alguna marcha o evento de la Resistencia y no se asomara por ahí ningún o ninguna joven, segura se alarmarían todos y todas. Es más que evidente que como Juventudes en Resistencia representamos la porción mayor de la multitud que conforma la Resistencia.

Los y las Jóvenes somos capaces de organizarnos, de firmar y recoger Declaraciones Soberanas, montar eventos, hacer pintas, montar barricadas contra la represión policial y militar, realizar foros, producir debates y espacios de discusión continua, generar pensamiento, sufrir persecución, ser detenidos y torturados, de sentir el dolor de los compañeros y compañeras asesinadas, derramar nuestra sangre y ofrendar nuestra vida a esta causa gloriosa. Y TAMBIÉN SOMOS CAPACES DE DECIDIR! Y TAMBIÉN PERTENECEMOS ORGULLOSAMENTE AL FNRP! Y TAMBIÉN EXIGIMOS MAYOR ESPACIO DE REPRESENTACIÓN Y PARTICIPACIÓN REAL EN TODAS LAS TOMAS DE DECISIONES Y ESPACIOS DE ANÁLISIS DEL FNRP!

Es preciso recordar, amén de la amnesia de muchos lideres de la Resistencia, que solo en términos del Padrón Electoral representábamos el 42% el año pasado, y ahora cada día somos más, y lo reflejamos multitudinariamente y orgullosamente en nuestra militancia impertérrita desde el Frente Nacional de Resistencia Popular. Al momento de votar por la Instalación de la Asamblea Nacional Constituyente, ¿a quienes piensan convocar? Sera precisamente la Juventud quien será el actor principal en decidir sobre el devenir de una ANC. ¿O será que ignoran eso también? Las conferencias de prensa, las declaraciones del FNRP la dan exclusivamente personas que pertenecen a una especie de Gerontocracia que aparenta apoderarse del FNRP. ¿Creen Ustedes que nosotros como jóvenes nos sentiremos realmente representados si en la toma de decisiones no participa ni una o ni uno de nosotros? Créanme, hemos vivido demasiado tiempo bajo las mentiras de la oligarquía como para empezar a tolerar más mentiras especialmente dentro de estos espacios donde cada centímetro de terreno, que hoy tenemos, lo hemos ganado con sacrificio y lo hemos pagado con sangre.

La Comisión Política debe estar conformada por personas que piensan, en virtud de esto deberían también considerarnos a nosotros y a nosotras.

Compañeros y compañeras si nosotros que los conocemos a Ustedes, si nosotros que nos resistimos a dudar de Ustedes a pesar de todo, nos sentimos excluidos e insultados en nuestra dignidad con sus decisiones que afectan indirecta y directamente a la Juventud, como se sentirán y ¿que creerán de Ustedes esa enorme cantidad de jóvenes indecisos o aquellos que por “ignorancia” son golpistas, esos que al fin de cuentas tan solo tienen referencias vagas de Ustedes? ¿Creen que con sus acciones como dirigentes contribuyen a que se sume la Juventud a esta lucha que es de todos y de todas?

No pueden alegar nuestra falta de organización, porque evidentemente si estamos organizados. Seguir repitiendo que no estamos organizados es justificar ese mismo argumento que tantas veces usa la oligarquía cuando se le indaga del porque de la ausencia de representación real en los órganos formales del Estado. ¿Porque cometemos el mismo pecado? ¡Recuerden, somos hermanos y hermanas, compartimos nuestras lagrimas, nuestra sangre y más hermoso aun, la misma trinchera!

Personalmente considero que, entre nosotros, como compañeros y compañeras, hay cosas que no deben decirse, ni exigirse, deberían darse por entendidas, deberían estar escritas y codificadas como parte esencial de nuestro ADN. La democracia participativa y protagónica debe convertirse en la huella dactilares de nosotras y nosotros como FNRP, la inclusión debe ser nuestra su firma.

Confío a que no les defraudaremos una vez que hayan reflexionado y nos incluyan dentro de la Comisión Política del FNRP, al fin de cuentas todas y todos estamos por el mismo fin que es la refundación de Honduras. Por esto queremos que esa nueva Honduras que pintemos lleve también nuestros colores y nuestra voz como Juventudes en Resistencia.

¿Qué clase de Revolución pacifica será esta si no empezamos a purgarnos de los vicios que imperan históricamente allá afuera?

Si hay un enunciado histórico que deberíamos recordar y aplicar como remedio en este momento es aquello de “Revolución dentro de la Revolución”. Esto es deber ineludible a quienes todavía creemos en la idea emancipara impulsada por un verdadero proceso democrático, y para que el día de mañana, cuando los daños sean irreversible ya, escuchemos por la esquina ya cerquita de la victoria, alguna voz sincera y inocente decir del FNRP como en aquel cuento danés, “Madre, el rey va desnudo”.

Un abrazo fraterno,
Oscar Orlando Hendrix Escalante
0501-1985-08957
Militante de base del FNRP

Oscar .O. Hendrix E.